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El Suspiro de un Rey

Autor: yue-sama

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Notas del fanfic:

Hola! estoy muy emocionada por presentar la nueva historia, espero que de verdad es guste tanto como a mí me ha gustado escribirla.

 

Será una historia corta, e fusionado dos mundos, he creado mi mundo ocupando personajes de naruto como personajes míos.

 

omegaverse, un género que se, saben todo lo que conforma, si no es así por favor siéntete libre de preguntarme.

Notas del capitulo:

 

 mis buenas personas... Si me conoces, es un gusto tenerte aquí también, si no me conoces, bienvenido!! Gracias por darle un chance a mi historia, sin más aquí el cap.

 

La leyenda

 

El reino de Ilargia, tan fuerte y grande como lo habían construido los dioses y sus antepasados, se erguía orgulloso a los ojos de los forasteros presumiendo sus tierras fértiles y todas sus riquezas.

 

 

Bárbaros y paganos, así eran llamados por las personas de continentes diferentes al suyo, ellos eran gente fuerte que no demostraba temor, saqueadores innatos y de bellezas extraordinarias.

 

 

Los dioses los habían bendecido, eran fuertes guerreros con temibles almas, y claro que, cuando la gente de Ilargia atacaba para conquistar más tierras y exigir oro y plata había una pelea donde morían muchos, pero al final de cuentas, los ganadores, siempre eran los gerlari.

 

 

El reino estaba regido por dos reyes, el rey Alfa y el rey Omega, una pareja fuerte, que mandaban con mano de hierro, dictaban órdenes y hacían que Ilargia prosperara.

 

 

El rey Alfa era un hombre alto y fuerte, cuyos ojos bicolor intimidaba a cualquiera. Tenía una enorme presencia y era líder en los momentos de expedición y de lucha. Kakashi era su nombre, el nombre que corría por el viento y que era tan bien conocido en todos los rincones existentes, para algunos, temible, para otros, intrigante.

 

 

Kakashi era el nombre del que los poetas escribían y los bardos cantaban, narrando todas las victorias que el rey había logrado desde que subió al trono, e incluso, mucho antes de ello. Sus historias contaban que cuando el rey muriera los dioses bajarían y se lo llevarían de las manos, gustosos de recibirlo, y se decía, además, que Kakashi era descendiente del dios Bizitza, y que, si lo hacías enojar, una maldición caería en ti.

 

 

Pero, para un excelente rey, tiene que haber una excelente pareja, ¿o me equivoco?

 

 

El rey consorte, un hermoso Omega de rubios cabellos y sonrisas escondidas, con ojos azules y fuertes. Un Omega fértil y altivo, y, sobre todo, un excelente gerlari.

 

 

—Bien, Naruto —fue llamado el Omega—. Tengo que irme.

 

 

—Mírame bien, Kakashi —el Alfa lo miró fijamente—. ¡Tienes que respetarme! Si me entero de que te cogiste a alguna puta Omega de allí…

 

 

—Bien —bromeó el Alfa jalándole la túnica un poco para luego tocarlo entre las piernas haciendo jadear al pequeño Omega, pero este no se intimidó, en su lugar jaló el largo cabello del Alfa haciéndolo gruñir, luego se miraron a los ojos en un desafío mudo, imponiéndose. Al final Kakashi lo soltó y Naruto igual.

 

 

—Tranquilo, Omega —habló—. No hay de qué preocuparse.

 

 

El rubio estuvo a punto de decir algo más, pero su Alfa se había ido, partiendo nuevamente a tierras desconocidas para conquistarlas, y él, se tenía que quedar, eso le ponía de mal humor, claro que sí, era un fuerte gerlari y le gustaba la lucha, pero tenía cachorros que cuidar y un reino que regir mientras Kakashi estuviera fuera.

 

 

Se guardó un suspiro y miró por la ventana como su Alfa y los demás gerlari se subían a sus caballos y emprendían el camino con un fuerte galope.

 

 

Arregló su túnica, la cual tenía grandes escotes en la espalda y piernas, luego se puso unos pesados collares de rubís, y finalmente acomodó sus rizos, después de todo, era un rey. Con delicadeza, pintó tres rayas en cada una de sus mejillas y salió para hacer acto de presencia, mientras caminaba miró a sus esclavos hacer la limpieza y preparar el castillo, sus pequeños pasos resonaban por los pasillos, luego se detuvo al llegar al salón, donde sabía que sus cachorros jugueteaban felices.

 

 

—Y yo seré un fuerte gerlari cuando crezca —bramó el mayor—. No como tú, Mahats.

 

 

El pequeño Omega se encogió en su lugar y Naruto gruñó ofendido, ¿¡quién podía decir que un Omega no podía ser un fuerte guerrero!? Aquella persona que no tuviera miedo de dejar su vida en batalla llevaría con orgullo el nombre de gerlari.

 

 

—Que no te escuche tu madre, pequeño Haize. Sabes bien que el rey Naruto es un fuerte gerlari…

 

 

—He escuchado sus hazañas —dijo emocionado el Alfa y Naruto sonrió orgulloso—. Mi madre mató a varias personas en la guerra de Denbora, su cuerpo se manchó completamente de sangre, de tal manera que parecía salido de los mismos infiernos del dios Mafiaren.

 

 

—Claro que sí —dijo la esclava encargada de cuidarlos—.  Su piel canela no se miraba gracias a la espesa sangre que llevaba encima, y los dioses gritaron con orgullo por su gran hazaña, así que tú, Mahats, no permitas que tu hermano Alfa te intimide, puedes llegar a ser como tu madre.

 

 

—Así es —dijo Naruto entrando altivo—. Así como también lo fue tu abuela, quién mató a un enorme dragón, sin importar que, al igual que nosotros, era Omega.

 

 

Los niños brincaron en sus asientos y el pequeño Alfa miró con temor a su madre, causando que el rubio escondiera una sonrisa. Cuando llegó a donde estaban sus cachorros, jaló fuertemente la mejilla del Alfa en reprimenda y Haize gruñó por el dolor, luego el rubio se sentó entre ellos.

 

 

—Ino, dame a mi bebé.

 

 

—Sí señor.

 

 

La esclava le dio al pequeño retoño que había estado cargando mientras cuidaba a los cachorros más grandes, Naruto la miró agradeciendo por la ayuda, y luego acarició a su bebé, una hermosa niña con cabellos plateados como los de su padre.

 

 

—Ve a despertar a Zerura, tiene que comer.

 

 

Ino asintió y fue a buscar al otro cachorro real, tal como el rey demandaba, entonces Naruto acomodó a la bebé en su regazo y esta manoteó en busca de sus juguetes, mismos que el pequeño Mahats le dio.

 

 

Cuando vio a su otro hijo venir sonrió gustoso, él estaba orgulloso de la familia que le había dado a su Alfa. Estaba su primer hijo, Haize, un fuerte Alfa, luego su segundo hijo, Zerura, un Beta, orgullo de Kakashi. Su tercer hijo, Mahats, quien era un bello Omega y por último Badén, quien seguro sería una Alfa, aunque su aroma todavía era muy tenue, así que no podía estar seguro.

 

 

—¿Quieren que les cuenta una historia? —dijo suavemente y todos prestaron atención, hasta su endemoniado Zerura había sido llamado por su voz. Todos lo miraban expectantes.

 

 

—Cuenta la leyenda que los dioses entraron en disputa mucho antes de crearnos y crear el mundo. Se dice, que el dios Bizitza y el dios Mafiaren, peleaban constantemente buscando demostrar quién tenía más poder. Mafiaren era travieso e inteligente, claro que hizo que el gran Bizitza tropezara y cayera muchas veces, nadie —hizo una pausa pequeña—, podía contra el escurridizo Mafiaren…

 

 

«El dios de todo estaba muy enojado con Mafiaren ya que, por su culpa, él no lograba triunfar aun con todo su esfuerzo, así que lo recluyó en una habitación oscura y fría. El pequeño dios del inframundo se enojó mucho, claro que sí, y, cuando el viento le trajo hasta sus picudos oídos los rumores de que Bizitza estaba creando nuevos dioses tuvo que contenerse y morderse la lengua para evitar morir ahí mismo, sin embargo, decidió crear nuevos dioses también, demostraría que él también era poderoso.

 

 

Así, Bizitza creo hermosos dioses mientras que Mafiaren creo unos feos y horribles. El gran dios no pudo evitar burlarse de los pobres intentos de Mafiaren para crear dioses, pero el dios travieso, con una sonrisa cruel, se burló en su lugar del gran Bizitza.

 

 

—Oh claro, mi gran señor —dijo con burla—, pero tiene que saber, que, de esta manera, solo yo podré portar tremenda belleza en el inframundo.

 

 

En ese momento Bizitza se dio cuenta de que Mafiaren lo había hecho a propósito, claro que los dioses iban a ser feos, así nunca nadie podría igualar la belleza altiva de Mafiaren. Fue en ese momento en donde la batalla comenzó, una batalla entre dioses del inframundo y dioses del cielo.»

 

 

Los niños miraban atentos a su madre que relataba muy bien, haciendo gestos, dando pequeños saltos e incluso profundizando la voz, al final de cuentas entre la gente de Ilargia existía la costumbre de contar las leyendas de sus dioses pasándolas a sus hijos y con ello perpetuando la tradición.

 

 

—Pero, ustedes saben que pasó ¿no? —Mahats levantó su manita y con su pequeña voz respondió la pregunta.

 

 

—Varios dioses murieron.

 

 

—Excelente, Mahats —dijo Naruto feliz—. Muchos dioses murieron y sus cuerpos crearon la tierra y las montañas, su sangre se convirtió en los ríos. Las lágrimas del dios Bizitza se volvieron lluvia, lloró desconsolado por todos sus dioses muertos, hasta que después de tanto llanto, se formó el mar….

 

 

«El aliento moribundo de los dioses se convirtió en el viento, de sus ojos se crearon las estrellas, y, de sus almas, surgieron el día y la noche. Así, cuando la oscuridad cae, sabes que los dioses muertos del inframundo están viéndote, pero, cuando el sol sale y brilla en lo alto, son los dioses del cielo quienes te cuidan.

 

 

Cuando Bizitza se dio cuenta de que había creado un maravilloso lugar, supo que tenía que hacer algo para que esas tierras fueran admiradas y no se extinguieran en soledad, así que buscó a un lastimado Mafiaren y juntos acordaron hacer hermosas personas.»

 

 

—¿Y fue así como fuimos creados? —preguntó Haize.

 

 

—¡Los primeros hombres, eran grandes! —dijo exagerado el rubio—. Hermosos, con cabelleras de oro y ojos blancos, parecían dioses vivientes, y, de ahí es que nosotros venimos.

 

 

—¿Y qué pasó con los otros dioses?

 

 

—¡Oh! ¿Interesado, mi pequeño Zerura?

 

 

—Buff —rezongó—. Mamá, ¿podrías terminar?

 

 

—Como quieras… —dijo juguetón—. A pesar de la dura batalla, no todos los dioses perecieron ahí, sobrevivieron solamente los más fuertes. El dios Indarrean, aquel que, todo lo ve en las guerras, él que da fuerzas y es un excelente guerrero, él que hace temblar los cielos y la tierra…

 

 

«La diosa Ederra, quien te bendice con belleza y fertilidad, la que busca siempre tu bienestar y llora lágrimas de oro.

 

 

Los hermanos gemelos Egia y Gezur. El dios Egia tan bueno y puro, un dios sabio con la capacidad de manejar el tiempo a su antojo, aquel que siempre te cuida en donde estés y al que le gusta que enciendas incienso en su honor, contraparte total de su terrible hermano Gezur, el dios del engaño y mano derecha de Mafiaren.

 

 

El dios Lurra, quién cuida la tierra y nos bendice con inmensos pastos verdes y prados, aquel que cambia los climas, mandando tormentas o cálidos vientos.

 

 

Y por supuesto, el gran Mafiaren dios del inframundo, y finalmente el dios de todo y todos, Bizitza. Los dos grandes dioses, encima incluso de los otros, todos viéndonos y cantando felices al saber que se cuentan sus historias»

 

 

—Disculpe rey Naruto, la comida está servida.

 

 

—Gracias —dijo educado—. Ahora mis cachorros, vayan a comer.

 

 

—Pero… —dijo Haize.

 

 

—Hazme caso —bramó Naruto y todos se levantaron para ir a comer. El rubio miró a Badén y esta sonrió gustosa de ver a su mamá, Naruto le dio tiernos cariños y se levantó para ir con sus cachorros y sentarse a comer.

 

 

*

*

*

 

 

—Mi señor —dijo desesperado—, mi mujer fue violada por este hombre.

 

 

Naruto miró desde su trono, con cara indescifrable, a los dos hombres ahí presentes, el pobre hombre que ponía la queja era un señor con poca carne en los huesos, que iba sucio y vistiendo harapos, el otro hombre, en cambio, de sonrisa coqueta y ojos penetrantes, que se paseaban descarados por su cuerpo. No sabía quién de los dos le provocaba más asco.

 

 

—¿Por qué dice que la violó?

 

 

—Lo vi en el acto —murmuró el hombre y Naruto arrugó el ceño.

 

 

—¿Lo vio y no hizo nada?

 

 

—Mi señor… por más que intentara no iba a poder hacer nada.

 

 

—Eres una deshonra, ningún gerlari dejaría que toquen a su esposa sin luchar, pelearían hasta ya no tener fuerzas. No es excusa el ser un simple Beta, es imperdonable —dijo con voz dura—. Esto también es su culpa, viejo señor, y cargarás con ello el resto de tus días, porque si tu mujer ha quedado preñada no habrá manera de que puedas olvidarlo.

 

 

Naruto pudo ver como el otro ensanchaba su sonrisa, así que él solo acomodó mejor su collar de piedras.

 

 

—…

 

 

—Bien, ahora azoten a este Alfa en frente de todos y corten su pene como castigo para que así entiendan que no pueden violar a las y los Omegas, ni mujeres Betas —vio palidecer al Alfa y en su lugar fue él quien sonrió—. Si sobrevive a tal castigo, podrá seguir con su vida, pero si no… que cruel destino el morir porque le arrancaron el pene y no en batalla como todo un gerlari. Los dioses escupirán tu muerte.

 

 

Y con un simple movimiento los guardias agarraron al Alfa que hace poco le miraba con deseo y ahora lo hacía con un terror tremendo. Él miró al viejo Beta sollozar entrecortado, para después hacer una larga reverencia e irse de ahí.

 

 

—¿Alguien más?

 

 

—No, mi señor —dijo Ino.

 

 

—Bien.

 

 

Se levantó del trono y sacudió un poco su vestimenta, ya era de noche y él necesitaba dormir, el hambre se le había quitado hace unas horas y el precioso momento de acostar a sus hijos se había ido también, sabía que ahora dormían mucho mejor de lo que él podría hacerlo.

 

 

Se fue a sus aposentos y miró por su ventana pensando en Kakashi, ¿qué demonios estaría haciendo su Alfa? ¿Revolcándose con alguna Omega tal vez? La incertidumbre le mataba, así que mejor se despojó de sus túnicas y de su collar.

 

 

Paseó desnudo por el cuarto para luego meterse en su cama de pieles, un nido muy reconfortante en el que apenas era perceptible el aroma de Kakashi, sería un largo periodo sin ver a su Alfa, eso lo hizo suspirar quebrado.

 

 

Deseó que los dioses lo protegieran y lo trajeran con bien a casa, de lo contrario la diosa Ederra lloraría oro al ver a uno de sus hijos perdidos.

 

 

Sin embargo, el destino es indescifrable, y, a veces se tuerce de manera tal que nunca nada es lo que esperas.

Notas finales:

Que les pareció? funciona? quieren continuación?

 

Por favor déjenmelo saber.

 

Les quiero mucho, y espero verlos el siguiente domingo con otro nuevo cap.

naruto -dar clik para ver- 

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