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Hielo y fuego. Serpiente y León.

Autor: EeveeChan

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Notas del fanfic:

 

 

Ambas tendran 17 años, porque? porque el 17 es mi numero favorito y pienso que es una buena edad tanto para el romance como para el drama o la perversion (que si que habra de todo, por dios son Pansy y Hermione xD) 

 

 

PD: Ni los personajes, ni los lugares, ni todo lo que se nombre aqui me pertenece, todo pertenece a nuestra querida JK. Rowling.         Lo unico que me pertenece es la historia.

Notas del capitulo:

Solo que disfruteis.

Orgullo. Eso es lo que sentía Pansy Parkinson. Estaba orgullosa de ser una Parkinson, orgullosa de ser una sangre limpia, orgullosa de ser una Slytherin y por supuesto orgullosa de ser la princesa de Slytherin. No solo era una chica deseada y envidiada, sino que también era alguien temida y eso a Pansy Parkinson le causaba una gran satisfacción y un gran orgullo. De lo que empezaba a dudar de si sentirse orgullosa o no eran de sus supuestos amigos.

La morena de ojos esmeraldas, se encontraba en su mesa habitual del aula de pociones, haciendo lo que mejor sabia hacer, fingir. Era evidente que no estaba prestando atención a ninguna de las explicaciones del profesor y director de su casa Severus Snape. La verdad era que Pansy estaba muy distraída pensando en cierta castaña de pelo largo, ondulado y rebelde. Eso no hubiese pasado si sus “amigos” se hubiesen comportado como tal, en vez de dejarla tirada.

Pansy no paraba de darle vueltas a lo que había pasado hacia una semana atrás. Estaba en su entrenamiento de quidditch matutino, con Draco, Crabe, Goyle, Zabini, Marcus y Astoria, en un comienzo todo parecía normal, todos estaban en sus puestos y hacían un tres contra tres -el buscador, Draco, se dedicaba a superar su récord en atrapar la escurridiza snich-. El partido avanzaba según lo previsto, ambos equipos marcaban y defendían, pero llego un punto del partido en el que sin entender el porque una bludger se volvió loca y empezó a perseguir a Pansy como si el objetivo de esta fuese hacerle el mayor daño posible a la morena. Sus compañeros se quedaron extrañados ante la actitud de la bludger, si bien no era la primera vez que habían visto una hechizada, pero nunca antes les había pasado a ellos y menos en un simple entrenamiento.

-¿Que pasa Pansy que te va el ballet?- pregunto con mofa Malfoy.

-Seguramente lo practica en escoba, porque sobre el suelo es patética- se burlo Astoria y todos rieron al unisono. Pansy sin embargo estaba demasiado ocupada tratando de zafarse de la maldita pelota embrujada. Sin éxito.

Dolor, eso fue lo que sintió tras caer al suelo de una altura considerable y por si eso no era suficiente, la bludger impacto con fuerza sobre su abdomen, primero dejándola sin aire, para después provocarle una herida que sin comprender como le comenzó a sangrar. Pansy miro a sus compañeros, furiosa, matándolos con la mirada. Ellos solo la miraron y empezaron a reírse aun con mas ganas, ni siquiera le ayudaron a levantarse y no iba a ser ella quien pidiese ayuda -antes muerta que pedirle ayuda a estas víboras- pensó Pansy. Pasados dos minutos tratando de recuperar su respiración se levanto con dificultad y con pasos cortos puso rumbo a la enfermería.

Iba por los pasillos tratando de soportar el terrible dolor que sentía, maldijo mil veces el hecho de que la enfermería se encontrase tan alejada. En su camino sintió como algo -mas bien alguien golpeaba su hombro- centro su mirada para ver de quien se trataba y ahí estaba la sangre sucia come libros Granger. La castaña iba tan cargada de libros que ni se fijaba por donde iba y Pansy no iba a permitirlo.

-Lo siento, no te había visto- pero la disculpa de Hermione quedo en el aire al ver a Pansy toda magullada y sangrando.

-¿Que pasa sangre sucia, que tu hedor no te deja concentrarte? No me extraña- la miro de manera altanera la morena.

-Lo mismo podría decir de ti víbora ¿tu ponzoñoso veneno daña tus ojos?- replico fiera la gryffindor.

-No me salpiques con tus sucias babas, Granger- y sin dejar que la insultada respondiera de vuelta, paso por su lado procurando que ambos hombros chocaran con fuerza, cosa de la que se arrepintió inmediatamente, pues el dolor se había hecho mas palpable y no pudo reprimir un débil gemido de dolor.

Para Hermione aquello no había pasado desapercibido, así que decidió dejar sus libros en el suelo y acercarse a la morena para así ayudarla. Con suavidad le coloco un brazo por detrás de su nuca y después ella la rodeo con un brazo por la cintura. Pansy la miro sorprendida ¿pero que se pensaba que estaba haciendo aquella asquerosa come libros?

-Mírame como quieras Parkinson, no voy a dejarte ahí tirada, te guste o no- dijo con seriedad Hermione -Soy prefecta y tengo responsabilidades y esta es una de ellas- la otra chica fue a decir algo, pero se fijo en que la gryffindor había dejado sus amados libros en el suelo por ayudarla a ella y entonces comprendió que la situación era grave como para andar de orgullosa.

Ambas chicas fueron avanzando en silencio y con esfuerzos, pues Parkinson había empezado a quedarse sin fuerzas y era la castaña la que debía llevar casi todo su peso. Por suerte ya no quedaba nada para llegar a la enfermería, unos pocos pasillos mas y estarían.

-Si te siento aquí un momento ¿me esperaras? O ¿seras estúpida y te iras sin mi?- pregunto de repente la gryffindor deteniendo su paso.

-¿Que es lo que pasa Granger?- pregunto sin paciencia la serpiente.

-Pasa que tal vez haya gente en la enfermería y te verán entrar conmigo- la slytherin la miro sin comprender -Tu reputación y tu orgullo quedaran mancillados, así que si me das un momento iré por la capa de invisibilidad de Harry- suspiro Hermione algo cansada de los prejuicios de las malditas serpientes.

Pansy se había quedado totalmente sorprendida ante lo que le había dicho la leona, pues esta no solo había abandonado a sus amados libros para socorrerla, sino que también se estaba preocupando por el que dirán, pero para beneficio de la propia morena. Pansy reacciono al ver alejarse a Hermione, pero logro tomar la parte baja de su túnica antes de que la castaña desapareciese por completo.

-Me importa una mierda lo que digan- repuso haciendo abrir la boca a la castaña -Les diré que me hechizaste- finalizo, sonriendo con suficiencia al ver la expresión que puso su eterna rival.

Aunque a regaña dientes Hermione acepto el acuerdo de Pansy y las dos llegaron a la enfermería, por suerte para ambas allí no había nadie.

-Quédate aquí, iré por madame Pomfrey- dijo la ojimiel mientras con cuidado tumbaba a la slytherin en una de las camillas.

-No creo que me ayude- suspiro pesadamente.

-Puede que las bromitas que les gastáis no sean de su agrado, pero esas bromas no las haces tu sola, así que vendrá. Confía en mi- y tras decir aquello, se marcho en busca de la enfermera.

No tardaron mucho en aparecer de detrás de las cortinas que separaban la sala de enfermos con el pequeño despacho de la enfermera.

-Veamos que tenemos aquí- dijo la mujer mayor poniéndose las gafas -Uff que feo que esta esto- y sin nada que añadir, se metió en su pequeño despacho y de el saco unos botes con contenidos nada apetecibles -Tomate esto querida- le dijo a Pansy mientras le ofrecía un frasco, donde la substancia era de un color verdoso oscuro.

-¡Agg! ¿Pero que es esto? ¿Mocos de troll?- pregunto la morena al tiempo que escupía todo el liquido.

-¿Que esperabas, zumo de calabaza?- pregunto molesta madame Pomfrey -Por tu bien tomatelo y esto también- le tendió un vaso con un jugo naranja pálido en su interior.

La slytherin tuvo que hacerlo sin rechistar, pues sabia que era la única manera que tenia de ponerse bien.

Después de haber tomado aquellas cosas llamadas medicinas, la morena se quedo dormida, por todo el cansancio y toda la sangre que sin darse cuenta había perdido. Despertó en la enfermería a los dos días, se sentía mareada y confusa.

-Al fin despiertas- dijo la enfermera -Un poco mas y te sacaba de aquí a escobazos- Pansy la miro interrogativa -¿No recuerdas nada?- la chica afirmo con la cabeza.

-Lo que me cuesta creer es que lleve aquí dos día- repuso la slytherin mirándose las heridas, ya cicatrizadas y curadas casi al cien por cien. Pansy miro a la enfermera de nuevo, quería preguntarle algo pero no sabia como hacerlo y ni siquiera estaba segura de querer saber la respuesta, pero era una slytherin y los slytherin no se echaban nunca para atrás -Madame Pomfrey- empezó -¿Ha venido alguien?- soltó sin vacilar.

-Si con alguien se refiere a alguien de su casa, me temo decirle que aparte de su director no, nadie.

Pansy dirigió la mirada hacia un punto indeterminado, le costaba creer que estuviese rodeada de tanto falso, es decir los slytherin se caracterizaban por ello, pero también se caracterizaban por no dejarse nunca al descubierto, protegerse entre ellos. Al parecer se equivocaba.

-Y por si le interesa, también vino a verla la señorita Granger- puntualizo la enfermera.

-¿Granger?- pregunto sorprendida Pansy.

-Así es, la dejo usted muy preocupada y ha venido cada día, tres veces al día. Esas son las personas con las que realmente se debería de juntar señorita Parkinson.

La chica fue a reclamarle, pero la señora mayor se fue antes siquiera de darle un segundo a pensar. ¿Así que la sangre sucia se preocupaba por ella? Pensó aun sin estar muy convencida.

Convencida o no, aquellos acontecimientos es lo que hacían que Pansy no se centrase en ninguna asignatura, justo como le estaba pasando en aquel momento con pociones. Miraba la espalda de la castaña, siempre se sentaba en las primeras filas y por algún motivo que no logro comprender, en aquel momento aquello le molesto.

Notas finales:

Bueno que si os ha gustado lo digais y si no tambien :c

Besos :c

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