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Las apariencias engañan

Autor: elenaa

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Notas del fanfic:

es un one shot sasunaru por motivo del 14 de febreo, espero que les guste.

los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.

Todo su viaje de Londres a Japón no había hecho otra cosa más que pensar en las nuevas experiencias que le reparaban su llegada a Japón.  Sabía que el cambio que estaba haciendo le daría un gran giro a su vida, ya que de haber vivido 18 años en Londres y estar 12 años en un internado, ahora viviría en Japón con sus padres.

Pero era un cambio que estaba dispuesto a aceptar, ya que vivir con sus padres era algo que había anhelado desde que estos lo habían dejado en aquel internado cuando ingreso a la primaria, siempre le había costado entender porque estos lo habían dejado en aquel internado mientras ellos residían en Japón, estaba dispuesto a olvidar todos aquellos años en los que tanto le hicieron falta los consejos y la compañía de un padre, para empezar desde cero y ver a sus padres como algo más que unos simples extraños que tres veces al año lo iban a visitar, para verlos como lo que realmente eran, sus padres.

Cuando el avión por fin aterrizo, pensó que tal vez sus padres estarían esperándolo para recibirlo, pero había sido muy ingenuo al pensar que sus ocupados padres se harían un pequeño espacio en sus ocupadas agendas para ir a recibir a su único hijo, ya que cuando salió esperando ver a sus padres lo único que encontró fue al chofer esperándolo con un pequeño letrero en sus manos que tenía escrito muy pequeñamente su nombre.

Desilusionado por dicha escena suspiro y se dirigió hacia el chofer, saludándolo para después dejarse guiar por este, hacia donde estaba la limosina que lo llevaría a la mansión donde ahora viviría.

Después de ver que ninguno de sus progenitores  lo había ido a recoger al aeropuerto, ya sabía que lo que le esperaba al llegar a su mansión no sería nada más y nada menos que una mansión vacía.

Y no se había equivocado ninguno de sus padres estaba, solo se encontraba el personal de servicio, así que les pidió que se reunieran todos para presentarse y empezar a ubicarlos, para después pedirles que lo guiaran a una habitación para que pudiera instalarse.

Ya en su habitación desempaco y acomodo todas sus pertenecías, para dormirse un rato, ya que si ninguno de sus padre estaba lo mejor que podía hacer era dormir.

No se despertó hasta que la alarma de su celular lo despertó anunciándole que ya era un nuevo día, así que bajo a desayunar encontrándose por fin con sus padres.

–Hola– dijo tímidamente saludando a sus padres mientras estos lo veían muy atentamente y le devolvían el saludo con un gesto de asentimiento, para luego continuar desayunado.

–Me preguntaba si podía tomar un auto para dar una vuelta– les dijo más que nada para intentar hacerles un poco de platica a sus padres que estaban más interesados en terminar su desayuno que en prestarle atención.

–claro que puedes, solo dile al chofer o a alguien del servicio que te acompañe, las calles de Tokio no son como las de Londres– le dijo su madre para luego levantarse elegantemente y salir del comedor, dejándolo solo con su padre el cual seguía más interesado en su desayuno que en hablar con su único hijo.

Al ver que su padre no tenía intenciones de hablarle se terminó rápidamente su zumo de naranja y salió del comedor rumbo a su habitación para bañarse y arreglarse ya que saldría a dar una vuelta.

Se llevó como acompañante a Iruka, uno de los choferes para que lo guiara, estuvo recorriendo tienda tras tienda hasta que se aburrió, estar en Japón lo aburría mucho, sus padres apenas y le hacían caso y no conocía a nadie, no tenía ninguna amigo en Japón, o si lo tenía, bueno tenía a Karin pero Karin técnicamente no era su amiga más bien era su prima, una prima que escasamente había visto un par de veces, pero en ese momento era Karin o nada.

Busco en su celular el número que le había dado Karin la última vez que la vio y la llamo con la esperanza de que esta aceptara estar un rato con él para pasar un poco de tiempo en familia, pero Karin no le contesto, después de llamarle una cantidad considerable de veces, todas con el mismo resultado, desistió de intentar comunicarse con su prima y volvió a su mansión.

No veía la hora para poder entrar a la universidad por fin, ya llevaba casi dos semanas en Japón y lo único que hacía era salir de vez en cuando, comer y dormir, Karin se había comunicado con el disculpándose por no contestarle porque en ese momento no tenía su celular porque estaba surfeando ya que estaba de vacaciones en Australia.

Pero estar casi todo el día sin hacer nada y que sus padres siguieran sin notarlo ya lo estaba hartando, se preguntaba para que sus padres le habían dicho que estudiara la universidad en Japón si lo iban prácticamente a ignorar, para eso mejor se hubiera quedado en Londres, en Londres tenia ahora una ex novia y muchos amigos.

Para no seguir pensando en lo triste por no decir nula que era su relación con sus padres, decidió salir a cantar, cuando estaba en Londres y era fin de semana  libre en el internado era lago que solía hacer.

Así que se vistió muy sencillamente tomo su guitarra acústica y se fue con Iruka como acompañante y guía ya favorito, a cantar en los cafés y pequeños restaurantes.

Cuando empezó a tocar la guitarra y cantar en los pequeños cafés y restaurantes de Londres, lo había hecho con un simple hobby, una mera distracción para pasar el tiempo haciendo algo que disfrutaba mucho hacer. Nunca busco una retribución por lo que hacía, sin embargo como tocaba bien y tenía buena voz la gente siempre le daba dinero por su actuación aunque él no lo pedía bebido a que no lo necesitaba, entonces se le ocurrió que el dinero que le daban lo podía donar a instituciones de niños sin hogar, sabía que podía el mismo donar del dinero que le daban sus padres, pero para él no era lo mismo, él se sentía mejor donando el dinero que recaudaba cantando que no era mucho, que donar el dinero de sus padres, ya que la sensación de donar un dinero que se había ganado el, lo llenaba de una grata satisfacción, más que cuando donaba el dinero de sus padres como antes hacía. De ese modo se le hizo costumbre pedir una cooperación después de su actuación.

 

 

Sasuke Uchiha era un Joven muy frio que pocas veces mostraba interés en algo, se encontraba tomando un café con su amiga Hinata Hyuga en una de sus cafeterías favoritas, pero el prácticamente ignoraba a la chica él estaba pensando en que pronto entraría a la universidad de Tokio a estudiar administración de empresas y que tenía que ser el mejor, para poder tener la oportunidad de en un futuro poder ser el presidente general de las empresas Sharingan, estaba muy metido en sus pensamientos que cuando apareció un chico tocando y cantando música para nada  de su agrado se molestó vago que no tienen nada mejor que hacer pensó, pero lo que más molesto a Sasuke fue que el chico rubio se le acercara a pedirle una cooperación, para Sasuke el darle  dinero no era ningún problema él era asquerosamente rico pero por que tenía que darle dinero a un holgazán, si quiere dinero que se pongan a trabajar pensó nuevamente,  así que ignoro al rubio, pero no contaba con que Hinata le diera una gran cantidad de cooperación a aquel rubio, así que regaño a la chica le quito el dinero al rubio de las manos, le dijo que era un limosnero que como se atrevía a andar por las calles pidiendo limosna, que mejor le hiciera un favor a la sociedad y buscara un empleo que las calles estarían mejor sin su horrenda música que solo molestaba a la gente, tiro el dinero al suelo  y se fue del lugar dejando a la chica muy apenada con el rubio.

 

Naruto no supo ni que decir cuando se dio cuenta aquel grosero chico ya se había ido del lugar, miro a la chica que todavía se encontraba sentada, la chica lo miro a los ojos, se sonrojo y se disculpó muy apenada por el comportamiento de su amigo.

-no sé qué le paso a mi amigo discúlpalo por favor  - dijo muy apenada.

-no tranquila no tienes por qué disculparte- le dijo Naruto

En eso el celular de la chica sonó cuando vio quien la llamaba rápido se despidió y salió de la cafetería.

 

Hinata alcanzo a Sasuke en la esquina de la calle y no le comento nada de su deplorable  comportamiento en la cafetería  ya que lo vio demasiado enojado y ella sabía que a Sasuke era mejor siempre darle por su lado y más cuando estaba enojado.

 

El resto de la tarde trascurrió sin ningún inconveniente para Naruto, ya que después del incidente de la cafetería no tuvo otro igual todas las personas disfrutaban gratamente de la música que tocaba y cantaba.

Cuando vio que empezaba a ocultarse el sol se dirigió a su mansión, inmediatamente que llego kushina lo envió a que se alistara ya que esa noche Minato recibiría el premio al empresario del año.

Increíble se dijo a si mismo, su padre recibiría un premio y se esperaban hasta el último minuto para informarle tal acontecimiento, que bueno que su padre ganara el premio del empresario del año ya que el del padre del año definitivamente si existiera nunca lo ganaría pensó mientras subía las escaleras hacia su habitación.

Se bañó y secó muy rápidamente para vestirse con un Armani negro, una camisa vino, corbata y zapatos negros, para bajar e irse en la limosina con sus padres los cuales ya lo estaban esperando muy elegantemente vestidos.

 

Después de haberse enojado en la tarde Sasuke llevo a Hinata a su mansión para luego retirarse a la suya a descansar un rato para después arreglarse para la cena que tenía en la noche con su familia, no tenía muchas ganas de ir ya que la cena era para premiar al empresario del año, premio que no había ganado su papa, así que no tenía ganas de ir y menos con el coraje que había hecho en la tarde, pero Mikoto insistía mucho en que no podía faltar ya que como familia que eran tenían que estar todos presentes para darle animo a Fugaku, que se había quedado a muy poco de ganar aquel premio, al igual que el año pasado.

Cuando llego a su mansión se fue a su cuarto a descansar un poco, cuando vio que empezaba a oscurecer se bañó, secó y vistió con un Brioni gris oscuro, camisa blanca, corbata azul marino oscuro y zapatos negros.

 

Llego con sus padres al elegante hotel donde se celebraría la cena premiación, y se sorprendió mucho por la manera en que lo presentaban sus progenitores, con un entusiasmo que era raro en ellos, deben de estar muy felices pensó.

Los presentes lo saludaban muy asombrados e intrigados, ya que era evidente que era hijo de los Namikaze su parecido con Minato era innegable, pero si bien era sabido que estos tenían un hijo raramente ellos hablaban de él y aún más extraordinariamente esta era la primera vez que se veía al hijo de aquella elegante y exitosa pareja.

Después de que sus padres lo presentaran tomaron asiento en la mesa que compartirían con los Uchiha que aún no llegaban.

–Con quien compartiremos la mesa– les dijo Naruto, esperando que alguno de sus progenitores le aclarara su duda.

–Con los Uchiha– le dijo Minato siendo esta la quinta vez que le dirigía la palabra desde que había llegado a Japón.

–Fugaku Uchiha, era el empresario que competía con Minato, así que por eso compartiremos mesa– le dijo Kushina.

–Valla entonces será una velada inolvidable– les dijo Naruto con un poco de sarcasmo que Minato y kushina ignoraron.

–Claro que lo será, tu padre ha ganado el premio por décima vez consecutivamente– dijo kushina.

–y el siguiente año será por onceaba vez– dijo Minato.

–Estoy seguro que la familia Uchiha nos ha de amar– les dijo Naruto nuevamente con sarcasmo mientras veía su copa vacía.

–no hagas comentarios de ese tipo Naruto, los Uchiha no han de tardar en llegar– le dijo kushina ahora si claramente molesta por los comentarios sarcásticos de su hijo.

Después de ese breve intercambio de palabras, no volvió a cruzar palabra alguna con sus padres hasta que llegaron los Uchiha.

Y para su sorpresa aparentemente uno de los integrantes de la familia Uchiha era el grosero que lo había insultado mientras cantaba.

 

La palabra sorpresa no era suficiente para expresar lo que sintió cuando vio sentado con la familia Namikaze al cantante callejero que le había arruinado su tranquila tarde.

Definitivamente eso que estaba presenciando tenía que ser un error, pero comprobó que no lo era cuando Minato presento a aquel rubio como su hijo, que recién había regresado de Londres.

Esa dichosa cena premiación solo iba de mal en peor para él, ya que nunca le había agradado el matrimonio Namikaze porque su papa siempre estaba a la sombra de Minato Namikaze, cosa que detestaba, y el enterarse de que aquel rubio que le había echado a perder la tarde era nada más y nada menos que el hijo de los Namikaze, fue más que suficiente para que empezara a odiarlo.

 

La cena había sido la peor cena que Naruto había tenido, no por la comida o el servicio que había sido excelente, sino por la compañía, no por los señores Uchiha o el hijo mayor, ellos habían sido muy agradables, pero el hijo menor llamado Sasuke era una historia completamente distinta, no habían cruzado palabra alguna pero las miradas de odio que le mandaba no habían pasado desapercibidas para él, provocando que no pudiera disfrutar de la velada.

Una semana había pasado desde la premiación de su padre y tristemente para él no había podido cruzar palabras con sus progenitores que no fueran buenos días o buenas noches, sus padres seguían siendo unos desconocidos para él.

Pero no perdía la esperanza de que algún día sus padres se mostraran cálidos con él, y debido a que ese mismo día iniciaría la universidad por fin, estaba decidido a graduarse con honores, ya que las pocas veces que Minato y kushina le habían dado un abrazo o un gesto de cariño habían sido cuando lograba algún logro académico.

Así que con energías renovadas salió de su mansión rumbo a la mansión de su prima que ya había regresado de Australia para ir a la universidad juntos.

Cuando llego a la universidad acompaño a Karin a donde ella tomaría clases y luego partió rumbo a donde el tomaría su primera clase, estaba un poco nervioso pero era más su entusiasmo ya que por fin podría hacer nuevos amigos con los cuales salir, para ya no pasar tanto tiempo el solo en su mansión.

Entro al aula, notando que había llegado muy temprano ya que él era el único que se encontraba en ese lugar así que busco un buen lugar, poco a poco sus demás compañeros fueron llegando, así que los saludo con una alegre sonrisa, que los demás le correspondieron.

 

Era su primer día de universidad y quería llegar lo más puntualmente posible, cosa que sus padres no entendían ya que solo lo estaban retrasando, dándole infinidad de consejos, que no tenía intenciones de escuchar, cuando por fin lo dejaron ir se apresuró a conducir, no llegaría tarde pero ya no llegaría tan temprano como había querido.

Y nuevamente la sorpresa no era suficiente para describir lo que sintió cuando vio al rubio hijo de los Namikaze sentado hablando muy amenamente con algunos compañeros.

Debí de habérmelo imaginado se dijo así mismo mientras buscaba donde sentarse y no le quitaba la mirada de encima a Naruto.

Bueno era de esperarse que siendo su hijo, estudiaría administración de empresa, pero que ni crea que voy a dejar que me supere, yo no soy mi papa, pensó Sasuke mientras no le quitaba la mirada de encima a Naruto.

 

Naruto había estado muy atento a todas las clases, pero se había dado cuenta de que el pesado hijo de los Uchiha compartiría clases con él, y no le molestaba pero tenía que admitir que Sasuke Uchiha no le había caído para nada bien y evidentemente su sentir era reciproco ya que este no dejaba de verlo con acritud.

El primer mes de clases fue relativamente tranquilo, había hecho buenos amigos entre los que se encontraba, Shikamaru Nara, Kiba Inuzuka, Shino Abúrame, Choji Akimichi, Rock Lee, Neji y Hinata Hyuga.

Esta última había resultado ser la misma chica que había estado acompañando al pesado de Sasuke Uchiha en el café, pero ella era muy diferente al pesado de su amigo.

Sasuke Uchiha de primera instancia no había significado mucho para Naruto, primero solo había pensado que era un tipo muy pesado y grosero, pero mientras más avanzaban las clases Sasuke pasó a ser una de las pocas personas que lograban de verdad molestarle.

La actitud arrogante y engreída del Uchiha, le molestaba de sobremanera y el hecho de que no perdiera oportunidad para molestarlo o hacerlo quedar mal hacia que no se soportaran.

 

Un nuevo día había llegado para Sasuke y con él un nuevo día para molestar a Naruto, Naruto Namikaze era alguien que le cabreaba verdaderamente, los primeros días de universidad se había hecho a la idea de que era un rubio tonto que manchaba el apellido de su familia haciendo espectáculos callejeros, pero conforme fueron pasando los días, se dio cuenta de que Naruto Namikaze no tenía nada de tonto, y el hecho de que Naruto fuera inteligente le molestaba mucho.

Todo en Naruto le molestaba, le molestaba que fuera inteligente, que sus padres fueran los Namikaze pero lo que más le molestaba era la tonta sonrisa que siempre tenía en el rostro.

 

Había terminado el primer semestre como primero de su clase y ese hecho solo le había valido para que Minato le dijera – espero que esas calificaciones se mantengan–

 

Cuando vio que Naruto le había ganado en calificaciones por una décima casi le da una parálisis facial, no podía creer que Naruto le hubiera ganado por una décima ese hecho había dañado gravemente su orgullo.

Aunque Fugaku y Mikoto estaban muy complacidos con sus calificaciones él no lo estaba para nada, estaba decidido a ganarle a Naruto el siguiente semestre.

Lo que no había tenido previsto era que el Lic. Hatake les encargara un proyecto a desarrollar durante todo el semestre, para ser presentado al final de este, que sería el 80% de toda la calificación final.

Y el proyecto no hubiera implicado ningún problema para el de no haber sido Naruto Namikaze su compañero, ya que el proyecto era en parejas y el Lic. Hatake había decidido emparejarlos juntos, cosa que no le había hecho gracia ni a él ni a Naruto.

Intentaron hablar con el Lic. Hatake para que los cambiara de pareja pero  él se negó diciéndoles que los había emparejado porque tenían mucho potencial y quería ver que eran capaces de hacer juntos, que lo sorprendieran.

 

Un mes había pasado desde que el Lic. Hatake le había dado la fatídica noticia de que tenía que trabar en su proyecto con el pesado de Sasuke, y aunque sabía que debían de ponerse ya a trabajar en el dichoso proyecto, hasta la fecha no llevaban nada ya que tanto el cómo Sasuke se negaban a dirigirse la palabra para algo más que no fuera molestarse mutuamente.

Cuando terminaron sus clases se despidió de sus amigos y emprendió camino hacia donde Karin tomaba sus clases, ahora que convivía mas son su prima, se había dado cuenta de que disfrutaba pasar tiempo con ella, estaba a punto de llegar a el salón  de Karin cuando escucho la vos del pesado de Sasuke llamándolo.

–Dobe, aguarda ahí– le grito Sasuke.

–Que quieres teme– le respondió con un ligero tono de fastidio, por el apodo con el que lo llamaba Sasuke.

–No me digas teme– le dijo molesto Sasuke acercándose hacia el.

–Si quieres que no te diga teme, tú no me digas Dobe– le dijo Naruto también molesto.

Sasuke solo lo miro con acritud y le dijo– tenemos que hablar sobre nuestro proyecto, no me hace gracia tener que trabajar contigo, pero ya ha pasado un mes y no llevamos nada, si seguimos así no lo tendremos listo y Kakashi nos reprobara.

–Eso ya lo sé– le dijo Naruto.

–Bueno entonces ven hay que ponernos de acuerdo– le dijo Sasuke, claramente molesto, por tener que trabajar con Naruto.

–En este momento no puedo ir contigo tengo que ir por mi prima– le dijo Naruto.

–Que tu prima no está ya grandecita para cuidarse ella sola, esta es nuestra calificación dobe– le dijo Sasuke molesto.

–Dame tu dirección yo te alcanzo más tarde– le dijo Naruto ignorando el anterior comentario de Sasuke, no quería iniciar en ese momento una pelea.

–Por qué te daría mi dirección, quien dijo que trabajaríamos en mi mansión– le dijo Sasuke con una ceja levantada.

–Entonces en donde haremos el proyecto– le dijo Naruto confundido.

–En la biblioteca de aquí– le dijo Sasuke como si ese hecho fuera lo más obvio del mundo.

–Bueno entonces te veo en la biblioteca en una hora–le dijo Naruto a Sasuke, para luego continuar con su camino.

 

Ya había pasado la hora y un poco más que Naruto le había dicho y Sasuke estaba a punto de irse, el nunca esperaba a nadie. Que se cree ese dobe para hacerme esperar pensó, mientras se levantaba de la silla en donde estaba sentado para irse, ya que no planeaba esperar más tiempo.

Cuando estaba a punto de salir de la biblioteca, Naruto por fin llego, pero definitivamente este hecho ya no le importaba, Naruto ya había llegado demasiado tarde así que solo lo miro con acritud y siguió caminando ignorando olímpicamente a Naruto, que le reclamaba que a donde iba.

– ¿A dónde vas teme?– le pregunto Naruto interponiéndose en su camino.

Sasuke lo miro con molestia y le dijo– llegas tarde y no tengo tu tiempo, ya mañana saliendo de clases, vemos lo del proyecto–

–solo llegue diez minutos tarde teme, no seas pesado–  dijo Naruto molesto por la contestación que le había dado Sasuke.

–diez minutos de mi tiempo valen mucho dobe– le dijo Sasuke para seguir caminando dejando a Naruto muy molesto.

Pero que cabrón pensó Naruto mientras veía como Sasuke se marchaba de la biblioteca.

Al día siguiente muy a su pesar, ya que seguía un poco molesto por la actitud que había tomado Sasuke en la biblioteca el día anterior, ambos se encontraban en la biblioteca ya por fin planeando su proyecto.

Cosa algo problemática para ellos, debido a que no lograban ponerse de acuerdo, Naruto tenía una idea y Sasuke tenía otra muy distinta a la que Naruto tenía evitando que ambos llegaran a un acuerdo, ya que ninguno quería dar su brazo a torcer.

Después de algunos días de estar dándole muchas vueltas al asunto de su proyecto, por fin llegaron a la conclusión de que su proyecto sería un punto intermedio entre ambas ideas que tenían.

Ya con el panorama fijo de lo que tenían planeado hacer, empezaron a dedicarle más tiempo al proyecto y por ende a pasar más tiempo del que les hubiera gustado juntos, tanto que ya no les era tan cómodo trabajar en la biblioteca de la universidad.

 

Así que no muy contento con la decisión que había tomado el mismo, Sasuke invito a Naruto a su mansión, solo y exclusivamente para que trabajaran en su proyecto que aunque no lo quería admitir, con el tiempo se había entusiasmado con el excelente trabajo que estaban haciendo.

–Mañana trabajaremos en mi mansión dobe– le dijo Sasuke muy tranquilamente a Naruto mientras buscaba información relacionada con su proyecto en su laptop.

–Y eso teme, desde cuando soy lo suficientemente digno de pisar el sagrado piso de la mansión Uchiha– le dijo Naruto en tono de burla, pero un poco incrédulo de lo que le decía Sasuke.

–Sigues sin serlo, pero ya vamos más avanzados el proyecto y mi mansión es un mejor lugar que este para continuarlo– le dijo Sasuke ahora tecleando en su laptop.

–Y yo que pensaba que ya estábamos empezando a llevarnos bien teme– le dijo Naruto con una leve sonrisa.

–Sigue soñando dobe– le dijo Sasuke sin quitar su mirada de la pantalla de su laptop, mientras también ponía una leve sonrisa.

 

Estar trabajando el proyecto en la mansión Uchiha, había sido una buena idea, en la biblioteca de los Uchiha, había libros con información que no habían logrado encontrar en internet y en la biblioteca de la universidad, pero ciertamente lo que le gustaba de la mansión Uchiha era que estando ahí no se sentía solo, le agradaba estar en aquella mansión aunque tuviera que aguantar a Sasuke.

Lo que le había sorprendido la primera vez que fue a la mansión Uchiha fue encontrarse en ella a una muy alegre Mikoto regando unas rosas rojas mientras tarareaba a una canción, la mama de Sasuke le había agradado mucho desde que la había conocido. 

Pero cada vez que iba a la mansión Uchiha se sorprendía más, ya que siempre encontraba a Mikoto haciendo una actividad muy alegremente, mientras procuraba lo más que podía a Sasuke, todo lo contrario a su propia madre a la que solo veía en el desayuno y en la cena.

– ¿querido se les ofrece algo?– le pregunto Mikoto a su hijo mientras entraba a la habitación de Sasuke sin tocar.

–No mama, estamos bien– le dijo Sasuke siguiendo con lo que estaba haciendo.

–Y tu Naru, quieres algo– dijo ahora dirigiéndose a Naruto, le decía Naru, porque ya que Naruto iba tres veces a la semana a la mansión Uchiha, le había tomado cierto cariño.

–Mama ya te dije que estamos bien– le volvió a decir Sasuke.

–Tal vez tú estés bien querido, pero a Naru tal vez se le ofrece algo– le dijo Mikoto a su hijo.

–Estoy bien señora Uchiha– le dijo Naruto con una alegre sonrisa.

– ¿Seguro? – le pregunto Mikoto.

–Sí– le contesto Naruto.

–bueno me voy los dejo trabajar– dijo Mikoto mientras salía de la habitación de su hijo.

Ese día en particular Naruto y Sasuke habían trabajado más horas de lo habitual en su proyecto por lo que ya era tarde, cuando Naruto estaba a punto de irse no pudo ya que Mikoto le insistió mucho  para que se quedara a cenar con ellos, estuvo dudoso de aceptar pero la insistencia de Mikoto lo obligo a acceder.

Cuando la cena termino se fue a su mansión, feliz ya que no había tenido una cena tan agradable desde que salió de su colegio en Londres, la familia Uchiha a excepción de Sasuke le caían muy bien, aunque tenía que admitir que Sasuke ya no le caía tan mal como cuando lo conoció, Ya que ahora podía ver que Sasuke Uchiha era más de lo que a simple vista dejaba ver, debajo de aquel ego y presunción tan grande que se cargaba no era más que un joven al igual que él, que aunque lo intentaba ocultar amaba a su familia y su familia lo amaba a el por sobre todas las cosas.

Y eso de cierta manera le gustaba de Sasuke, pero tenía que admitir que también le daba algo de envidia ya que le hubiera gustado que sus padres fueran igual de cálidos que los de Sasuke.

 

Un lunes como cualquier otro, Sasuke estaba ya hecho la idea de que se día Naruto iría a su mansión para que trabajaran con su proyecto pero se sorprendió mucho cuando Naruto le dijo que lo disculpara pero que no podía ir pero que mañana sí que era seguro de que fuera a trabajar en el proyecto.

No se lo dijo, pero le había molestado que Naruto, no fuera  a su mansión, ya que aunque no le gustaba admitirlo le agradaba mucho estar con aquel rubio, ahora que convivía más tiempo con él, Naruto le había llegado a agradar levemente. También sentía algo de curiosidad hacia él, y no sabía por qué pero tenía una extraña necesidad de querer conocer más cosas sobre Naruto.

Dos semanas después de ese suceso, Naruto le volvió a decir que no podía ir a trabajar en el proyecto, solo que esta vez sí le pregunto la razón o la causa de que no pudiera ir, a lo que Naruto le dijo un poco apenado que era porque tenía una cita con una amiga de su prima. Esa notica lo había tomado por sorpresa, no le había gustado para nada que Naruto tuviera una cita.

 

Naruto había estado frecuentando a Sakura una amiga de su prima, la chica le agradaba pero no le gustaba del todo, había salido un par de veces con ella ya que Karin se lo había pedido, pero no estaba interesado en ser novio de Sakura aunque tenía que admitir que era linda.

Estaba en la habitación de Sasuke trabajando en su proyecto cuando Sasuke le dijo de la nada – como te fue en tu cita dobe–

– ¿para qué quieres saber teme? – le pregunto Naruto un poco sorprendido por lo que Sasuke había dicho.

–curiosidad dobe, no me imagino que mujer en su sano juicio querría tener una cita contigo– le dijo burlón.

Naruto fingió una cara de enfado y luego le dijo– pues aunque no lo creas suelo parecerles muy atractivo a las chicas he teme–

–A cuales, a las ciegas– le dijo Sasuke con una leve sonrisa.

–jajajajajajajaja muy gracioso teme y yo que creía que no tenías sentido del humor– le dijo Naruto después de recomponerse de su risa.

–Entonces como te fue– le volvió a decir Sasuke.

–enserio quieres saber– le dijo Naruto incrédulo.

–Si– le dijo Sasuke muy simplemente.

Naruto se quedó pensativo por un momento, para después ponerse un poco rojo al darse cuenta de lo fijo que lo veía Sasuke.

–Me fue bien, Sakura es una chica agradable– le dijo un poco sonrojado, más por la mirada de Sasuke que por decirle el nombre de la chica con la que había tenido la cita.

– ¡Sakura, Sakura Haruno!– le dijo Sasuke sorprendido.

–La conoces– le dijo Naruto también un poco sorprendido.

–Sí, fuimos juntos al colegio–

–valla no me imaginaba que conocías a Sakura– le dijo Naruto.

–No veo por qué te sorprende, la mayoría de los que fueron al mismo colegio que yo estudian en la universidad– dijo Sasuke.

 

Cuando Naruto se fue Sasuke se quedó muy pensativo en su habitación, había evitado pensar en eso pero ya no podía evitarlo, él no era nada tonto siempre se había sentido muy orgulloso de ser demasiado inteligente y no podía evitar darse cuenta de que muy a su pesar le gustaba Naruto y no como un amigo.

 

Naruto estaba platicando con Karin y Sakura en la cafetería de la universidad cuando Sasuke se le acercó y le dijo que ese día no podría ir a su mansión ya que Mikoto iba a tener una pequeña subasta benéfica, que si podían ir  a la suya.

Así que ese día en vez de ir a la mansión de Sasuke a trabajar en su proyecto fueron a la suya, cosa que no lo hacía muy feliz ya que le gustaba más estar en la mansión de Sasuke que en la suya.

 

Cuando llegaron Sasuke vi muy atento como Naruto interactuaba con toda la gente del servicio, el trataba bien a la gente de su servicio pero Naruto trataba a la del suyo como parte de su familia, y debido a que estaba muy acostumbrado a que llegando a su mansión Mikoto siempre estaba esperándolo para recibirlo con una alegre sonrisa, tenía que admitir que había esperado encontrar a kushina Namikaze. Pero no había sido así, no había ni rastro ni de kushina ni de Minato Namikaze.

Todo el tiempo en que estuvo en la mansión de Naruto no pudo evitar notar que aunque Naruto estaba en su propia habitación se notaba que no estaba cómodo del todo, esa actitud por parte de Naruto lo había dejado muy curioso así que se las ingenió para que tuvieran que ir a trabajar su proyecto a la mansión de Naruto, reviviendo la misma escena todos los días, Naruto saludando a todo su servicio alegremente y sin señal alguna de los Namikaze.

Entonces entendió porque Naruto no estaba cómodo en su mansión, aquella mansión era muy solitaria, y a Naruto no le gustaba la soledad.

Así que un día le pregunto– ¿oye Naruto y tus padres?–

Naruto lo vio algo sorprendido, para después poner una mirada un poco triste, y le dijo– no tengo ni idea, supongo que están trabajando–

–No están nunca en la mansión verdad–

Naruto puso un gesto de aflicción y le dijo– no suelen pasar mucho tiempo aquí–

–Ha ya, oye como te va con Sakura– le dijo para cambiar el tema ya que había visto que a Naruto le ponía triste hablar de sus padres.

Cuando llego a su mansión se puso a pensar en lo que había averiguado ese día, nunca espero que Naruto se sintiera solo estando en su propio hogar.

Así que los siguientes días que trabajaron en su proyecto fueron a su mansión, ya que en su mansión Naruto sonreía más y ahora esa sonrisa que alguna vez le había molestado de sobremanera, tenía que admitir que ahora le encantaba ver.

 

Un martes por la tarde como cualquier otro martes normal de su vida, nuevamente se encontraba en la mansión Uchiha trabajando en su proyecto, solo que a diferencia de los demás martes o de cualquier otro día en el que se encontrara trabajando en su parte del proyecto, noto que cada que otro lapso indefinido de tiempo, toda su completa atención se enfocaba en ver lo que hacía o dejaba de hacer Sasuke, un leve sonrojo apareció en su rostro al notarse pillado por sí mismo observando a Sasuke, era la primera vez que se daba cuenta que su mirada buscaba a Sasuke por arco reflejo.

Y esa no fue la primera vez que se descubrió a si mismo observando a Sasuke, ya fuera en la mansión de este, la universidad o en cualquier otro lugar en donde Sasuke se encontrara cerca de él, su mirada siempre buscaba a Sasuke.

Se encontraba comiendo con Sakura en un agradable restaurante un domingo por la tarde, Karin había conseguido que el aceptara nuevamente tener una cita con Sakura, al principio se había negado ya que Sakura solo le interesaba como una amiga, pero Karin le insistió tanto que termino accediendo a la petición de su prima, además de que prefería estar un rato con Sakura que encontrarse solo en su habitación.

Esa nueva cita que estaba teniendo con Sakura, le había servido para aclarar los pensamientos que se habían formado en su mente desde que se había dado cuenta que observaba mucho a Sasuke, ya que aunque tenía a Sakura enfrente a la que consideraba una buena amiga el solo podía pensar en el pesado de Sasuke.

Cuando llego a su casa después de estar con Sakura se fue a su habitación a descansar y ya no bajo a cenar debido a dos razones, la primera porque no tenía hambre y la segunda debido a que no tenía caso que bajara a cenar con sus padres que casi siempre lo ignoraban.

A pesar de que ya faltaba poco para que se cumpliera un año de que vivía en Japón, no había podido tener una relación con sus padres que no fuera más que nada solo cordial ya que prácticamente solo eran tres personas que Vivian, comían y dormían en el mismo lugar.

 

Ya les faltaba muy poco para finalizar, con su proyecto, sin embargo tanto Naruto como Sasuke, se retrasaban apropósito, querían terminar su proyecto pero, ambos sabían que cuando lo hicieran ya no tendrían la excusa del proyecto para pasar tiempo juntos.

 

Sasuke sabía que tenían que terminar el proyecto, ya que era gran parte de su calificación final, pero también sabía que aunque Naruto había llegado a su vida más que nada por imposición, ahora no quería que este saliera de ella, con el tiempo había empezado a amar todo lo que alguna vez odio del rubio.

 

Estaba en el segundo piso de la biblioteca de Sasuke buscando libros, cuando noto que Sasuke estaba a su lado también buscando un libro aparentemente.

– ¿qué libro buscas dobe? – le dijo sin quitar la vista de los libros que tenía enfrente.

–no busco uno en particular teme, solo estoy buscando libros con el mismo tema para tener diferentes fuentes– dijo girando su cabeza para mirar a Sasuke.

Sasuke también giro su cabeza y por un segundo ambos se quedaron solo observándose mutuamente, Sasuke aprovecho eso para acercarse lentamente hacia Naruto, desde que se había dado cuenta que Naruto le gustaba había estado esperando una oportunidad para poder acercarse.

Teniendo a Naruto a muy corta distancia de él, tomo levemente su barbilla, mientras se aproximaba a besar aquellos labios que lo llamaban a gritos, y justo cuando estaba a punto de rozarlos, Mikoto entro de la nada.

–Chicos, se les ofrece algo– les dijo mientras entraba a la biblioteca no notando la cercanía que había entre los chicos ya que se encontraban fuera del alcance de su vista.

–No mama– le dijo Sasuke que se había separado solo un poco de los labios de Naruto que estaba todo petrificado y sonrojado, solo para contestarle a su madre, para después besar los labios que tenía justo enfrente.

– ¿Seguro?–  le pregunto Mikoto, que no alcanzaba a ver en qué parte del segundo piso de la biblioteca estaban.

–Si mama, estamos bien, no queremos nada– le dijo Sasuke, que se había vuelto a separar de los labios de Naruto para mirarlo con una leve sonrisa.

Cuando Mikoto se fue, Naruto por fin salió del estado de petrificación en el que había estado, así  que le dijo todo sonrojado y sorprendido a Sasuke–teme pero que acabas de hacer–

–Que no es obvio Naruto, te acabo de besar– le dijo mientras se acercaba más a él.

–eso lo sé, pero ¿por qué lo hiciste? – le dijo Naruto mirándolo muy profundamente, sin moverse ni un solo milímetro, esperando que Sasuke se acercara más a él.

–Me gustas Naruto, me gustas mucho–le dijo Sasuke mirándolo muy intensamente con sus profundos ojos negros.

–Lo dices en serio– le dijo Naruto aún más sonrojado, adquiriendo un deslumbrante brillo en sus azules ojos que Sasuke no le había visto antes.

–Por supuesto que lo digo enserio– le dijo Sasuke para después volver a darle un beso.

 

Desde aquel día había iniciado una relación con Sasuke, una relación que nunca se había imaginado que existiría y menos si tomaba en cuenta la manera en que se habían conocido.

Tres semanas después presentaron su proyecto, el cual fue todo un éxito, así que el ya no iba a la mansión de Sasuke a trabajar en el proyecto ahora iba para pasar tiempo con su novio.

Estaba en la cafetería de la universidad tomándose un café con Sasuke, cuando este le dijo– dobe, no te gustaría vivir conmigo–

– ¡que vivir contigo! – le dijo Naruto muy sorprendido.

– Que, no me digas que no te gustaría vivir conmigo, si prácticamente vives en mi mansión, por que no mejor te mudas o prefieres que tengamos un lugar para nosotros solos– le dijo Sasuke.

–Claro que me gustaría vivir contigo teme, es solo que me tomas por sorpresa–

–Entonces es un si– le dijo Sasuke.

–claro que es un si teme– le dijo Naruto con una alegre sonrisa, para después darle un beso, ya que no era ningún secreto que ellos dos estaban andando, para asombro de muchos, decepción de algunas y felicidad de otras como Hinata, que desde que vio a su amigo Sasuke tan interesado en molestar a Naruto, intuyo que detrás de todo ese odio que parecía que le tenía había algo más y valla que no se había equivocado.

Sus padres, se sorprendieron cuando les dijo que se iría a vivir a un departamento con su novio, pero como era típico de ellos, solo se sorprendieron y le desearon buena suerte a su manera.

El día que cambiaría Minato le dijo– espero que estés bien Naruto, a tu madre y a mí nos gustaría que nos dieras tu nueva dirección, sabemos que no hemos sido los mejores padres del mundo, pero no podemos evitar ser como somos, nunca fue nuestra intención tener hijos y cuando tu naciste no supimos acoplarnos a nuestro rol como padres–

–pero estamos orgullosos de ti Naruto, porque a pesar de que no estuvimos ahí para ser los padres que merecías, te has convertido en una buena persona– le dijo kushina.

Naruto les sonrió alegremente a sus padres y les dio un abrazo que ellos también correspondieron, mientras les decía – espero que me vayan a visitar de vez en cuando–para después salir al jardín donde Sasuke estaba esperándolo para que juntos se fueran a su nuevo apartamento que a partir de ese día seria su nuevo hogar.

 

No encontraron mejor manera para estrenar su nuevo hogar que demostrándose mutuamente todo el amor que se tenían.

Se besaron primero muy lentamente mientras, las manos de ambos iban recorriendo sin rumbo fijo la anatomía de su acompañante, para después dar paso a unos besos que demandaban cada vez más pasión, hasta que terminaron acostados en la cama.

Sasuke besaba, mordía y lamia, lentamente el cuello de Naruto, mientras Naruto solo se dejaba llevar por todas las sensaciones placenteras que Sasuke le provocaba, hasta que decidió el también hacerle sentir esas sensaciones a Sasuke, así que mientras Sasuke lo besaba él fue dirigiendo su mano hacia el miembro de Sasuke para empezar a tocarlo por sobre la ropa, masajeo lentamente esa parte de la anatomía de Sasuke sintiendo como esta iba creciendo dentro de los pantalones.

Libero el miembro de Sasuke, y empezó a aumentar la velocidad de sus carias en la parte baja de Sasuke, mientras este que había dejado de besar su cuello ahora besaba y mordía sus pezones sacándole pequeños gemidos.

Sasuke estaba disfrutando besar y morder los pezones de Naruto, pero había otra parte de la anatomía del rubio que también se moría por probar, así que lentamente fue bajando por todo el cuerpo de Naruto hasta que llego a su entrepierna donde esparció besos sin dirección fija antes de probar con su lengua el miembro de Naruto.

Lamio como si se tratara de una paleta todo el miembro de Naruto, hasta que cumplió su cometido.

Cuando termino de limpiar el miembro de Naruto, metió tres de sus dedos en la boca del rubio, para que los lamiera y el pudiera empezar a dilatar la entrada de este.

Con mucho cuidado fue introduciendo sus dedos uno por unos hasta que los tres, estuvieron dentro de la cavidad de Naruto, para sacarlos y poder introducir su miembro.

A pesar de que Sasuke lo había preparado bien Naruto no pudo evitar sentir dolor cuando el miembro de Sasuke iba entrando en él, pero después de un rato desaprecio aquella sensación de dolor para dar paso a una sensación de placer nueva para él, cada envestida que Sasuke le daba tocaba en un punto que lo llevaba al éxtasis.

Estuvieron por un largo rato besándose y sintiendo sus cuerpos calientes haciéndose  uno con cada estocada que Sasuke le daba a Naruto, hasta que Sasuke empezó a masturbar el miembro de Naruto al ritmo de sus estocadas, logrando que Naruto nuevamente se volviera a correr, apretándolo más haciendo que él también se corriera.

Se quedaron dormidos desnudos abrazados, y cuando los rayos del sol salieron, anunciando que ya era un nuevo día, Sasuke le dijo muy apenado a Naruto el cual se encontraba en sus brazos –sabes nunca te pedí perdón por haberte gritado e insultado en aquel café–

–ahora que lo mencionas, si es cierto nunca te discúlpate, teme pesado– le dijo Naruto fingiendo enfado.

–Lo siento, siento haber sido un tonto– le dijo Sasuke mientras le daba un beso.

–un lo siento, no es suficiente teme– le dijo Naruto cuando Sasuke termino de besarlo.

–entonces que puedo hacer para que me perdones– le dijo Sasuke mientras entrelazaba sus manos.

–Que no es obvio teme, si quieres que te perdone, vas a tener que venir a cantar conmigo– le dijo Naruto con una sonrisa, que había derretido por completo a Sasuke, el cual solo pudo decir–que día–

–Hoy mismo, así que apúrate a arreglarte– le dijo Naruto mientras se levantaba de la cama para dirigirse al baño a bañarse, mientras Sasuke lo veía con una sonrisa desde la cama pensando en lo ajetreada pero feliz que sería su vida con Naruto a su lado.

Notas finales:

espero que le haya gustado

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