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ME ENAMORE DE TI por leogem82

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Notas del fanfic:

Esta obra esta escrita con los personajes de Saint Seiya, todos y cada uno de ellos le pertenece a Kurumada.

Pareja Principal: KanonxAioria

Otras parejas: SagaXAioros y las que se vayan dando 

Notas del capitulo:

Este es el primer capítulo de ME ENAMORÉ DE TI, espero les guste, comenten y así, para tener interacción, gracias de antemano por leer

Sentado el hombre golpeaba su dedo insistentemente en la mesa, no era otro que su propio hermano haciendole esperar. Miraba a través del vidrio del pequeño pero acogedor restaurante a todos lo que pasaban, muchas personas transitaban por el lugar, pero ninguna era quien él esperaba. Cada vez que sentía el tintineo de la puerta volteaba con expectativa - diablos - decía internamente, se empezaba a desesperar.


Solo daba gracias a los dioses, que no dejó nada que organizar en la oficina, era una persona totalmente centrada y amante del orden - no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy - era su dicho favorito, no le gustaba dejar nada al azar, solo de ser algo fortuito o accidental, lo que mas le gustaba era tener el control de las cosas.


Cuando su hermano lo llamo y dijo que tenía que contarle algo, se preocupo, Saga no era un hombre de decir las cosas a medias, ni dejar expectante a su interlocutor, pero esta vez fue diferente, estaba entre nervioso y ansioso y eso en Kanon detonó preocupación - no te preocupes - le dijo su hermano, pero como pretendía que no se preocupara, si era la primera vez en 35 años que él, no decía las cosas directamente, además de que hacía un tiempo no se veían.


Llamo a su celular, insistía pero Saga no respondía, lo evitaba?...empezaba no solo a desesperarse sino también a angustiarse, su hermano no daba señales de vida, ya pasaba un poco más de la hora acordada para encontrarse, suspiró, nuevamente la mesera se acercó a preguntarle lo mismo, si ya iba a ordenar, pero esta vez solo ordenó un café y un pedazo de pastel, solo eso se le antojó, moría por lo dulce y sentía que en ese momento, eso lo calmaría.


Probo suerte nuevamente y ocurrió lo mismo Saga no contestó. La joven mesera dispuso su pequeña orden en la mesa, sonrió y se retiró, esa sonrisa coqueta a las que él estaba más que acostumbrado y que solía devolver con el mismo agrado, pero no ese día, realmente estaba de mal humor.


- Demonios Saga, donde te metiste - gruño mientras colgaba y ponía el aparato en la mesa, miro ese postre como un salvavidas, tomo un pequeño pedazo y lo llevo a su boca, sabía realmente bien, gozó cada trozo que comió, hasta que una voz, me muy conocida para él, le llamó.


- Hermano... Como estás? - hablo un muy relajado Saga, su gemelo se detuvo de masticar lo que aún contenía en su boca y lo miró, aún sentado, con todo el rencor que su alma podía contener - oye no me mires así, todo tiene una explicación - Kanon trago en seco.


- Si?... Cuéntame qué te pasó? - dijo en tono irónico.


- Oye así saludas a tu hermano después de tanto tiempo sin verlo? - dijo Saga en tono conciliador, el otro se levantó y le dio un sincero abrazo, luego se cruzo los brazos en el pecho, esperando una respuesta - siéntate.


- Me matas, Saga.


- Si, si ya sé.


- Jamás te habías comportado así?.... Que pasa?


Realmente se puso nervioso, Saga por primera vez en mucho tiempo estaba nervioso, Kanon lo miraba entre incrédulo y con ganas de reír, no era propio de su hermano demostrar inseguridad.


- Recuerdas que todo esté tiempo, te hablé de que conocí a alguien ?- claro que se acordaba, cada vez que se hablaban ese era uno de los temas de conversación, su hermano siempre que hablaba de esa "Persona", se escuchaba realmente Feliz, Kanon asintió y le dio pie para que siguiera - bien, la cosa con el tiempo se puso sería y pues aquí estoy, diciéndote de alguna manera que estoy perdidamente enamorado y siento que esta vez es definitivo.


- Definitivo?.... A qué te refieres? - Kanon no daba crédito a lo que escuchaba, conoció a muchas mujeres en la vida de su hermano, muchas, hermosas todas, parecían talladas por los mismos ángeles, como diosas, pero vacías y sin ningún reparó en demostrar lo que realmente buscaban en su hermano, claro el no era propiamente un santo, pero cuando se entregaba por lo general le iba mal - piensas en casarte?


- Por lo pronto viviremos juntos, ya tenemos un departamento donde nos instalaremos, sabes que hace un tiempo me fui de la ciudad, pensé seriamente en no volver, pero extrañaba todo y te extrañaba más a ti y además de que en la empresa me dieron la oportunidad de regresa aquí, todo se dio, gracias a los dioses - Kanon aún no podía creer que ese que tenía en frente era su hermano, lo miró con desconfianza - qué? - dijo Saga con extrañeza.


- Que le hiciste a mi hermano? - sonrió de medio lado al ver la cara de fastidio de Saga. De repente este miro hacia la entrada del pequeño restaurante, sus ojos se iluminaron como si hubiese visto al mismísimo Zeus, Kanon se extraño pero una voz sonó detrás de él y Saga se levantó de golpe, Kanon se giro en la silla y se dio cuenta que un hombre un poco más joven que ellos se acercaba a su mesa, con una sonrisa que iluminó todo el lugar, el mayor de los gemelos llegó hasta él y puso mano izquierda en el hombro, le devolvió la misma sonrisa que esté le regalaba.


- Kanon, el es la persona de la que tanto te he hablado- el gemelo menor seguía sentando mientras el recién llegado lo miraba con detenimiento, vaya que se parecían mucho - el es Aioros, Aioros el es mi hermano Kanon.


- Mucho gusto - dijo el apuesto hombre, Kanon se levantó como si tuviera un resorte y recibió la mano que me extendía Aioros - es un placer conocerte Kanon, de verás hace mucho tiempo quería verte.


- El gusto es mío - Kanon sintió la calidez en la mano de Aioros, era revitalizante, era como si toda la bondad del mundo hubiese sido colocada en ese hombre, era como si inhalara paz y exhalara amor, su sonrisa la más sincera que hubiese podido ver y unos preciosos ojos azules que contrataban con su piel bronceada, hacían de él un hermoso poema, era extremadamente guapo, tanto que en ese momento dudo de su sexualidad - te lo digo en serio.


- No es para tanto - dijo un sonrojado Aioros y al menor de los gemelos le pareció encantador.


- Vamos a sentarnos - dijo Saga - ya pediste algo?- pregunto a su hermano.


- No, realmente te estaba esperando, no quería comer solo y luego verte comer, que pereza.


- Muy bien así podemos comer todos, que les parece? - Saga miro a Aioros con todo el amor que podía y puso su mano encima de la el, este le correspondió con una sonrisa.


Hicieron el pedido, charlaban de todo un poco, a Kanon cada vez le agradaba mas su cuñado, había obrado bien en la persona de Saga, pero de eso bueno, si dan tanto? Algo malo debía tener. Aioros se ausentó para ir al baño y mientras estaban allí solos, Saga miro insistentemente a su hermano esperando algún comentario.


- Qué? - dijo Kanon levantando un ceja.


- Que te parece?... Que opinas? ... Que piensas? - Saga se sentía un tanto nervioso


- Oye calmate, si?.... Pues, la verdad estoy sorprendido.


- Para mal o para bien?


- Como lo digo sin sonar mal o agresivo - dijo Kanon, quería encontrar las palabras correctas para que su hermano no se sintiera ofendido o malinterpretara sus palabras - me tomo por sorpresa porque nunca me imaginé que esa "persona" fuera un hombre. La verdad esperaba alguna de esas mujeres hermosas pero oportunistas con la que acostumbras a estar. - Saga agachó la mirada, era cierto tuvo muchas amantes, haberse enamorado de Aioros, fue una sorpresa.


- Entiendo lo que quieres decir, para ser sincero, todo esto para mí fue caótico, tener que aceptar que me gustaba otro hombre no fue una tarea fácil, pero es Aioros y lo amo, solo a él - Kanon sonrió francamente complacido.


- Sabes si no fueras mi hermano hasta yo lo enamoraba - río fuerte y saga Con el.


- No seas idiota, Kanon.


- Te lo digo en serio, ese hombre es capaz de purificar hasta al más pecador de los hombres y se nota que el te ama tanto como tú a el - Saga sonrió, parecía otra persona, de su hermano, el que se fue hace dos años no quedaba nada, todo el era un nuevo ser, un nuevo y mejorado Saga. Cuando Aioros regresó, al poco tiempo llego el almuerzo, siguieron platicando, era relajante escuchar a Aioros.


Ya en su departamento un poco más tranquilo y sobrepuesto del trance inicial, recostado en su cama empezó ver con extrañeza la situación, no es que desde el principio no le haya parecido extraña, Saga, su hermano, siempre tuvo esos "gustos"?....no, recordó que Saga mencionó precisamente lo difícil que fue aceptar su atracción por Aioros, pero en algo tenía razón, el era precioso, Kanon se encontró sonriendo, jamás había pensado de esa manera en otro hombre, pero Aioros era la personificación de todo lo bueno, sin dejar a un lado que era endemoniadamente atractivo y a la vez enloquecedoramente tierno.


Sintió ruidos afuera de su habitación, Tethis llegaba de su turno, últimamente doblaba en el trabajo, su novia era una chica trabajadora y se negaba a recibir ayuda económica de su pareja. Algunas veces se quedaba a dormir otras iba a su casa. La hermosa mujer entro a la habitación, posó los ojos en ese hombre que la enloquecía, Kanon era arrebatadoramente sexy, era un Adonis, como le decía ella. Estaba allí, reposando de manera descarada, sin camisa, mostrando su esculpido cuerpo, solo el pantalón de la pijama lo acompañaba, la mujer no pudo evitar lamer sus labios, todo él era una provocación a sus sentidos.


- Como estuvo el trabajo? - hablo seductoramente.


- Bien, ninguna novedad como siempre, estoy agotada - se acercó a la cama y de una se sentó a horcajadas sobre Kanon, paseó sus manos por el pecho del hombre, movió sus caderas de manera sensual rozando sus partes íntimas.


- No calientes lo que no vayas a comer- sonrió provocativamente.


- Claro que me lo voy a comer, antes quiero darme una ducha, huelo a hospital. - se acercó y lo besó. El aprovecho para atraparla y besarla con mucha más pasión, Kanon era un amante experto y con solo un beso la hizo perder los estribos - espera - dijo jadeando- de verás y necesito un baño.


- Está bien, no te demores - ambos sonrieron sabían lo que venía más adelante, ella fue directamente a la ducha mientras el pensaba en Saga y en lo irreal que fue su encuentro unas horas atrás.


Luego de una candente y movida noche de pasión, Kanon regresaba a su habitación con dos emparedados y dos vasos de leche achocolatada, luego del sexo le gustaba comer algo. Se sentó en forma de loto y su pareja lo imitó.


- Gracias Kanon - le guiño un ojo mientras recibía el sencillo alimento - y bien cuéntame, como te fue con tu hermano?


- Bien - la mujer lo miró extraño - qué?


- Así, solo bien o fue tan mal que no quieres hablar.


- Es que es raro - se sobo la mejilla con la mano, pensaba en la mejor manera de contarle a su novia- no era lo que esperaba.


- Tan mal está la novia de Saga, aunque no lo conozco, por las fotos he visto que sus novias siempre han sido hermosas - Kanon miro a Tethis, ella era de mente abierta pero jamás tocaron el tema de la homosexualidad de manera directa y no sabía si ella tenía sus reservas acerca de eso.


- Thetis - Thetis Miro al hombre mientras mordía su sanduche- no es la novia, es el novio de Saga - la mujer detuvo su masticar, miro fijamente a Kanon e hizo un gesto de incredulidad, trago rápido.


- Saga es gay?..... No me los esperaba, siempre me dijiste de novias, nunca mencionaste que era gay o bi.


- También me tomo por sorpresa.... Te molesta que mi hermano sea gay?


- La verdad no, es su vida y su problema, siempre y cuando no me afecte, todo estará bien.


- Me alegro - suspiró.


- Y que tal el novio?...- preguntó sin morbo, pero si con curiosidad.


- Aioros, pues.....


- Pues....?


- No te voy a decir, lo más seguro es que pronto lo conozcas, quiero también presentarte a Saga, ya tenemos un tiempo saliendo y quiero que esto sea más formal, te parece? - la mujer le dio un beso y afirmó con una sonrisa.


- Pero dame tu opinión de Aioros.


- No, tu misma me darás tu opinión y luego te diré la mía, no pretendo que te hagas un juicio a partir de lo que te diga.


- Vale, cuando te pones cerrado no hay nada que te saque palabras.


- Así soy y así me quieres.


- Eres un egocéntrico, sabes?


- Pero así me quieres, no?


- Y un idiota.


- Tú idiota - dejo a un lado su plato y se acercó sugestivamente a la mujer y está sonrió con malicia - hoy no duermes.


Sentado el hombre golpeaba su dedo insistentemente en la mesa, no era propio que su propio hermano haciendole esperar. Miraba a través del vidrio del pequeño pero acogedor restaurante a todos lo que pasaban, muchas personas transitaban por el lugar, pero ninguna era quien él esperaba. Cada vez que sentía el tintineo de la puerta volteaba con expectativa - diablos - decía internamente, se empezaba a desesperar.


Solo daba gracias a los dioses, que no dejo nada que organizar en la oficina, era una persona totalmente centrada y amante del orden - no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy - era su dicho favorito, no le gustaba dejar nada al azar, solo de ser algo fortuito o accidental, lo que mas le gustaba era tener el control de las cosas.


Cuando su hermano lo llamo y dijo que tenía que contarle algo, se preocupo, Saga no era un hombre de decir las cosas a medias, ni dejar expectante a su interlocutor, pero esta vez fue diferente, estaba entre nervioso y ansioso y eso en Kanon detonó preocupación - no te preocupes - le dijo su hermano, pero como pretendía que no se preocupara, si era la primera vez en 35 años que él, no decía las cosas directamente, además de que hacía un tiempo no se veían.


Llamo a su celular, insistía pero Saga no respondía, lo evitaba?...empezaba no solo a desesperarse sino también a angustiarse, su hermano no daba señales de vida, ya pasaba un poco más de la hora acordada para encontrarse, suspiró, nuevamente la mesera se acercó a preguntarle lo mismo, si ya iba a ordenar, pero esta vez solo ordenó un café y un pedazo de pastel, solo eso se le antojó, moría por lo dulce y sentía que en ese momento, eso lo calmaría.


Probo suerte nuevamente y ocurrió lo mismo Saga no contestó. La joven mesera dispuso su pequeña orden en la mesa, sonrió y se retiró, esa sonrisa coqueta a las que el estaba más que acostumbrado y que solía devolver con el mismo agrado, pero no ese día, realmente estaba de mal humor.


- Demonios Saga, donde te metiste - gruño mientras colgaba y ponía el aparato en la mesa, miro ese postre como un salvavidas, tomo un pequeño pedazo y lo llevo a su boca, sabía realmente bien, gozó cada trozo que comió, hasta que una voz, me muy conocida para él, le llamó.


- Hermano... Como estás? - hablo un muy relajado Saga, su gemelo se detuvo de masticar lo que aún contenía en su boca y lo miró, aún sentado, con todo el rencor que su alma podía contener - oye no me mires así, todo tiene una explicación - Kanon trago en seco.


- Si?... Cuéntame qué te pasó? - dijo en tono irónico.


- Oye así saludas a tu hermano después de tanto tiempo sin verlo? - dijo Saga en tono conciliador, el otro se levantó y le dio un sincero abrazo, luego se cruzo los brazos en el pecho, esperando una respuesta - siéntate.


- Me matas, Saga.


- Si, si ya sé.


- Jamás te habías comportado así?.... Que pasa?


Realmente se puso nervioso, Saga por primera vez en mucho tiempo estaba nervioso, Kanon lo miraba entre incrédulo y con ganas de reír, no era propio de su hermano demostrar inseguridad.


- Recuerdas que todo esté tiempo, te hablé de que conocí a alguien ?- claro que se acordaba, cada vez que se hablaban ese era uno de los temas de conversación, su hermano siempre que hablaba de esa "Persona", se escuchaba realmente Feliz, Kanon asintió y le dio pie para que siguiera - bien, la cosa con el tiempo se puso sería y pues aquí estoy, diciéndote de alguna manera que estoy perdidamente enamorado y siento que esta vez es definitivo.


- Definitivo?.... A qué te refieres? - Kanon no daba crédito a lo que escuchaba, conoció a muchas mujeres en la vida de su hermano, muchas, hermosas todas, parecían talladas por los mismos ángeles, como diosas, pero vacías y sin ningún reparó en demostrar lo que realmente buscaban en su hermano, claro el no era propiamente un santo, pero cuando se entregaba por lo general le iba mal - piensas en casarte?


- Por lo pronto viviremos juntos, ya tenemos un departamento donde nos instalaremos, sabes que hace un tiempo me fui de la ciudad, pensé seriamente en no volver, pero extrañaba todo y te extrañaba más a ti y además de que en la empresa me dieron la oportunidad de regresa aquí, todo se dio, gracias a los dioses - Kanon aún no podía creer que ese que tenía en frente era su hermano, lo miró con desconfianza - qué? - dijo Saga con extrañeza.


- Que le hiciste a mi hermano? - sonrió de medio lado al ver la cara de fastidio de Saga. De repente este miro hacia la entrada del pequeño restaurante, sus ojos se iluminaron como si hubiese visto al mismísimo Zeus, Kanon se extraño pero una voz sonó detrás de él y Saga se levantó de golpe, Kanon se giro en la silla y se dio cuenta que un hombre un poco más joven que ellos se acercaba a su mesa, con una sonrisa que iluminó todo el lugar, el mayor de los gemelos llegó hasta él y puso mano izquierda en el hombro, le devolvió la misma sonrisa que esté le regalaba.


- Kanon, el es la persona de la que tanto te he hablado- el gemelo menor seguía sentando mientras el recién llegado lo miraba con detenimiento, vaya que se parecían mucho - el es Aioros, Aioros el es mi hermano Kanon.


- Mucho gusto - dijo el apuesto hombre, Kanon se levantó como si tuviera un resorte y recibió la mano que me extendía Aioros - es un placer conocerte Kanon, de verás hace mucho tiempo quería verte.


- El gusto es mío - Kanon sintió la calidez en la mano de Aioros, era revitalizante, era como si toda la bondad del mundo hubiese sido colocada en ese hombre, era como si inhalara paz y exhalara amor, su sonrisa la más sincera que hubiese podido ver y unos preciosos ojos azules que contrataban con su piel bronceada, hacían de él un hermoso poema, era extremadamente guapo, tanto que en ese momento dudo de su sexualidad - te lo digo en serio.


- No es para tanto - dijo un sonrojado Aioros y al menor de los gemelos le pareció encantador.


- Vamos a sentarnos - dijo Saga - ya pediste algo?- pregunto a su hermano.


- No, realmente te estaba esperando, no quería comer solo y luego verte comer, que pereza.


- Muy bien así podemos comer todos, que les parece? - Saga miro a Aioros con todo el amor que podía y puso su mano encima de la el, este le correspondió con una sonrisa.


Hicieron el pedido, charlaban de todo un poco, a Kanon cada vez le agradaba su cuñado, había obrado bien en la persona de Saga, pero de eso bueno, si dan tanto? Algo malo debía tener. Aioros se ausentó para ir al baño y mientras estaban allí solos, Saga miro insistentemente a su hermano esperando algún comentario.


- Qué? - dijo Kanon levantando un ceja.


- Que te parece?... Que opinas? ... Que piensas? - Saga se sentía un tanto nervioso


- Oye calmate, si?.... Pues, la verdad estoy sorprendido.


- Para mal o para bien?


- Como lo digo sin sonar mal o agresivo - dijo Kanon, quería encontrar las palabras correctas para que su hermano no se sintiera ofendido o malinterpretara sus palabras - me tomo por sorpresa porque nunca me imaginé que esa "persona" fuera un hombre. La verdad esperaba alguna de esas mujeres hermosas pero oportunistas con la que acostumbrabas a estar. - Saga agachó la mirada, era cierto tuvo muchas amantes, haberse enamorado de Aioros, fue una sorpresa.


- Entiendo lo que quieres decir, para ser sincero, todo esto para mí fue caótico, tener que aceptar que me gustaba otro hombre no fue una tarea fácil, pero es Aioros y lo amo, solo a él - Kanon sonrió francamente complacido.


- Sabes si no fueras mi hermano hasta yo lo enamoraba - río fuerte y saga Con el.


- No seas idiota, Kanon.


- Te lo digo en serio, ese hombre es capaz de purificar hasta al más pecador de los hombres y se nota que el te ama tanto como tú a el - Saga sonrió, parecía otra persona, de su hermano, el que se fue hace dos años no quedaba nada, todo el era un nuevo ser, un nuevo y mejorado Saga. Cuando Aioros regresó, al poco tiempo llego el almuerzo, siguieron platicando, era relajante escuchar a Aioros.


Ya en su departamento un poco más tranquilo y sobrepuesto del trance inicial, recostado en su cama empezó ver con extrañeza la situación, no es que desde el principio no le haya parecido extraña, Saga, su hermano, siempre tuvo esos "gustos"?....no, recordó que Saga mencionó precisamente lo difícil que fue aceptar su gusto por Aioros, pero en algo tenía razón, el era precioso, Kanon se encontró sonriendo, jamás había pensado de esa manera en otro hombre, pero Aioros era la personificación de todo lo bueno, sin dejar a un lado que era endemoniadamente atractivo y a la vez enloquecedoramente tierno.


Sintió ruidos afuera de su habitación, Tethis llegaba de su turno, últimamente doblaba en el trabajo, su novia era una chica trabajadora y se negaba a recibir ayuda económica de su pareja. Algunas veces se quedaba a dormir otras iba a su casa. La hermosa mujer entro a la habitación, posó los ojos en ese hombre que la enloquecía, Kanon era arrebatadoramente sexy, era un Adonis, como le decía ella. Estaba allí, reposando de manera descarada, sin camisa, mostrando su esculpido cuerpo, solo el pantalón de la pijama lo acompañaba, la mujer no pudo evitar lamer sus labios, todo él era una provocación a sus sentidos.


- Como estuvo el trabajo? - hablo seductoramente.


- bien, ninguna novedad como siempre, estoy agotada - se acercó a la cama y de una se sentó a horcajadas sobre Kanon, paseó sus manos por el pecho del hombre, movió sus caderas de manera sensual rozando sus partes íntimas.


- No calientes lo que no vayas a comer- sonrió provocativamente.


- Claro que me lo voy a comer, antes quiero darme una ducha, huelo a hospital. - se acercó y lo besó. El aprovecho para atraparla y besarla con mucha más pasión, Kanon era un amante experto y con solo un beso la hizo perder los estribos - espera - dijo jadeando- de verás y necesito un baño.


- Está bien, no te demores - ambos sonrieron sabían lo que venía más adelante, ella fue directamente a la ducha mientras el pensaba en Saga y en lo irreal que fue su encuentro unas horas atrás.


Luego de una candente y movida noche de pasión, Kanon regresaba a su habitación con dos emparedados y dos vasos de leche achocolatada, luego del sexo le gustaba comer algo. Se sentó en forma de loto y su pareja lo imitó.


- Gracias Kanon - le guiño un ojo mientras recibía el sencillo alimento - y bien cuéntame, como te fue con tu hermano?


- Bien - la mujer lo miró extraño - qué?


- Así, solo bien o fue tan mal que no quieres hablar.


- Es que es raro - se sobo la mejilla con la mano, pensaba en la mejor manera de contarle a su novia- no era lo que esperaba.


- Tan mal está la novia de Saga, aunque no lo conozco, por las fotos he visto que sus novias siempre han sido hermosas - Kanon miro a Tethis, ella era de mente abierta pero jamás tocaron el tema de la homosexualidad de manera directa y no sabía si ella tenía sus reservas acerca de eso.


- Thetis - Thetis Miro al hombre mientras mordía su sanduche- no es la novia, es el novio de Saga - la mujer detuvo su masticar, miro fijamente a Kanon e hizo un gesto de incredulidad, trago rápido.


- Saga es gay?..... No me los esperaba, siempre me dijiste de novias, nunca mencionaste que era gay o bi.


- También me tomo por sorpresa.... Te molesta que mi hermano sea gay?


- ;a verdad no, es su vida y su problema, siempre y cuando no me afecte, todo estará bien.


- Me alegro - suspiro.


- Y que tal el novio?...- preguntó sin morbo, pero si con curiosidad.


- Aioros, pues.....


- Pues....?


- No te voy a decir, lo más seguro es que pronto lo conozcas, quiero también presentarte a Saga, ya tenemos un tiempo saliendo y quiero que esto sea más formal, te parece? - la mujer le dio un beso y afirmó con una sonrisa.


- Pero dame tu opinión de Aioros.


- No, tu misma me darás tu opinión y luego te diré la mía, no pretendo que te hagas un juicio a partir de lo que te diga.


- Vale, cuando te pones cerrado no hay nada que te saque palabras.


- Así soy y así me quieres.


- Eres un egocéntrico, sabes?


- Pero así me quieres, no?


- Y un idiota.


- Tú idiota - dejo a un lado su plato y se acercó sugestivamente a la mujer y está sonrió con malicia - hoy no duermes.


 


 

Notas finales:

Bueno, esto apneas comienza, espero les guste la historia, es la primera aquí


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