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RENDICIÓN DORADA

Autor: Anmilepe

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Notas del fanfic:

¡Hola! Angie reportandose.

Esta historia es una fanversión ambientando el Narusasu en la época medieval. La historia original le pertenece a  Heather Graham y los personajes al gran Kishimoto.

Esperó que disfruten esta historia tanto como yo lo hice.

Atentamente

Angie

Notas del capitulo:

¡Hola! Angie reportandose.

Esta historia es una fanversión ambientando el Narusasu en la época medieval. La historia original le pertenece a  Heather Graham y los personajes al gran Kishimoto.

Esperó que disfruten esta historia tanto como yo lo hice.

Atentamente

Angie

IRLANDA, A.D. 848

 

    Él llegó a través de las frías y hostiles brumas del norte, sus elegantes barcos negros, sus “navíos dragón", parecían una embestida de imponentes serpientes de mar, cuando aparecieron por el horizonte, deslizándose por encima de las olas con sus extensas velas rojas y blancas, buscando la costa esmeralda de Eire.

Sus hombres eran intrépidos, feroces, terribles. Eran como enormes bestias, aullando furiosamente mientras saltaban desde sus naves a la orilla, blandiendo sus espadas, sus hachas y sus lanzas. No honraban al Dios cristiano ni eran sirvientes de morales o escrúpulos. Aunque el hombre que los lideraba, Naruto Uzumaki, príncipe de Noruega, conocido a lo largo y ancho como el Señor de los Zorros, era diferente.

Él era un hombre sobre los hombres, magníficamente dorado, sobresaliendo por encima, incluso, de sus propios compatriotas, con una gran fuerza muscular y un cuerpo fibroso que exigía respeto y lealtad, que imponía obediencia. Su mente, educada en el barbarismo, se extendía más allá de aquello. Él no llegaba para asolar esta tierra sino para forjarse un reino sobre ella.

Desde el momento en que su nave dragón lo trajo por primera vez a la costa de Irlanda, su mirada azul como el acero iluminó este terreno escarpado de belleza salvaje, y supo que había venido a quedarse.

Los cuentos que había escuchado en la casa de su padre en Noruega cuando era un muchacho, le habían enseñado mucho. Incluso cuando su fría e indomable mirada barrió el paisaje escabroso, supo que debía tomar y nutrir esta tierra como si ésta fuera un niño. No profanaría las abadías ni los monasterios, pero obligaría a los monjes y a los frailes a ejercer su orden como maestros, para hacerles entender plenamente la compleja literatura de los irlandeses, la historia tan cuidadosamente conservada por su exquisito talento artístico. Él entendería a las personas, la cultura de estos indomables irlandeses que podrían ser invadidos una y otra vez, dominados, pero nunca conquistados.

Sí, él venía a comprenderlos y, de esta manera, conquistaría donde otros habían fracasado.

Pensaba en todas estas cosas mientras estudiaba el litoral, con las manos en sus caderas, y sus piernas firmemente asentadas en la tierra.

Irlanda, iba a ser suya y él de ella. Lo sentía dentro de su sangre, dentro de sus huesos, y el sentimiento era como un potente licor de aguamiel.

—    Yo dejaré mi marca en esta tierra — decidió, echando su cabeza hacia atrás con su rica melena dorada como el sol, riéndose alegremente, mientras el brillo del cielo de la mañana tocaba el azul luminoso de sus cautivadores ojos. Irlanda, sí, donde el destino lo esperaba. Él ansiaba la tierra; su posesión era como una fiebre dentro de él, dibujándola con fascinación tan detalladamente como lo haría con una sirvienta voluptuosa y seductora.

Sé dio la vuelta y se enfrentó a sus hombres con una ancha sonrisa en su cara, rudamente hermosa y fría a la vez.

—    ¡Tierra adentro! — gritó por encima del azote del viento, levantando su espada en alto hacia el cielo. — Entremos como vikingos, sobre los caballos. ¡Y en ella, sobre esta rica isla verde, nosotros echaremos profundas raíces! ¡Un reino nos espera!

Los gritos de los hombres se elevaron alzándose a través del viento.

 

Y en efecto, el Señor de los Zorros había llegado a Irlanda.

Notas finales:

Y cuenteme: ¿Que tal les pareció?. Estoy totalmente abierta a comentarios, preguntas y sugerencia.

Esperó de corazón que halla sido de su agrado y que me lo hagan saber en la caja de comentarios.

Attentamente

Angie

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