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Le Viol

Autor: Tina Black

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Notas del fanfic:

Nota muy importante: Contiene violación. Se recomienda discreción y esta historia no tiene el fin de ofender a nadie.

 

 

One Piece pertenece originalmente a Eiichiro Oda

Notas del capitulo:

Por ahora solo me queda decir que sean bienvenidas y bienvenidos a este que es mi segundo fic. Espero les guste.

Era un día tranquilo para la tripulación, estaban por llegar al fin a su próximo destino, apenas llevaban lo justo en suministros para la comida, pudieron haber perdido todos los suministros si no hubiera sido por Sanji al descubrir a tiempo a Luffy quien intentó comer lo que quedaba –Espero que con esto entiendas que no es bueno abusar de los suministros... Ahora lo que tenemos que hacer es encontrar una isla cuanto antes... No importa si está deshabitada, lo esencial es que haya vegetación y animales... ¿Oíste bien, Luffy...? –Decía Sanji quien estaba tratando de calmar su enojo encendiendo su cigarrillo.

-Entendido, Sanji... –Respondió el mencionado con muchos chichones en la cabeza.

-Bien, bien... Suficiente... -Nami se acercó con algo de cansancio a interrumpir a los muchachos para darles por fin las meras indicaciones de la isla -Durante nuestra última estancia en la otra isla, me contaron que este lugar es bastante extenso. Básicamente tiene de sobra lo que brinda este lugar... Pero... -Se quedó por un momento callada dando un pequeño suspiro al sacar el pequeño mapa que consiguió -Este lugar tiene una pequeña aldea. La buena noticia es que es pacifica y al parecer está en el centro... La mala noticia es que hace poco sufrió un ataque pirata... La aldea se dividía en dos, pero al ser atacada, ahora ya solo queda la segunda sección me parece... La primera sección estaba algo retirada, pero era un blanco fácil ya que estaba a la vista y en esta que iremos a visitar es mas oculta...

-Vaya...  Si esa aldea es pequeña debe ser por algo siendo que está en una enorme isla... -Comentó Brook integrándose a la plática.

-Supongo que debe ser por qué es un lugar abastecido de todo lo necesario... -Agregó Usopp.

-Será algo que sabremos una vez que lleguemos a la aldea. -Comentó Robin mientras veía el paisaje de aquella isla -Debo admitir que estoy emocionada por explorar ese bello lugar -Dijo con una sonrisa.

-¡Pues entonces que esperamos, vayamos a ver! -Gritó con gran emoción el capitán al recuperarse de los golpes por parte de Sanji -¡Ya quiero tener una aventura! ¡Y comer algo!

-Es cierto... -Sanji recordó que lo de la despensa. Al llegar por fin a la isla, para su suerte encontraron un excelente escondite para el barco. Entraron a una cueva, tenía un aspecto lúgubre, pero al poner un poco de luz le hacía ver un poco mejor. En esta ocasión, era el turno de Zoro y de Sanji de cuidar el barco. Según Nami, el log Pose daría la indicación de la siguiente isla en dos semanas. Les comentó a los chicos que podían dejar el barco si necesitaban algo o simplemente si querían explorar y entretenerse durante su estadía en el lugar. Con la condición de echarle un vistazo al barco. Obviamente a Zoro no le convenció esa propuesta. Lo único que quería era beber sake, entrenar y dormir sin interrupción alguna. En el caso de Sanji, le pareció una buena idea; sin embargo, lo primero que tenía que hacer era quitarse ese pendiente de la comida. Una vez que todos se fueron dejando a los muchachos solos, Zoro echó un vistazo al camino de la isla.

-Ya que estarán en la aldea... -Zoro salió del barco de un solo salto -Iré a explorar un poco este lugar -Antes de dar el primer paso para adentrarse a la isla veraniega, fue retenido por la voz del cocinero.

-¡Espera! -Zoro levantó su vista para ver a su nakama -¿Podría pedirte un  favor? ¿Podrías...? -Se notaba algo nervioso el cocinero mientras veía al espadachín -Quería pedirte si... Bueno yo... -Agachó un poco la mirada al mismo tiempo qie jugaba un poco con los botones de su saco -...

-¿Qué es lo que quieres...?

-Bu... Bue... Bueno... Yo... -Apretó un poco sus labios -... -Negó con ña cabeza y continuó -Quería pedirte que ya que irás a explorar la isla, pudieras traerme algo de comida... No importa si es fruta o si cazas a algun animal está bien... -Dijo esto arrepentido.

-Si es algo que no puedes hacer, te haré el favor... -Dijo con indiferencia pero con la intensión de provocar al cocinero; cosa que logró hacer.

-¡Será mejor que cierres la boca tu grandísimo...!

-Si me estás pidiendo eso, es por qué no puedes con algo tan sencillo... -Dijo con la mirada retadora.

-... -Sanji se molestó aun mas y saltó del barco cayendo con perfección y después fue con Zoro para enfrentarlo -Puedo traer lo mejor de lo mejor, cabeza de alga... -Respondió con enojo.

-¡Ja!  Lo dudo mucho...

-¿Una apuesta...?

-Vaya... Por lo visto quieres perder... -Comentó con burla el espadachín.

-¡Tu vas a perder...!

-De acuerdo... ¿Cuál es la apuesta, engreído?

-El que consiga cazar un animal muy grande, será el ganador... Y el perdedor...

-O sea tu...

-Grrrr... El perdedor será esclavo del ganador por estas dos semanas... Será mejor que vayas alistando tu traje de sirviente, Marimo...

-¿Qué te hace pensar que ganarás, Cejas de Diana...? Yo seré quien gane...

-Lo dices con mucha seguridad... -Se miraron a los ojos.

-Bien... Tendremos hasta la puesta de sol. Nos veremos aquí, y será mejor que comiences a decirme amo, ricitos...

-¡Cállate! -Terminaron de mirarse con desdén y tomaron caminos contrarios de uno del otro dando por iniciada la apuesta.

Una vez que dio por iniciado el reto, nuestro cocinero se encaminó hacia donde creyó que había más vegetación para así poder encontrar los suficientes suministros y claro la carne. Sabía bien que esta isla tenía un pequeño pueblo y que podría comprar lo que necesitara para el barco, pero al tratarse de una competencia con el marimo, era algo que no pasaría por alto y más cuando se trata del orgullo de estos dos. Al explorar mas el lugar, se dio cuenta que este pedazo de tierra era mucho más grande que cualquier otra isla -Vaya... Nami-san si que tenía razón, este lugar es enorme, bastante... -Cuando menos se lo espero, estaba perdido –Genial... Ahora soy ese marimo con patas... –En esos momentos apareció Zoro entre los arbustos –Vaya, hablando del rey de Roma... –Dijo con diversión -¿Necesitas ayuda...?

-¡Cocinero! ¿Qué haces aquí? Este es mi espacio... No quieras robarme mi...

-¡No, no, no, no, no...! Espera... Jamás dividimos la isla. Pero si así lo quieres, tu eres quien invade mi espacio...

-¿Qué? ¡Este es mi espacio...!

-No...

-¡Si...!

-¡Qué no...!

-¡Qué si...!

-Mira, volvamos a comenzar de nuevo, si quieres tu ve por allá y yo tomo este camino... –Dijo tratando de calmar su ira.

-¿Por qué tengo que hacerte caso, cocinerucho...? –Contestó retador.

-Está bien... Tu di que camino nos concierne mas... –Dijo con cansancio cruzándose de brazos.

-Bien, tu por allá y yo por acá...

-¡¿Qué?! ¡Pero si yo había señalado esos dos  caminos!

-No, claro que no...

-¡Eres un...! –Cerró los puños al mismo tiempo que su cara ardía por el coraje -¡Está bien...! Ya me desquitaré cuando yo gane.

-En tus sueños, no tienes las mejores armas para ganar esta apuesta... –Dijo mostrando con orgullo sus espadas mostrando una sonrisa retadora.

-No necesito esos monda dientes... –Respondió con indiferencia haciendo un pequeño ademán con la mano –Tengo mis pies para defenderme...

-Cómo quieras, me iré antes de que me quites mas tiempo... –Zoro se retiró y caminó despareciendo entre los arbustos.

-... –Sanji por otra parte estaba cruzado de brazos ahora con una pose de calma y suspiró diciendo –Uno... Dos... Tres. –Y efectivamente, Zoro volvió.

-¿Cocinero? ¡Oye, ya deja de seguirme...! –Gritó con enojo.

-... –Rió un poco agachando la cabeza junto con un movimiento de negación –Típico de ti... –Se retiró hacia la dirección que le “sugirió” el marimo, pasó a su lado y le dio una amistosa palmada en el hombro –Nunca cambies... –Y con esto se desapareció entre las hojas.

-Imbécil...  –Zoro se retiró del lugar yéndose en dirección contraria a la de Sanji.

Nuestro querido rubio comenzó su travesía en busca de su trofeo. Al pasar un rato de su búsqueda sin resultado alguno, vio un camino cercado y sin dudarlo continuó su recorrido en aquel camino que lo llevaría a la primera aldea destruida. Quedó impresionado al ver las ruinas del lugar; no había nada, solo escombros, casas destruidas, un gran terrenal -¿Pero qué...? –Comenzó a dar un recorrido por el lugar observando cada esquina –Es como si hubiera pasado un tornado... Los piratas que invadieron ese lugar no tuvieron piedad alguna... Malditos... Pero... –Observó con detenimiento las ruinas –No, no creo que hayan sido ellos... –Comentó con un poco de miedo -¿Quién puede ser tan despiadado para acabar con toda una aldea...? –Dijo asqueado al encontrar un gran rastro de sangre seca en una esquina –Debo irme cuanto antes... –Caminó de regreso a aquel rastro de tierra que lo condujo al ya ahora pueblo fantasma. Pero antes de continuar su camino, escuchó el crujir de una ramita. Miró hacia todas partes y al voltear a sus espaldas encontró a un sujetó de apariencia descuidada. Era de tez morena, obeso y de cabello rizado y negro y con una barba del mismo color. Vestía una camisa roja desabrochada haciendo conjunto con un pantalón de color verde, llevando entre su cinturón una botella de sake abrigado con un gran saco de color negro. Aquel sujeto de aspecto sucio mostraba una calma al ver al cocinero -... –Sanji no se inmutó.

-Vaya... ¿Pero que tenemos aquí...? –Preguntó observando con malicia a Sanji mientras comía un bocado de una rebanada de tarta de frambuesa -¿Eres de este pueblo, niño?

-... –Sanji lo miraba con desdén, decidió seguir con su camino ignorando al sujeto.

-¿Acaso eres mudo? –Comentó con burla el pirata -¿Sabes dónde queda la segunda sección de la aldea? –Pero al ver que el cocinero continuó ignorándolo, se molestó y dijo -¡Oye mocoso! ¡¿Acaso nunca te enseñaron a respetar a los mayores?! –Caminó hacia Sanji.

-A mi me educaron a ignorar a tipos de tu clase...

-¿De mi clase? ¡Jajajajajaja...! ¿Qué clase soy...?

-Una clase detestable... –No podía describirlo, pero sentía un aura amenazante sobre aquel sujeto. Una parte de e le decía que se fuer lo antes posible del lugar y sobre todo perder de vista al sucio pirata. De pronto, sintió como si un imán lo jalará en dirección a aquel pirata -¡Qué cara...! –Al voltear vio un enorme humo negro invadiendo al extraño sujeto.

Notas finales:

Espero les haya gustado el capítulo aunque algo corto. Espero sus comentarios y si les encantó espero y no me odien a futuro en cuanto avance a la historia XD

Nota: Esto es para quienes a¿han leido "Lazos". No tiene nada que ver con este fic. Es completamente alterno y no está ligado a ella. 

Gracias por leer el capítulo y nos leemos pronto :)

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