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Las estaciones, Roxas

Autor: Riolu

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Notas del capitulo:

he estado ausente por motivos de estudio y personales, aunque no he visto mas fics de kingdom hearts aqui nyan nyan, eso me hace un gaato muy trise u.u

los personajes no me pertenecen, solo mi OC Iris y la historia que ahora leeran, el resto es de sus respectivos creadores

 

El invierno puede ser cruel, nubes negras en el cielo, la lluvia cayendo con fuerza, algo clásico de la estación pero no hay un frio tan fuerte como el que recorre mi atormentado corazón, quizás si lo haga pero mi mente no lo percibe al haber pasado por tanto, no creo que siga funcionando, me encuentro en mitad de una plaza mirando hacia un charco a mis pies, agradezco que no pase gente pues así no notarán mi patético estado, como las lágrimas que suelto son escondidas en medio de la lluvia que cae sobre mí, enfurecido aprieto mis puños en la banca donde estoy, sigo sin aceptar lo imbécil que fui y que me llevo a esto.


Mi nombre es Roxas, tengo 18 años, mis cabellos son de un rubio casi como trigo aunque inclinado hacia un lado, mis ojos son azules como el mar o el cielo según algunas opiniones que nunca tome en consideración, mi piel es algo bronceada mientras que tengo el cuerpo normal de un típico adolescente, no soy musculoso ni nada, simplemente delgado pero no debilucho, desde siempre he vivido en Twilight town junto a mis padres y mi gemelo Ventus, soy algo antisocial, quizás eso también hacia que fuera uno de los mejores alumnos en mi instituto, básicamente soy lo opuesto a mi gemelo quien siempre está rodeado de amigos y me llora a mí para ayudarlo con sus tareas, algo disparejos de alguna manera pero como todos los hermanos intentamos tolerarnos uno al otro. Todo debió comenzar cuando fui obligado a ir a una fiesta, mi hermano me andaba molestando demasiado conque debía hacer más amigos, que fuera más como el que siempre tiene a alguien con quien salir, honestamente él nunca me había desagradado hasta este año, antes éramos más unidos, siempre diciendo que uno quería al otro y apoyándonos, un dúo inseparable hasta que llegamos a tener 13 años, cuando nos separaron de habitación todo comenzó a cambiar, se volvió más molesto y tenía malas juntas, más que nada personas que se aprovechaban por tener dinero, siempre que intentaba aconsejarle me mandaba al diablo, me decía que no me involucrara en su vida y desde ese punto me rendí, no es algo que deben hacer los hermanos pero lo hice, deje que fuera por su camino, no me entrometí tal como el me pidió. 

Estaba en esa fiesta, ¿de quién era?, no tenía idea, solamente fue arrastrado contra mi voluntad y claro, mis padres lo consienten más a el que a mi así que solo le daban la razón, eso o daban su discurso de cómo ser buen hermano y bla bla bla, todo porque soy el menor, maldigo constantemente el tiempo de ventaja que me llevaba Ventus, aun cuando solamente fueron unas cuantas horas. Mientras el se veía emocionado, yo estaba ya aburrido, era como me suponía, personas hablando, bailando, bebiendo y otros no sé qué cosas más pues no van conmigo estos asuntos, de lo más aburrido los miraba desde una esquina algo apartada por no conocer a nadie, estaba así hasta que una mano sacudía mi hombro tomándome por sorpresa.


-Oye niño, deberías divertirte y no estar aquí apartado, ¿lo captas?-me pregunto un chico yo creo que 3 años mayor que yo, tenía el cabello rojo y despeinado en puntas hacia varios lados, debajo de sus ojos verdes habían unos tatuajes de gotas púrpuras, solo que estas iban inversas, me quede mirándolo dudoso pues era más alto que yo como por una cabeza-tranquilo amigo, yo no muerdo, soy Axel ¿lo captas?, ¿cuál es tu nombre?-me pregunto nuevamente, sin saber el motivo le respondí, el pareció sonreír más animado y comenzamos a hablar de diversas cosas, sin que me diera cuenta la estaba pasado bien en ese lugar, incluso fui a que me presentara a sus otros amigos e intercambiamos números celulares para vernos otra vez. Comenzaron a pasar los días y desde ese entonces me había apegado bastante a él, después de clases nos llegábamos a juntar para ir por un helado de sal marina que eran mis preferidos al igual que los suyos, nos pasábamos algunas noches chateando sobre planes a futuro o cosas sin sentido, incluso mi gemelo comenzó a molestarme diciendo que parecía ser su novio, yo le regresaba la broma diciéndole que al menos yo tenía a alguien especial solo para mí, eso siempre lo irritaba pues lo que el mas quería era tener pareja, era eso o a él le rompieron el corazón, quizás simplemente desea hacerme la vida difícil, en fin eso ya no importaba,  honestamente no sé cuándo ni como pero Axel termino volviéndose uno de mis amigos más cercanos, mi único amigo a quien podía confiarle todo…alguien que estaba a mi lado, un día que estábamos caminando por el parque únicamente para pasar el rato me di cuenta de algo.


Me había enamorado de él


Eso sospechaba por diversas cosas que he hecho hacia él, me quedaba pensando demasiado en el algunas veces, lo elogiaba demás por cosas sencillas, simplemente me quedaba como tonto admirándolo y el siempre confundía todo creyendo que miraba a otras personas, como si tuviera ojos para otros cuando él estaba junto a mí, lo que más me confirmo mi enamoramiento fue cuando él me invito a una fiesta de su amigo Demyx, todo iba normal solo que él y sus otros amigos comenzaron a beber como si no hubiera un mañana, quizás no lo habría pues ellos tenían sus exámenes cerca, tenía la tentación de hacerlo también pero tenía miedo de que si lo hacía y me emborrachaba terminaría besándolo o algo así. Fue como a la décima cerveza que Axel, Demyx y sus otros amigos Saix y Marluxia cantaban desafinado por la borrachera, los invitados se habían ido y solo quedábamos los cinco...más bien tres pues Demyx y Marluxia quedaron K.O. unos segundos después, yo me reía de las tonterías que ellos se decían, cuando comenzaron a bailar yo me lamentaba no grabar el momento, estuvieron así hasta que Saix también termino dormido, bostece un poco y vi mi celular notando que eran más de las 3 de la mañana, fue bueno decirles que pasaría la noche en la casa de un amigo, debía llevar a Axel a su casa pues no podría solo, 90 a 10 que chocaba en la primera cuadra.

Me acerque a él intentando apoyarlo en mi hombro para irnos pero él me agarro de la cintura y me atrajo hacia él, todo mi rostro estaba ardiéndome y el con voz de un borracho me decía que me quería, que se alegraba de conocerme y otras cosas que me gustaría dijera estando sobrio, me asuste cuando el comenzó a meter la mano dentro de mi pantalón acariciando mi trasero mientras se acercaba a mí, por reflejo le alejaba un poco mientras peleaba por quitar su mano, con él a hombro no era sencillo hasta que me termino tirando al piso, se colocó sobre mí y comenzó a besarme con frenesí, estaba en shock al no esperármelo pero inconscientemente le estaba correspondiendo, cada beso, cada caricia que él me daba era algo que me alegraba demasiado, cuando nos separamos sentía mi rostro arderme como nunca antes esquivando su mirada, tratando de calmarme y no ceder a mis impulsos, apenas me atreví a dirigírsela note como estaba dormido y entonces la rabia me domino, sentía que solo fue algo de borrachera y por ello lo hizo, aun así tuve que llevarlo hacia su auto y conducir yo mismo hasta su casa, logre entrar a su casa tras pasar unos 30 minutos buscando las llaves en su chaqueta descubriendo que las tenía en su pantalón, debo admitir que me agrado esa parte y que no hubiera sentido nada por estar más noqueado que dormido, conseguí apoyarlo en mi hombro y lo acosté en su cama, estaba por retirarme pero entre sueños el me jalo del brazo y termine abrazado a su pecho, comencé a sudar bastante por los nervios pero más por cómo me apretaba, no parecía que podría liberarme y termine rindiéndome, me acomode mejor y me quite las zapatillas para dormirme a su lado sin dejar de sentir una gran felicidad por hacerlo.


A la mañana siguiente me levante notando como me miraba algo hipnotizado, estaba por decirle algo pero sus labios aprisionaron los míos, comencé a moverme intentando que me soltara pero el solo me apretaba para hacerlo más profundo, al igual que anoche me rendí ante el dejando que hiciera conmigo lo que quisiera, su lengua jugaba con la mía, el acariciaba mi cuerpo y yo le correspondía las caricias hasta que el aire nos faltó, nos separamos y ahora notaba que me miraba de un modo diferente, lo sentía más cálido o cariñoso, estaba por decirle algo pero él me tapo los labios con sus dedos.


-Me gustas, ahora eres mío ¿lo captas?-me pregunto con su clásica frase y yo sonrojando le afirme lentamente, después de ese día ambos fuimos pareja aunque debía ocultarlo de mis padres, no tenían una buena visión de personas con....cierto gusto especial, fuera de eso mi vida parecía ir mejor, la escuela había terminado, me había graduado y gracias a mis calificaciones me ofrecieron una beca en una universidad de buen nombre, lo llamaban Kingdom hearts y si llegaba a solicitar un crédito no tendría que pagar la carrera que eligiera….bueno, al menos hasta que trabaje, el único problema es que la sede más cercana estaba en el sector de Radiant garden, si quería asistir debería buscarme otro lugar donde vivir, sería difícil ver a mi familia y peor aún a Axel, fue por ello que no había tomado muy en cuenta las cartas de invitación a conocerla, de hecho ni siquiera les había respondido que aceptaba pero tenía hasta una semana antes de que se acabara el invierno. En un tema aparte me habían dicho que planeaban enviar a mi hermano al extranjero por un programa de estudios pero eso no me importaba mucho pues andaba enojado con él, últimamente me preguntaba que hacia tanto con Axel, que debía tener más de un amigo o las personas pensarían mal, termine diciéndole que prefería uno como el antes de amigos falsos como los suyos que lo usaban para su conveniencia, desde ese día no me hablo más y no me importo.


Ya entrada la primera semana de vacaciones para mi paso bastante rápida, el frio comenzaba a acercarse pero para mí siempre era bueno, no me gustaban muchos los climas cálidos aunque tengo de novio a un pirómano, rara combinación pero así me gustaba, estaba en una cafetería con Axel bebiendo un chocolate caliente mientras platicábamos sobre nuestros planes a futuro, él decía que pensaba en una propuesta de irse a Radiant garden y trabajar en un proyecto con su amigo Saix, yo lo mire algo molesto y el beso una de mis mejillas pidiéndome que no fuera tan celoso, le relate sobre lo de la invitación hacia ese instituto y el enseguida me mostro una sonrisa animado.


-Entonces ven a vivir conmigo, estaríamos juntos y así no tendrías que perderte esa gran oportunidad-me propuso mientras me apegaba a su cuerpo y en segundos mi rostro se había sonrojado bastante, apenas llevábamos con suerte tres meses juntos y ya me pedía que fuera a vivir con él, estaba dudando de eso pues no podía simplemente dejar a mi familia por mi propio interés, ellos me habían cuidado y alimentado además de que los amaba, bueno, más las primeras dos, no es que no los quiera es solo que desde hace mucho supe que debía velar por mí mismo, ocupados con sus trabajos llegaba a acostumbrarme a su falta de presencia. Termine diciéndole un “lo pensare” y el me miro desilusionado pero luego me sonrió, me acerco a él dejando nuestros labios muy cerca, me dijo que con tal de que estuviera junto a él todo era perfecto, me sentía más feliz y por ello lo bese ignorando quienes estaban a nuestro alrededor, me separe cuando escuche como una taza se rompía, voltee mi mirada hacia dónde provenía el ruido y todo el mundo se me vino abajo, Ventus estaba en una mesa apartada pero que nos enfocaba a nosotros con su celular…¿acaso me estaba espiando?, nos miraba con un tic en el ojo, se levantó dejando un dinero en el mostrador y enseguida salió del café pero yo observe una sonrisa algo siniestra en su rostro, me disculpe con Axel y me levante para poder irme pero este me sujeto pidió que le explicará que ocurría, le conté quien era, nunca le había hablado de Ventus y me preocupaba que se lo estuviera platicando a mis padres ahora mismo. Estaba al borde del llanto suplicando que mi gemelo no fuera a hablar pero escuche mi celular, lo saque y note un mensaje de mi padre.


"Regresa a casa enseguida, debemos hablar"


Todo el miedo se adueñó de mí en ese entonces, Axel se ofreció a acompañarme pero yo le negué temiendo que terminara lastimado, mi padre si se enfadaba podía ser muy agresivo,  me dijo que cualquier cosa ocurriera lo llamara o fuera hacia su casa, me despedí de él y corrí hacia mi hogar odiando a cada paso más a mi hermano, finalmente llegue y no alcance a meter la llave pues mi padre abrió la puerta visiblemente molesto, temeroso entre, más bien me jalo del brazo y me sentó en una silla de la sala, mi madre lloraba mirándome de un modo que no me gustaba, con repulsión, Ventus la consolaba aunque su rostro tenía una sonrisa burlona hacia mí.


-Entonces...mi hijo menor, aquel que lleva mi sangre, el más aplicado de su clase, es homosexual-gruño, más bien escupió enfadado mi padre las últimas palabras, sentía que pronto me caería un golpe pero en lugar de ello suspiro-no, eso lo prohíbo así que no debe ser posible...debe haber una explicación más lógica, quizás te hemos descuidado y es un llamado de atención, eres joven, quizás es normal estos errores-negociaba consigo mismo y a cada palabra sentía que estaba a punto de salvarme pero con el ardor de sentirme rechazado, más bien diciendo como si fuera defectuoso-Solucionaremos esto, una cita con un psicólogo y volverás a estar bien-me ordeno mientras mi madre dejaba de llorar y ahora se reía nerviosa, ambos deseaban creer eso, que yo estaba cometiendo un error pero no lo es, nunca me atrajeron las chicas ni los chicos hasta que conocí a Axel, si llegaba a aceptar no lo volvería a ver, no estaría con él.


-Papa, déjalo...si soy gay-confesé y de inmediato todo el ambiente se quedó tenso, nadie respiraba, nadie hablaba y entonces me llego un manotazo de su parte, toda mi mejilla ardía pero no podía retractarme, mi madre no hizo intento de levantarse a defenderme, Ventus simplemente se quedaba quieto aunque podía sentir su terror por el golpe, planeaba seguir golpeándome pero le detuve su mano, lo miraba ya molesto por cómo me trataba solo por eso, solo porque el presumía a todos a su hijo, el perfecto alumno según todos, creía poder maltratarlo ahora por su preferencia sexual, a otros tal vez pero a mí no, yo tengo mi orgullo y él no puede tratarme así si dice ser mi padre.


-Ya...es todo, ve por tus cosas, no quiero que estés más en esta casa, ¡haz dejado de ser parte de esta familia!-me grito dominado por la rabia, me quede en shock unos momentos….¿miedo?, no, era realidad, ese golpe frio y duro que no te deja expresar alguna emoción, pasaron unos segundos, sabía que cuando decidía algo era verdad, sin esperar nada más me levante y camine con toda calma a mi habitación, por fuera podía parecerlo pero por dentro lloraba, gritaba, quería golpear algo de la rabia que me daba al sentir que mi propia familia me estaba rechazando, la supuesta familia amorosa que tenía...no, quizás esa nunca existió, Ventus me odiaba, lo sé, mi padre y madre ahora también, solo me quedaba una cosa por hacer. Empacaba mis cosas indiferente de cada regaño o burla que Ventus me decía desde la puerta, parecía disfrutar cada segundo de esto y poco me importaba pues ahora solo me quedaba un camino por seguir, apenas lo puse todo en mi maleta camine hacia la salida, diciéndole adiós a la habitación que tuve casi toda mi vida.

 

-Realmente eres idiota, simplemente te hubieras callado y aun tendrías familia-me seguía a cada paso que daba aunque su tono me resultaba extraño-mejor ve y ponte de rodillas, discúlpate, lo perderás todo imbécil-gruñía cada vez más molesto y apretaba mis puños sin necesitar esto ahora cuando él lo había provocado-¿dejas a tu familia por ese?, ¡de seguro hasta a él le darás asco!-esa fue la gota que derramo el vaso, me voltee para sujetarlo, golpee su cabeza contra la pared provocándole una herida, la sangre bajaba de su frente y ahora me observaba asustado por la mirada de odio que le dirigía, supongo que no esperaba que fuera a hacer algo y todo el valor que tenia se le había ido por el caño.


-Ya no eres mi hermano, si alguna vez llegas a venir en busca de ayuda no la tendrás, si vuelves a verme a la cara o te entrometes en mi vida, la tuya se acaba en ese instante-le amenace ya fuera de mis casillas y el temblaba como un cobarde, su boca se abría como si fuera a llamar a los que fueron mis padres pero con un puñetazo lo deje callado y sangrando, tome mi maleta y sin decir nada más me comencé a alejar, estaba por llegar al final del pasillo y me agarro del brazo, supuse que deseaba pelear pero fue al contrario.


….Me estaba besando.


El golpe de mi padre, el rechazo, que me echaran de casa, ninguno fue un impacto más grande en mi cerebro que aquello, tocaba mis mejillas con suavidad, hacia más profundo el tacto, sus labios ensangrentados tocaban los míos desesperadamente, reaccione al momento que intento introducir su lengua, lo empuje para apartarlo de mí, pensaba en gritarle pero su rostro me espanto, estaba llorando, sus mejillas sonrojadas y se tocaba los labios suavemente, no parecía arrepentido, parecía deseoso de más.

 

-Te amo-esas palabras retumbaron en mis oídos-siempre lo he hecho-confeso mientras se acercaba, toco mi rostro para volver a besarme, no pude soportar más, lo empuje tirándolo al piso y me fui de ese hogar, deje toda esa familia atrás, aun sin poder creer lo que ocurrió.....que mi hermano, mi gemelo, se había enamorado de mí, movía mi cabeza de lado a lado, intentaba convencerme de que era una mala broma, una cruel jugada pero….sus ojos me decían la verdad…¿por qué?, eso fue lo que pensaba mientras caminaba por las calles, lo repasaba una y otra vez pero no lo entendía, no quería, me daba asco que si decía amarme me hubiera delatado de esa manera, ¿celos?....no entiendo el mundo, simplemente, no lo entiendo.

 

Me dirigí al departamento de Axel, no había otro lugar más a donde ir y no tenía planeado quedarme solo esa noche, no después de todo lo ocurrido, no cuando lo que más necesito es un hombro en el cual apoyarme, apenas el abrió la puerta me arroje a sus brazos soltando mis lágrimas, todas las que reprimí en el viaje, estaba destrozado emocionalmente, el me acariciaba el cabello diciéndome que estaba a mi lado, que nunca se apartaría de mí, yo solo afirmaba apostando todo mi futuro a él, me estaba arriesgando por él, por quien me enamoro, me invito adentro, esa noche olvide todo, quien era, que me ocurrió, con quien estaba, no pensé en nada más que aquel calor que me llega a ofrecer un lugar para descansar, dolor, placer, me entregue a él aun cuando tenía ese torbellino de emociones, le di mi virginidad intentando sofocar el dolor que mi corazón tenía con amor, de algún modo funciono y solo anhele que ello siguiera, que ese vacío se llenara pronto.


Otra semana había pasado, superado un poco la tristeza estaba dispuesto a seguir adelante, nosotros ya estábamos instalándonos en el nuevo apartamento en Radiant garden, hasta ahora todo iba mejor de lo esperado, yo insistía en decirle que me dejara ir a trabajar para ayudar en algo pero él se negaba, supongo que era un modo de consentirme, quizás necesitaba a alguien que hiciera los deberes de la casa, pero eso no impedía que saliera de vez en cuando, una actividad remunerada aquí, un encargo haya y podía poner de mi parte sin que supiera, todo parecía estar en calma, ambos estábamos juntos y el siempre parecía feliz junto a mí, me decía que me amaba y yo terminaba rendido ante él, así es el amor...al menos eso pensaba yo.


Fue esta misma mañana, habían pasado tres semanas desde que me gradué y le había dicho que iría a ver el instituto, me había matriculado en línea desde que me echaron de mi casa y no sabía siquiera donde quedaba así que me tomaría el día para ir a conocerlo y orientarme en la ciudad, supuse me tomaría varias horas pues quedaba algo alejado de donde estábamos y con todo el transito sería más difícil, me colgué mi mochila con mis papeles que tenía mi matricula, mis documentos personales, algo de dinero y los datos de mi beca, mi celular estaba descargado por lo cual decidí no llevarlo, me despedí de el con un beso y un “te amo”, mientras bajaba por las escaleras del edificio no dejaba de pensar en la suerte que tenia de estar con él, lo único malo era el clima que amenazaba con llover, ya estaba unas calles lejos, en mitad de camino al paradero de buses y sabía que resultaría molesto volver a emprender todo el viaje, por otro lado era eso o imaginarme uno de sus regaños al regresar mojado, tras dudar unos momentos decidí regresar por un paraguas, abrí la puerta del departamento en silencio, no deseaba ser sorprendido y regañado por no haber pensado en llevármelo antes y entonces note algo extraño, la camisa de Axel estaba en mitad de pasillo, la levante mientras pensaba que debió irse a bañar, esa idea se descartó cuando note otras ropas que no eran suyas, parecía como si guiaran a la habitación que compartíamos, cuando escuche un gemido me comencé a asustar, me puse alerta y comencé a avanzar con miedo, esos gemidos eran de Axel, venían de nuestra habitación y eran bastante fuertes, tembloroso abrí la puerta y eso fue cuando mi vida volvió a irse a la basura.


Saix y Axel estaban en la cama, besándose…ambos estaban desnudos.


Me quede mudo por aquella vista, mis lágrimas se acumularon en mis ojos sin creer lo que veía, peor aún es que ellos voltearon a verme, me sonrieron como si estuvieran felices de mi presencia y seguían con su acto, Axel disfrutaba las arremetidas de Saix y este me miraba de modo lujurioso, como si quisiera que me fuera o me quedara viendo y tristemente eso hacía, observaba como se movían sin poder creerlo, estaba destrozado, mi corazón estaba destrozado al igual que mi confianza en él.


-Oye Roxas.... ¿te unes?-me propuso Axel sin dejar de abrazarse a Saix, es un imbécil, ¿no veía que eso me estaba matando?, ¿que mientras fornica con su amigo mi corazón se rompía a pedazos?, nuevamente ellos se besaban y entonces no pude más, corrí, salí de ese lugar dejando que mis lágrimas finalmente se escaparan también, lo había perdido todo, mi familia, mi pareja…no tenía nada.

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Así fue como llegue a este punto, mirando hacia un charco que me refleja, me muestra que es lo que soy, un perdedor, un idiota....un nadie, no tengo hogar, no tengo donde ir, no tengo a quien recurrir, simplemente me queda quedarme en esta lluvia y morir, pero ¿cuánto tomaría eso?, yo ya no quería seguir con esa sensación de repulsión, de odio, la ira y la tristeza brotando de mis ojos en forma de lágrimas, amor, esa cosa que creía haber recibido resulto una mentira, algo que desearía jamás haber experimentado, que solo me ha corrompido, si no existiera entonces yo podría tener una vida tranquila, tendría a mi familia a mi lado….no, solo eran extraños que me dejaban vivir con ellos por ser el perfecto adorno, solté una pequeña risa, creí haberme destrozado pero parecía que aún faltaba algo más que romperme, suspire y me levante, no quería seguir ahí, solamente quería vagar, cada paso es un paso a la oscuridad, a despedirme de las esperanzas y la felicidad, como todo eso era tan oscuro como las nubes del cielo, era de noche, no me había dado cuenta pero no me importo, en mi delirio escuche la bocina de un automóvil, regrese a la realidad y note que estaba en un cruce, voltee la mirada para notar que esas luces estaban aproximándose cada vez más, en vez de moverme hacia algún lado, yo...

 

…Sonreí para aceptar la muerte. 

Notas finales:

nyan nyan a todos y todas

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