Amor Yaoi
Fanfics yaoi en español

Criminal

Autor: Eruka Frog

[Reviews - 38]  

LISTA DE CAPITULOS
- Tamaño del texto +

Notas del fanfic:

Disclaimer:  Naruto no me pertenece, sólo utilizo los personajes para deleitarme un rato.

Notas del capitulo:

Pues hace milenios que no publicaba nada y esto lo escribí hace un par de semanas. Me doy cuenta de que no es lo mejor que he subido pero bueno, en este desierto de inspiración, un escupitajo en forma de letra es mejor que nada y de verdad necesitaba publicarlo u.u

Criminal

 

Naruto observó cómo su compañero,  ocasional amante, amigo recurrente y declarado enemigo, le pegaba un golpe tremendo a un chico que les sacaba dos años. Lo vio todo desde la ventana del club de manga, del que era miembro desde inicios del curso, y aunque el chico que estaba siendo golpeado era miembro del citado club y todos en la junta estaban preguntando por él, se quedó callado, contemplando todo fascinado mientras fingía buscar un tomo en la repisa junto a la ventana.

 

Quizás alertado por su penetrante mirada, el atacante giró la vista hacía él, mientras se limpiaba los nudillos con un pañuelo quizás muy poco masculino. Cuando sus ojos se cruzaron, los zafiros expectantes y los ónices gélidos, sintió como sus pantalones comenzaban a apretarle.

 

Una vez más.

 

-Creo que tengo que regresar a casa, mamá prometió hamburguesas para la cena –dejó caer de forma distraída. Sai lo observó con una sonrisa maliciosa, como si pudiera ver dentro de su alma y aún así no lo juzgara, mientras que el resto se limitó a despedirlo afectuosamente y advertirle que se cuidara de los abusones, que parecían cazar a sus presas cuando iban o salían de los clubes escolares.

 

Recorrió el pasillo en penumbra que lo sacaba del cuartucho que el director se había dignado a concederle al club del manga, y bajó dos escaleras hasta llegar al aula vacía en la que por las mañanas recibía clases. Ahí, sentado como si fuera la mismísima imagen del estudiante modelo, lo esperaba Uchiha Sasuke, su compañero de clases.

 

-Miyamoto es un buen chico –le dijo, siguiendo una costumbre que llevaban practicando desde hacía dos años. Cerró la puerta corrediza a su espalda y apago la luz, pegándose a la pared como un corderito inofensivo.

 

-Algo irritante –repuso Sasuke, cerrando su libro. Sus nudillos estaban enrojecidos, quizás no había ejercido tanta fuerza al golpear a Miyamoto, pero su piel era tan blanca que enseguida se le hacían morados y raspones. –Y su hermano me debe más. Supongo que pagó por ambos.

 

-Eso no justifica que emplees la violencia, Sasuke –respondió con un desafío en el que se notaba su apuro. Se preguntó qué tan obsceno sería que comenzara los preliminares solo.

 

-Deberías acusarme con el consejo estudiantil, o con el director…- Se acercaba despacio, sin prisa, consciente de que el rubio estaba deseándolo.

-Tú eres el consejo estudiantil, Sasuke… y el director no expulsará a uno de sus mejores estudiantes.

 

-¿Uno de los mejores? Ah, claro, Shikamaru, le puedo romper la cara también, pero nunca se defiende y me irrita ver cómo incluso cuando es presa de una paliza se aburre –su voz en ese punto era casi jocosa. No que estuvieran ahí para hablar, pero en gran parte porque estar cerca de Naruto le calentaba algo más que el cuerpo. Estaban a solo dos pasos, cualquiera podría romper la distancia, pero Nauto sabía que no sería él. Si él la rompiera, a pesar de lo mucho que comenzaba a dolerle la ingle, sería firmar la derrota.

 

Así que Sasuke la rompió, dio una larga zancada y lo estampó contra la pared.

 

 

Cuando se conocieron, en secundaria, Naruto acaba de ser transferido y no estaban en el mismo grupo, pero enseguida sintió animadversión por el moreno. Era jodidamente chocante ver cómo todos le hacían la pelota sólo por nadar en dinero y estar en el cuadro de honor. Las chicas babeaban por él, los chicos querían ser sus mejores amigos y los adultos lo obedecían y le creían ciegamente. Simplemente, los chicos como Naruto, simplones y amigables, que saben lo que es el trabajo duro, no podían soportarlo.

 

Sin embargo, cuando se metía con él, Sasuke se limitaba a dirigirle una mirada de desprecio como máximo. Así que poco a poco fue intentando con mayor empeño disgustar al Uchiha y demostrarle al mundo cómo no era, definitivamente, perfecto. Pero el otro no caía ni en sus payasadas ni en sus intentos más directos, incluso cuando intento pegarle un puñetazo. Sasuke siempre le respondía (si tenía suerte) que jamás se rebajaría a la violencia física por alguien como él.

 

Por alguien como él.

 

Entendió el porqué del énfasis unas semanas más tarde, cuando observó cómo Lee, uno de sus muchos amigos y un perdedor como él, se daba largos paseos frente a la oficina del director. Iba y venía, deteniéndose en la puerta y luego alejándose con indecisión. Bonachón como él solo, se acercó a preguntarle qué se le había perdido, pero Lee se negó a decírselo. Unos días después, sin embargo, cuando Sakura, amor eterno de Lee fue a pegarle una bofetada al desdichado, Lee se lo contó todo.

 

Uchiha era un abusador. Solía meterse con cualquiera que considerara irritante, molesto o simplemente tonto. Y esas personas no eran malas personas, simplemente daba la casualidad que se metían en la vida de Uchiha de un modo que perceptualmente le parecía desagradable. Entonces Uchiha les daba caza, les daba una  golpiza si tenían suerte o, en el peor de los casos, hacía de su vida escolar un inferno. Ya fuera saliendo con la chica objeto de sus deseos, acusándolos de copiar un examen o de conducta inapropiada, Uchiha sabía cómo “ponerlos en su sitio”, que en su definición, era el suelo y lamiendo sus lustrosos zapatos.

 

Lee lo sabía porque hacía pocas semanas que Sasuke le había pegado en el abdomen, dejándole un morado más bien grande, por el simple hecho de que Lee era demasiado ruidoso. El muchacho no se consideraba un chivata, así que no había dicho nada a nadie, pero después había había sabido que pegaba a un alumno de grado menor, por algo tan banal como que aquel chico se había parado demasiado cerca de Uchiha en la cola de la cafetería.

 

Naruto se sintió en la gloria, por fin podía demostrar que aquel cerdo no era un ente perfecto lleno de luz. Y además, podía vengar a su buen amigo Lee, a quien Sasuke había visto rondar por la oficina del director y, como advertencia, le había dicho a Sakura, una de sus muchas admiradoras, que Lee afirmaba que habían tenido sexo (por ello, la chica ahora ni se dignaba a mirar al pobre).

 

Teléfono en mano, se dedicó a espiar a Sasuke. Lo seguía durante los descansos y después de la escuela, al salir de los clubes e incluso llegó a seguirlo a su casa, pero o Uchiha estaba practicando yoga o alguna disciplina hindú para estar en paz, o Lee había mentido. Pero su amigo no mentía, jamás lo hacía, era demasiado honesto para ello, así que decidió provocar una situación.

 

Le pidió a otro amigo, Miyagi, que compartía clases con Sasuke, que lo interrumpiera en su exposición de clase. El otro muchacho, no muy seguro, había accedido con la condición de que aquello desenmascararía a Sasuke, pues Naruto lo grabaría todo. Al día siguiente las cosas salieron según lo planeado, Uchiha cazó a Miyagi en una de las canchas poco usadas, y Naruto grabó como el honorable estudiante seguía pegándole a su amigo incluso cuando éste estaba en el suelo.

 

Naruto grabó todo el proceso.

 

Cuando Uchiha se acercó al más alto.

 

Lo saludo con cortesía que cualquiera diría que era verdadera.

 

Le comentaba amistosamente que interrumpir a un compañero durante una exposición era sumamente grosero.

 

Comenzaba un pequeño monologo sobre las personas que no son bien educadas desde casa y cómo chicos como él tienen que pagar el coste de esa negligencia.

 

Un golpe en la cara.

 

Uno en el estómago.

 

Una patada en los testículos.

 

Y tres más cuando estaba en el suelo.

 

Naruto grabó todo en alta definición.

 

TODO.

 

En retrospectiva, no supo en qué momento dejó de preocuparle su mártir amigo, o cuando dejó de pensar “en cuanto tengo algo de verdad bueno, iré a ayudarlo”, para comenzar a preocuparse por el creciente bulto en sus pantalones, y se preguntó por qué nunca se había dado cuenta de que Sasuke tenía una mirada tan afilada, o de que sus largos y delicados dedos eran tan bien nudosos y fuertes.

 

Sasuke dejó a Miyagi tumbado, sin molestarse en advertirle que no abriera el pico, demasiado seguro de que el muy tonto sabía que nadie le creería. Cuando lo vio acercarse, Naruto logró encontrar la fuerza de voluntad para ir a refugiarse en los vestidores, y ahí lo encontró Sasuke cuando decidió ir a lavarse las manos, algo sucias por la sangre de Miyagi.

 

Naruto temblaba y apretaba el teléfono contra su cuerpo, pegado a la pared con el rostro bañado en frío sudor. Sasuke, sin sorprenderse ni alertarse, le sonrió por primera vez. Era una sonrisa felina, sarcástica y pese a todo, principesca. Naruto entendió porque las chicas estaban tan colgadas de él, y cuando el de piel nívea metió una mano en sus pantalones, supo que aquel video jamás vería la luz.

 

Al día siguiente mintió como pocas veces lo hacía. Le dijo a Miyagi que Sasuke lo había pillado y lo había golpeado también, para quitarle el teléfono y entonces no tenían nada en su contra. El año escolar terminó y ni Naruto, su mártir amigo o Lee acusaron a Sasuke de nada.

 

Pero Naruto comenzó a espiarlo cuando sabía que alguien había irritado al Uchiha, para después interpelarlo y asegurarle con toda su moral de buena fé que lo que hacía era terrible, que era un abusador y un cerdo que no se merecía toda aquella atención.

 

Y Sasuke lo besaba, a veces suavemente y otras con fiereza, y al cabo de un tiempo comenzó a penetrarlo como a un gatito en celo. Tan pronto le susurraba que era un tonto de doble moral, como le decía que era el mejor sexo que había tenido.

 

Al entrar a preparatoria, Naruto se encontró perdido porque estaban en la misma clase, y encima Sasuke comenzó a darle tratamiento de amigo. Así, todo en la escuela sabían que Naruto era el santo patrón de los desprotegidos, capaz de liarse a hostias contra los abusones, que era el único que le chillaba al Uchiha y al que éste trataba como igual. Y era de conocimiento general que Sasuke era algo irritable, pero un ejemplo de buena conducta y dedicación por los estudios. Sólo unos pocos, sus víctimas sobretodo, sabían que Uchiha era un abusador.

 

Y sólo Sasuke y él sabían lo mucho que le excitaba a Naruto ver como aquel rostro perfecto se descomponía, como la bestia interna se unía al príncipe para formar al más horroroso  verdugo. Cómo Naruto podía correrse sólo rememorando como aquel que le perforaba las entrañas disminuía a nada a cualquiera que se metiera en su precioso camino.

 

Y así, en aquella aula solitaria, en la que podía entrar cualquiera, Naruto recordó como la piel de Sasuke se enrojecía con facilidad y le mordió en el hombro mientras Sasuke le susurraba obscenidades. También recordó, vagamente, cuando le pregunto por qué nunca le había pegado a él, siendo tan evidentemente molesto.

 

-Eres demasiado malo para pegarte ¿cuál sería la gracia en pegarle a alguien que se lo merece?

 

Y en voz aún más arrogante:

 

-Si esto te gusta tanto, ¿qué importa el por qué?

 

Y Naruto se dejaba llevar por el abusador, el príncipe, el cerdo, el estudiante estrella.

 

Por Sasuke.

 

 

 

Notas finales:

Pues bueno, si a alguien le gustó se agradecen los comentarios. La verdad tenía la idea desde que escuché criminal, de la buena Spears, y luego vi la Bella y la Bestia y me acordé. Tengo algo remotamente parecido, creo que se llama "de la vez que salvé al dragón", por si gustan leerlo.

 

Tengo un fanfic de cinco capítulos sobre BDSM, más D/s que otra cosa, pero no me he animado a subirlo porque soy mega teta y lo mejor que he leído del mundo del BDSM es La historia de O, la Saga de la Bella durmiente y alguna que otra historia homoerótica del tema, así que no sé si me voy a dar de madre con la gente que sí sabe del tema ¿consejos?

 

Por cierto, ¿debería incluir otro capítulo?

 

Gracias por leer.

 

Kissus ^x^

 

(Este fanfic ha sido editado, ya sea cortando dos o tres palabras o agregando dos o tres, para que tenga congruencia con los capítulos siguientes. Por ahora lo dejaré así para que no se presenten confusiones innecearias, pero prontísimo prometo subir la versión original por si gustan leer sólo como one shot).

Loading...



Introduzca el código de seguridad que aparece debajo: