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MI DECISION (JongKey)

Autor: LittlevLocket

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Notas del fanfic:

Hola! Pues... éste es mi primer fanfic, esta idea ha estado en mi cabeza por algún tiempo y por fin me decidí a darle una oportunidad y escribirla. Contiene algunas experiencias personales también por lo que hice todo lo posible para adaptarlo a la realidad. En fin, espero disfruten y les guste más capítulo a capítulo. ^-^ 

Suena nuevamente el despertador en la casa de los Kim, es un nuevo día y Kibum se dispone a levantarse, aún con mucho sueño, para alistarse e ir a la universidad, con 21 años de edad Kim Kibum, estudiante de Ingeniería en Computación, nuevamente suelta un suspiro y uno que otro quejido al levantarse de su tan cómoda y adorada cama, pues no es una persona muy madrugadora que digamos.


- Ahh, odio los lunes - Dice mientras se frota un poco los ojos y se estira para salir de su “trance” como él llama, rápidamente se dirige a ducharse y luego vestirse, algo casual pero con estilo, con unos skinny jeans negros, una camisa blanca con estampado y una chaqueta negra con mangas grises haciendo juego, se da una última mirada al espejo, acomoda su flequillo negro y sale de su habitación, saluda a sus padres y después de desayunar sale en su camino hacia la tortuosa universidad.



Ya en el aula de clases, en su asiento, se encuentra revisando la hora en su celular y mirando continuamente hacia la puerta del salón, esperando a que llegue su amigo.


- 7:30… siempre me hace lo mismo - Susurra para sí mismo mientras espera que su mejor amigo, Choi Minho llegue a clase y como siempre el buen y puntual Kibum le guarda asiento en el salón.


- Kibum! Hola, perdón llego tarde - Le dice mientras sonríe y se sienta en el asiento atrás suyo.


- Siempre me haces lo mismo Minho, llegas tarde todos los días ya estoy acostumbrado aunque no me gusta recibir las miradas asesinas de los demás por guardarte asiento cuando hay tanta gente que se queda sin uno. - Mira a su alrededor y hay algunos chicos de pie al final del salón.


- Eso es su culpa por querer venir a escuchar la clase cuando no son alumnos de este curso jum! - Dice mientras se cruza de brazos y se recarga en el espaldar de la silla tratando de lucir “tierno” de cierto modo para calmar el enojo de su amigo.


- hahaha no hagas eso que no te queda el aegyo, está bien pero hoy tú invitas el almuerzo.


- Ahh, está bien pero sólo porque tengo conciencia y sé que te debo muchas haha.


Así reciben su primera clase del día y sin embargo Kibum ya se siente cansado por la materia, se considera un buen estudiante pero esto de la programación simplemente no le va, no como a Minho por ejemplo, él parece que nació para ello, siempre tan creativo, tan ingenioso y por su puesto siempre ayudándolo en lo que pueda, a veces se pregunta qué haría sin su querido amigo Choi Minho, han pasado tantas cosas juntos, a pesar de que Kibum es muy tímido e introvertido de alguna manera logró llevarse de maravilla con el alto.


Cuando se conocieron en el colegio no pensó que llegarían a ser tan amigos, acababa de mudarse a Seúl, a sus 15 años, el chico nuevo con acento raro, no tenía muchos amigos, y de hecho, no pensó nunca llevarse con Choi Minho, hasta le caía mal al principio, claro, sin conocerlo aún. Minho era bastante popular, era el típico chico guapo bueno en deportes y además era muy inteligente, si, definitivamente destacaba entre la multitud, pero ¿él? Era solo otro estudiante cualquiera pero era “invisible” aunque eso no le molestaba, nunca le gustó llamar la atención de la gente, siempre prefería pasar desapercibido.


Un día, sin embargo, en la clase de deportes él lo ayudó, estaban jugando baloncesto y habían algunos muchachos a los que les gustaba burlarse de su poca destreza para el juego, lanzándole el balón muy fuerte a propósito para golpearlo y luego culparlo por ser tan débil. Minho notó eso y justo cuando estaba seguro de que se rompería la nariz ese día, el alto atrapó el balón delante de él y luego le dirigió una sonrisa, advirtiéndoles a los revoltosos que los sacaría de la cancha, pues era el capitán del equipo y tenía la autoridad para hacerlo.


De ahí en adelante comenzaron a hablar más y se ayudaban mutuamente en las materias en las que cada uno era mejor que el otro, a pesar de tener personalidades muy opuestas, congeniaban de maravilla.


Y a pesar de todo aquí estaban, siendo los mejores amigos y estudiando la misma carrera contra toda predicción, sólo que Kibum ya no se sentía tan cómodo y confiado de querer seguir ese camino, la verdad siempre se sintió inseguro acerca de lo que quería para su futuro pero terminó escogiendo la ingeniería por la presión de sus padres, siendo hijo único siempre sintió que debía llenar las expectativas que tenían sus padres de él y pues como estaba tan indeciso y sus padres le presentaron esta opción decidió aceptarla y tratar de salir adelante con ello, a pesar de todas las dificultades de las materias, logró avanzar invicto hasta su 4to semestre o segundo año de carrera, junto con Minho, pero ciertamente a él siempre le iba mejor, puesto que era lo que realmente disfrutaba y quería hacer así que siendo su mejor amigo Minho siempre trató de convencerlo de que quizá era la dificultad de la materia lo que le molestaba pero al pasar el tiempo también se dio cuenta de que al mayor no le gustaba lo que hacía.


Así que cuando llegó la hora de almuerzo Minho decidió que era momento de hablar con Kibum de una vez por todas acerca del tema, antes de que sea demasiado tarde.


- Hey Kibum, tenemos que hablar - Dijo con un semblante sereno y lo miró a los ojos.


- ¿Qué es? ¿Es por la clase? Si es eso no te preocupes, ya le iré tomando el ritmo - Contestó mientas se llevaba una cucharada de sopa a la boca. – Hmm hoy está buena la sopa – Agregó.


- No es eso, creo que has llegado a tu límite, tienes que hablar con tus padres…


- Minho ya te lo he dicho no es fácil, de verdad pienso que no puedo seguir así pero cuando estoy en casa simplemente no puedo decirles… sé que se decepcionarán de mí. - Agachó la cabeza.


- ¡Sólo ve y díselos! ¡Díselos hoy mismo! ¿Quieres esperar a graduarte y luego decirles que odias la carrera?


- ... Obvio no… ¿pero hoy?


- Toma coraje y díselos hoy mismo, aún estamos empezando el semestre, aún puedes dejarlo y pensar mejor las cosas, es normal tomarse un semestre libre, muchos lo hacen y, Kibum tú lo necesitas - Lo miró preocupado. – Te lo dije en las vacaciones, antes de que tomaras este semestre, pero mira donde estás de nuevo. – agregó.


- No me mires así con esos ojotes de rana - Le regresó la mirada algo divertido.


- Lo que tienes es envidia de mis ojos grandes y bonitos jum!


- Yah! Choi Minho! Te dije que no hicieras eso hahaha.


- No lo haré si me prometes que hablarás hoy con tus padres, sabes que tienes mi apoyo en todo.- Lo dijo mientras que palmeó su hombro.


- Está bien, trataré de hacerlo hoy… - Minho sonrió al verlo suspirar tan pesadamente para luego seguir degustando su almuerzo.


Esa misma tarde, cuando iba caminando por entre las facultades para salir de la universidad mientras pensaba la manera de hablar con sus padres, se quedó de repente mirando el edificio frente a él, la facultad de música, mientras soltaba un suspiro se preguntaba si realmente estaría bien tomar un camino diferente al que sus padres querían para él, sus intereses siempre han sido cosas como la música, el teatro y el arte, siempre fueron su pasión, a pesar de ser una persona introvertida siempre encontró paz en ello y se descubría a sí mismo disfrutando mucho cantar y tocar el piano, pero lastimosamente no pudo continuar, sus padres no consideraban una carrera en música como algo que le daría frutos en el futuro, así que cuando vieron que su hijo bajó sus calificaciones en la escuela, decidieron quitarlo de las clases de piano, afirmando que no era más que una pérdida de tiempo y dinero y que no le serviría en su futuro; por lo que desistió de ese sueño.


Mientras estaba ahí estático mirando el edificio, una persona chocó contra él y lo hizo tambalearse un poco pero sin llegar a caerse, al contrario del joven que se encontraba en el piso, de inmediato lo ayudó a ponerse en pie pero cuando lo hizo y el muchacho alzó su rostro mirándolo, su mente se puso en blanco por un momento, el joven era un poco más bajo que él, tenía el cabello castaño oscuro y traía unos audífonos puestos, de pronto se sintió raro, miró sus facciones, esos pómulos y mandíbula bien pronunciados, el joven sólo le sonrió y le pidió disculpas por haberlo chocado, Kibum estaba mirando embobado su amplia sonrisa, sintió el calor subir a sus mejillas y pensó que el joven era realmente atractivo, se puso nervioso al instante, se sintió aún más raro por ello y simplemente se disculpó con el joven haciendo una reverencia y siguió su camino rápidamente hasta salir de la universidad, tratando de restarle importancia a lo que acababa de pasar y a su inesperada reacción.


No se dio cuenta de que aquel muchacho lo miraba a la distancia, con una expresión confundida y sonriendo.



Esa noche en su casa, mientras escuchaba música recostado sobre su cama no pudo evitar pensar en lo que pasó en la universidad en la tarde, su plática con Minho y su sincera preocupación hacia él, sabía que debía tomar acción cuanto antes, pues, como lo dijo su amigo, no quería graduarse para luego darse cuenta de que no era feliz siguiendo ese camino. Habiendo rechazado su verdadera pasión en la vida, no, no valía la pena. Tenía que hablar.


Pero, en medio de sus pensamientos recordó aquel extraño encuentro con ese joven, aunque quizá no tan extraño, es decir, los accidentes suceden todos los días, pero se sintió muy raro por ello, es decir… ¡se sonrojó y se puso nervioso por otro hombre! ¿Acaso estaba loco? A pesar de que se considera heterosexual admite que hay algunas veces que duda de aquello, no le gustaba pensar mucho en eso, siempre ha pensado que Minho es un chico guapo pero nunca ha pensado en él de otra forma que no fuera su amigo, así que por ese lado todo bien, se dijo a sí mismo, eso significaba que no le atraían los hombres. Pero han habido momentos en los que se descubre admirando la belleza de otro hombre y eso lo hace dudar, no cree que sea algo malo, pero siente un poco de miedo ante ello, tampoco tiene nada en contra de las personas homosexuales pero de ahí a ser uno pues no está muy seguro de aquello tampoco, y si lo fuera ¿Cómo reaccionarían sus padres? Con lo estrictos que son seguramente no lo aceptarían, seguramente lo llevarían con un psicólogo para que lo “cure” o algo así, y además la gran mayoría de la sociedad en Corea es aún de mente cerrada, le harían la vida imposible… soltó otro suspiro, todos esos pensamientos pasaban por su mente mientras recordaba la sonrisa del chico de los audífonos y se preguntaba cuál sería su nombre o en que facultad estudiaba y si lo vería de nuevo… o si estaba bien querer verlo de nuevo…


Aish ¿Por qué sigo pensando en eso?


Se revolvió el cabello algo frustrado.


¿Debería decirle a Minho? Es mi mejor amigo… él seguro no me juzgaría mal… ¿verdad? ¿Pero y si ya no quiere ser mi amigo por eso…? No, mejor no le digo nada, así me evito problemas y malos entendidos… al menos hasta estar más seguro…


Suspiró de nuevo para luego cerrar los ojos y concentrarse en su música. Nunca le ha hablado a nadie acerca de esto, el tema de su sexualidad le asusta, le gustan las mujeres, incluso ha tenido novia antes pero… a veces llegaba a pensar que podría ser bisexual… o al menos eso fue lo que dijo ese tonto test que hizo en internet.


Tiene miedo de ser juzgado y rechazado si alguna vez dice que le atraen los hombres, aunque sea solo un poco, así que mejor decidió esperar a confirmar sus sentimientos si es que alguna vez planea “salir del closet”.


Se revolvió en su cama, tratando de alejar esos pensamientos una vez más. Escuchó la voz de su madre llamándolo a cenar por lo que, tomando aire y dejándolo salir pesadamente, se quitó sus audífonos para salir de su habitación e ir al comedor con sus padres. Es hora, sería firme y hablaría con ellos.


Mientras cenaban en completo silencio, pensaba en la mejor manera de decirles acerca de la universidad, pero por más que quiso simplemente no tuvo el coraje de hacerlo. Mirando intercaladamente a sus padres, y sonriendo cuando le devolvían la mirada, no se sintió capaz de romper esa paz… así que lo pospuso. Otro día más.


Mañana de seguro les digo.


Se confortó así mismo mientras acababa de comer y se levantaba para ayudar a su madre con los platos.

Notas finales:

Gracias por leer! Nos vemos pronto~ ^-^ 

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