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BONJOUR.

Autor: LILITH_HIWATARI

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Notas del fanfic:

Notas: lo siento por no publicar antes pero no tenía internet en la pc.


 


 

BONJOUR.

 

Bella suspiro tras levantarse esa mañana temiendo que el repetitivo día volviera a comenzar, cada día parecía ser una copia idéntico a la otra, cada día despertaría, saludaría a medio pueblo y este le saludaría, escucharía murmullos mal intencionados hacia su persona, compraría pan y mermelada, vería al padre Robert  para releer el mismo libro o si tenía suerte que lo dudaba tendría uno nuevo,  y entregaría el pan a Agatha ella pediría mermelada e igualmente se la daría, entonces vería a Gastón y este intentaría cortejarla a pesar de su negativa, todo en perfecta sincronía casi podría hacer un musical donde cada quien jugaría su papel perfectamente, todo idéntico, siempre lo mismo, totalmente monótono.

 

Al abrir la puerta aun cuando el reloj ya había indicado la misma hora nada paso, ninguna ventana se abrió las calles estaban un poco desiertas para ser tan temprano, extrañada por la poca actividad se adentró con Monsieur Jean quien parecía igualmente confundido por la poca actividad.

 

-          Bonjour – saludo el hombre.

-          Bonjour Monsieur Jean – saludo cortésmente - ¿esta mañana luce un poco vacía no lo cree?

-          Así parece Bella – suspiro el hombre – malas noticias han llegado de parís, ha asustado a todo el pueblo – explicó tristemente.

-          ¿Malas noticias? - pregunto curiosa.

-          La plaga – el panadero se acercó con sus panes detrás de ella – dos viajeros llegaron anoche a la posada hablando sobre lo horrible que estaba la situación, de cómo había evolucionado esta mortal plaga.

-          Todos están asustados – termino por el viejo hombre.

-          Hay que tener cuidado entonces – asintió bella tomando un pan y pagándole de inmediato alejándose pensativa.

 

Continuo su camino hasta la vieja iglesia del pueblo donde regresaría su libro para cambiarlo por otro sintiéndose extraña de que no tuviera que esquivar el mar de gente que estaría vendiendo en ese mercado, solo unos cuantos aquí y allá, muchos de ellos se vean enfermos, el vendedor de huevos con su canasta parecía tan pálido que le hizo pensar en la enfermedad, trato de eludirlo sin parecer tan obvia cuando lo escucho.

 

Casi no se da cuenta, casi lo deja pasar.

 

-          Bonjour, ¿qué tal? – murmuro el hombre mirando a la mujer frente a los pescados mal olientes, Bella pudo ver como este hacia una mueca y ella imagino que vomitaría de pronto  - Que gusto verte  - dijo con un intento de sonrisa que parecía mucho más enfermo.

-          Bonjour, ¿qué tal?  - sonrió ella coquetamente ignorando el malestar del hombre  - ¿Y tu mujer? – pregunto entonces cuando su marido salió debajo de la mesa con un gran pescado.

 

El granjero dejo caer su cesta de huevos entonces sobre el pescado dejándose caer por completo sobre estos, la mujer grito de inmediato, el pescador molesto trato de levantarle y Bella preocupada se detuvo para ver como el asunto se resolvía, pensaba intervenir ya que el pescador parecía murmurar cosas sobre “ebrio maldito”, ¿Qué acaso solo ella noto al hombre enfermo?, entonces paso.

 

El pescador seguía murmurando maldiciones sobre el hombre intentando despertarlo, su mujer trataba de calmar las cosas cuando el moreno se levantó de golpe abrió la boca lanzándose a la yugular del pescador y mordió con fuerza arrancando el pedazo y extrayendo la sangre.

 

La pobre esposa quedo bañada en sangre mientras gritaba horrorizada, otro hombre intento apartar al agresor pero se giró para atacar nuevamente, sus ojos estaban nubosos, sangre fresca escurría por su boca y piel tan pálida que parecía muerto, Bella retrocedió de inmediato con miedo, mientras la mujer lloraba a su esposo que se desangraba a cada momento, entones se escucharon gritos provenientes de la taberna, desgarradores gritos que la hicieron ignorar la escena tan grotesca frente a ella.

 

Aquellos gritos le helaron la sangre.

 

************

 

-          Mírala Lefou, mi futura esposa – suspiro el hombre mirando a Bella con ayuda de su catalejo viéndola caminar entre los patos - Bella es la mujer más linda que habita aquí – continuo pasándole el instrumento a su compañero para que este mirara a su nuevo objetivo - Y por eso es la mejor – miro a su amigo que seguía mirando por el lente, su rostro parecía deformado en el horror - ¿Lefou? – pregunto pues parecía ser ignorado una pisca de celos cruzo por su mente al creer que este miraba más de la cuenta a Bella – ¡Lefou! – grito esta vez molesto.

-          Gastón algo malo está pasando en el pueblo – finalmente le miro el hombre empujando el catalejo en sus manos – mira ahí.

 

De mala gana Gastón lo hizo creyendo que solo era alguna tontería de Lefou, sabía que el hombre más bajo solía exagerarlo todo, sus pensamientos murieron en su mente cuando vio a una aldeana correr con el vestido manchado en carmín, cuando más allá otro hombre mordía a la vendedora de flores manchándolo todo, dejando pétalos esparcidos con sangre.

 

Ni siquiera hablo, guardo su catalejo y arreo a su caballo para llegar a la aldea no sabiendo que sucedía, Lefou le siguió fielmente detrás de él, nada más entraron a este escucharon gritos viniendo por todas direcciones, algo realmente muy malo sucedía.

 

Las bimbettes estaban como cada mañana odiando a Bella cuando un hombre tambaleante se acercó a su sastrería, su madrastra como siempre les recordaba lo hermosa que era la joven sin necesidad de maquillarse ni todas esas cosas que sus hijastras hacían haciendo que sus celos incrementaran, entonces ese hombre cayo contra su madre y le mordió el hombro haciéndole sangrar, los gritos no se esperaron llamando la atención del asesino de su madre a ellas.

 

El disparo de un arma de fuego atravesando la cabeza del hombre resonó entre sus gritos, sus hermosos vestidos manchados por el salpicar de sangre y sesos del hombre.

 

-          Monsieur Gastón – llamaron las mujeres sorprendidas tras reponerse el horror justo a tiempo para ver a dicho hombre desmontar de su caballo y acercándose a ellas bajando su arma de fuego, y ellas se hubieran desmayado al verse rescatadas por su héroe si no fuera por las circunstancias pronto recordaron a su madre muerta y corrieron a auxiliarla mientras ellas lloraban de dolor.

 

Gastón miro a las trillizas asegurándose que estuvieran a salvo, a la mujer en el suelo soltando una mueca de desagrado y al desgraciado que había atacado de forma tan salvaje a la vieja mujer cuando una presencia en su espalda le hizo girarse, otro hombre mirándose igual de enfermo parecía querer morderle por lo que le golpeo con la culata de su arma y empujo muy lejos.

 

-          ¡Gastón! – el grito de Lefou  le impidió examinar al hombre puesto que su amigo había sido acorralado tras bajarse de su caballo, el animal relinchaba  nervioso.

-          ¡hey! – llamo Gastón jalando al hombre alejándole de Lefou solo para ser atacado también, cuando los dientes amenazaron con morderle golpeo con toda su fuerza la mandíbula, se escuchó el crujir de huesos y por un instante Gastón se sintió culpable.

 

Había olvidado que su fuerza superaba por mucho la normal, a veces simplemente no podía controlarle y en ese momento en que era atacado ni siquiera se esforzó, pero había algo extraño también, cuando el atacante volvió a levantar la cabeza en su dirección para continuar su intento de morderle Lefou soltó un grito de horror, la mandíbula desencajada del hombre parecía totalmente deformada por su golpe y sin embargo seguía luchando por tomarle.

Gastón se dio tiempo entonces, no mucho pero el suficiente para verle, ojos vidriosos, piel pálida y aroma a muerte, era como la peste pero mucho peor y un pequeño estremecimiento llego a su espina dorsal, otro grito más y regreso a la realidad.

 

-          Bella – susurro el empujando al hombre y caminando directo a la iglesia si había algún lugar donde estuviera seria la iglesia en busca de los libros del padre Robert, Lefou le siguió detrás casi pegado a su espalda.

 

El camino hasta la iglesia fue totalmente confuso, gente corriendo por todos lados, personas mordiendo personas, amigos atacando a amigos, padres golpeando hijos contra una pared para morderle, Lefou se aferró al brazo de Gastón ante tanto horror, ni siquiera en la guerra había visto algo así y cuando Gastón se detuvo mordió sus labios para reprimir otro gemido.

 

Dos niños, dos pequeños niños estaban devorando el estómago de una mujer frente a ellos, Lefou se congelo entonces, conocía a esos niños, los veía jugar cada tarde siguiendo a su madre el mismo había participado en sus juegos y siempre corrían hacia Gastón para escuchar alguna de sus historias, Gastón tuvo que sacudirle cuando vio que Lefou estaba congelado mirando aquella barbarie, los niños les ignoraron, la carne en su boca era mucho más importante.

 

El disparo de otra arma de fuego llamo la atención de Lefou, pero no fue Gastón quien había disparado, otro hombre, Dick delante de ellos levanto su fusil para dispararle a un viejo en el pecho, este se detuvo unos momentos y la sonrisa triunfante del atacante murió lentamente cuando noto que no ocasiono el daño que quería, con el agujero en el pecho siguió caminado en su dirección sorprendiéndole, tomándole aun con la guardia baja le tomo del brazo y mordió con fuerza, Gastón no lo pensó golpeo con fuerza quitándoselo del hombro y aun que parecía no comprender lo que sucedía, el por qué una bala no funciono en el pecho cuando le funciono a él, ayudo al hombre.

 

Caminaron ahora tres de ellos, pronto vieron como el herido con el disparo en su pecho se levantaba nuevamente para seguirle, Gastón tomo entonces el fusil de Dick, empujo dicha persona a Lefou que lo sostuvo y golpeo con la culata de este su cabeza como si un bate se tratase, uso toda la fuerza que pudo, Lefou se sorprendió de que el arma no se rompiera del fuerte agarre de Gastón, llegaron a la iglesia en poco tiempo, con Gastón  despejando el camino y Lefou sosteniendo a Dick.

 

En la iglesia se sorprendió de encontrar no solo a Bella si no a más aldeanos, el padre Robert intentaba sacarse a uno de estos que intentaba morderle y Gastón se lo saco de encima sacándole por las puertas de la pequeña iglesia y volviendo a cercarlas.

 

-          ¿Bella estas bien? – pregunto llegando hasta su lado más la chica aún seguía en alguna clase de shock por todo, de hecho todas las personas ahí parecían demasiado asustadas para registrar lo sucedido.

-          ¿Gastón? –  ella lo miro, sus ojos aun confundidos preocuparon más a Gastón - ¡Gastón! – y finalmente ella reacciono tomo la chaqueta del hombre empezando a caer en una crisis – Gastón – repitió su nombre como si su vida dependiera de ello – el pescador – relato – había mucha sangre, algo mal en sus ojos -  ella empezó a hiperventilar – la florista, sangre – balbuceo sin coherencia – las flores tanta sangre – grito y enterró entonces su rostro en el pecho del hombre frente a ella – ¡todos están muertos! – finalmente admitió llorosa.

-          Tranquila Bella – Gastón trato de tranquilizare – respira, respiraciones lentas  – e intento recordar todas las veces que Lefou le tranquilizo, las palabras exactas que calmaban sus explosiones de ira -   respira – murmuro suavemente acariciando los brazos de la chica – todo está bien ahora Gastón está aquí para protegerte – sonrió levantando el rostro de la joven que aun confundida por lo sucedido se dejaba manipular – todo estará bien.

-          Mi padre – y toda la calma que había podía reunir se desvaneció nuevamente – tengo que salvar a mi padre – continuo soltando a Gastón para intentar salir por la puerta.

-          Bella no – grito el padre Robert – es peligroso.

 

Y escucharon más gritos viviendo de afuera de las puertas causando sollozos en las personas entro, Lefou miro a Gastón  quien hacia un puchero por verse ignorado nuevamente, había tenido la atención de Bella por unos momento y otra vez ella estaba jaloneándola con el padre Robert para intentar salir, Lefou miro a su amigo y supo que haría algo estúpido.

 

-          No – le tomo del brazo antes de que siguiera se moviera – Gastón no – insistió llamando la atención del hombre que le miro confuso y tuvieron otra de sus conversaciones silenciosas, Lefou le gritaba con la mirada que no hiciera una tontería pero Gastón solo sonrió levantando la barbilla.

-          No seas ridículo Lefou – tomo la mano de este para soltarse – es hora del héroe – empujo la mano acercándose a bella ante las maldiciones e Lefou – yo iré por el Bella tú debes quedar aquí donde es seguro – y la chica parecía querer decir algo al respeto más el padre Robert la detuvo y asintió.

-          Gastón tiene más posibilidades que tu Bella – asintió el hombre moreno – es un Capitán del ejército sabe qué hacer en estos momentos.

-          Dudo que algo así pasara en la guerra – murmuro Bella, porque si era completamente extraña aquella escena.

-          No, nada así paso – Lefou estaba entrando en la conversación mirando muy molesto a Gastón – esto nunca paso y definitivamente no te entrenan para esto en el ejército – se cruzó de brazos mirando acusadoramente a Gastón.

-          No seas tonto Lefou, puedo ir por Maurice y traerlo de vuelta sin peligro alguno – sonrió a Bella.

-          Iré contigo entonces – suspiro el hombre pequeño.

-          No – de inmediato le paro – te quedaras aquí y protegerás a Bella – le ordeno.

-          Estarán seguros aquí, tu eres quien va a salir ahí afuera... donde están ellos – señalo Lefou molesto.

-          Exacto es peligroso –  hablo – muy peligroso aquí es seguro te quedaras y es mi última palabra – empujo a Lefou mientras abría la puerta.

 

Lefou le miro molesto estaba a punto de replicar cuando Bella se acercó a Gastón y empezó a murmurarle algo, Gastón sonrió como siempre  galantemente y asintió a todo lo que ella le decía pero sin prestar atención, cualquier intento de disuadir a Gastón murió en sus labios, se sintió tonto, Gastón no le necesitaba, no lo hizo en la guerra no lo hacía ahora sería una carga de eso estaba seguro en la guerra pudo hacerlo pero aquí, intentar atacar a sus amigos, a las personas que conocía no podía hacerlo era completamente inútil, sintió un poco de miedo al saber que Gastón dispararía con facilidad a sus vecinos  pero decidió ignorarlo.

 

-          Lefou – llamo Gastón antes de salir llamando su atención, haciendo que la esperanza de algo florecía en su pecho – mantenlos a salvo – y así murió, claro que Gastón esperaba que mantuviera a salvo a Bella, era todo lo que importaba, se pateó mentalmente porque no había sido dejado por su seguridad no, eso sería demasiado bueno para alguien como él, solo fue dejado atrás para proteger lo que reamente quería a Bella.

 

Gastón salió de la iglesia sin mirar detrás su arma ya cargada mantenida muy de cerca, el fusil de Dick igual manera pero decidió guardar munición para una emergencia tardaba mucho en recargar y esas cosas podrían atacarle, por el momento se las arreglaría con sus puños y lo que sea que pudiera encontrar, con sigilo esquivo  la gente presa de esa enfermedad, ignoro muchas suplicas y gritos ensordecedores o al menos ese era al plan hasta que vio a Stanley  y Tom acorralados por tres sujetos uno de ellos estaba en el suelo con su pierna destrozada y agarraba a Stanley.

 

Corrió a ayudarles, eran sus amigos o algo parecido, Lefou parecía tenerles cierto aprecio y ellos siempre lo seguían a cualquier parte así que Gastón sintió la necesidad de ayudarles, sabía que Lefou le miraría reprobatoriamente si se enteraba que les dejo morir ahí, tomo el poste de uno de los puestos de verduras arrancando un pedazo y con eso golpeo en la cabeza a los dos hombres sacándoles del camino, con su bota pateo la cara del perpetrador del suelo tan fuerte que escucho su cráneo romperse.

 

Un gemido ahogado salió de sus dos amigos, pero Gastón les miro nuevamente indicándoles callarse, ellos asintieron y le siguieron sin decir ninguna palabra, en silencio tomaron la decisión de seguir a Gastón al ser más seguro que pelear por su cuenta, llegaron sin incidentes hasta la casa de Bella y Gastón empujo con fuerza la puerta, Stanley la cerro de inmediato nada más entraron poniéndose sobre la puerta y Tom miraba por la ventana, afortunadamente la ubicación de la casa la hacía alejada de todo el bullicio de afuera.

 

-          Maurice – Gastón llamo al viejo hombre que parecía confundido tan concentrado en su trabajo no había notado la conmoción afuera.

-          ¿Capitán? - dijo confundido al ver al hombre para después posar su atención en los otros dos y su extraño comportamiento - ¿a qué debo el honor de su visita? – la última palabra la dijo con sarcasmo ya que realmente irrumpieron en su casa – Bella no está ahora – dijo como adivinado porque estaría ahí – y estoy a punto de salir así que agradecería que.

-          Bella me ha pedido que venga por ti – Gastón peino su cabello con sus dedos, empezando a acomodarse su chaqueta, frunció la nariz al notar algo de sangre, una mancha en su pulcro traje y Maurice no perdió rastro de esto.

-          ¿Eso es sangre? – pregunto el viejo ajustando sus gafas.

-          Si – rodo los ojos Gastón molesto por que no quería cooperar – tenemos que irnos Bella nos espera en la iglesia y…

-          ¿Cómo que nos espera? – Maurice no entendía que estaría esperando bella en la iglesia para requerir su presencia  y la de Gastón, bueno si, una idea tonta se cruzó por su mente pero su hija jamás haría algo tan precipitado como para casarse ahora ¿cierto?

-          Oh por dios es la señora Corner – murmuro Tom desde la ventana a lo que Stanley le empujo para ver por esta.

-          Está mirando hacia acá – grito llamando la atención de la mujer que caminaba lentamente su vestido lleno de sangre que brotaba del escote donde había sido parcialmente comida – la vi anoche en la taberna estaba bien – mascullo.

 

Y Gastón lo jalo entonces contra la pared cerrando las cortinas poniendo un brazo en su pecho para callarle, miro a Tom que se alejaba también no queriendo ser el siguiente y guardaron silencio, incluso Maurice que no entendía nada, Stanley hubiera estado aterrorizado si no fuera porque Gastón se cerna sobre él, el agarre contra su garganta cedió cuando noto que el hombre se mantenía tranquilo  y casi hubiera disfrutado tener a alguien como Gastón tan cerca si no fuera por las circunstancias, el ruido de las gallinas volviéndose locas hizo que Maurice se acercara a la ventana y mirara con horror lo sucedido.

 

-          ¿Qué hace con mis gallinas? – el hombre vio como la mujer tomaba a una de estas que estaba atrapada para morder su cabeza sin reparo – ¿qué diablos está sucediendo? – se dirigió a la puerta para salir de ahí.

-          Maurice – le detuvo Gastón soltado a Stanley que tal vez jadeo un poco al perder aquél calor – no vas a creerlo pero algo malo está sucediendo.

-          Una mujer está comiéndose mis gallinas – replico el hombre mirándole fijamente - vivas.

-          Y no solo eso – murmuro Tom

-          ¿disculpa? – pregunto Maurice.

-          Están comiendo gente Maurice – dijo un alarmado Stanley pero en un susurro pues Gastón le lanzo otra mirada de advertencia, el hombre ahora vigilaba por la ventana a la mujer devoradora de gallinas – no estamos mintiendo, ellos están devorando a todo el mundo y no importa si les disparas ellos no mueren.

-          La cabeza – murmuro Gastón – si les disparas en la cabeza mueren – recordó entonces como a él si le funciono y a Dick no,  razono luego de un rato.

-          ¿estás seguro? – pregunto Tom sin mucha confianza, no entendía cómo podía hacer la diferencia, Gastón le miro con el ceño fruncido sacó su arma  apunto a Tom que contuvo el aliento al igual que los otros hombres, abrió la puerta entonces y apunto su arma a la cabeza de la mujer que levanto la mirada justo preparándose para atacar y disparo con fuerza.

-          Como dije – dijo Gastón complacido al ver a la mujer desplomarse completamente muerta – disparen en la cabeza – sonrió volviendo a cargar el arma notando como otros “enfermos”  se acercaban a ellos, personas que no estaba interesadas antes ahora lo estaban “debió ser el ruido” pensó y sin darle tiempo a los otros hombres tomo a Maurice del hombro y le jalo con fuerza.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

 

Caminaron nuevamente a la iglesia, salvando a las trillizas en el camino, quienes gritaban como desesperadas por ayuda al ver a Gastón, este las ayudo solamente para que se callarán y grito cuando ellas seguían llorando todo el camino, Maurice miraba con horror lo que sucedía las personas devorando a otras personas y cuando finalmente regresaron a la iglesia Gastón noto como había aumentado el grupo unas quince personas ahora se miraban asustadas incluso Agatha estaba ahí, se sorprendió al ver que la mendiga del pueblo logro salvarse imagino que ella sería la primera en contagiarse de la enfermedad.

 

La tensión dentro de la iglesia era enorme  sollozos ahogados por los gritos aterradores de las personas afuera que no podían salvarse, Bella se abrazó a su padre y Gastón siempre preparado vigilaba la puerta, Lefou a su lado solo estaba agradecido de que su amigo estuviera bien, un grito se escuchó entonces las tres Bimbettes comenzaron a llorar con más fuerza y las personas se alejaron de ellas pues en medio de donde estaban ellas sentadas Dick yacía inerte, piel completamente pálida y ojos vidriosos era en lo que se había convertido.

 

El padre Robert intento calmarse se acercó a ellas para mirar al hombre medio muerto mientras Bella también lo hacía, Gastón también no entendiendo como paso, el hombre había sido herido sí, pero no había podido ser fatal, su muerte fue muy extraña pero tras examinarlo entendieron que estaba completamente muerte.

 

Gastón se alejó entonces, subió a la pequeña escalera del padre en la iglesia y miro por las ventanas elevadas afuera donde el caos reina, miro como un hombre sin la parte inferior de su cuerpo se arrastraba en busca de alimento lo que le hizo hacer una mueca, vio a otro niños que también devoraban otra carne fresca para entonces abandonarla y seguir su camino.

 

También lo vio a la madre de las Bimbettes la que había sido asesinada convertida en un caminante, era extraño, la mujer había muerto, el mismo vio como el hombre la ataco y luego el disparo para matar a su atacante y ahora estaba ahí viva o como fuera que esos seres estuvieran, como demonios del mismo infierno ella había regresado de la tumba para devorar a los vivos.

 

Sabía que tenía que estar relacionado, que había algo que no entendía cuando escucho otro grito en dirección a las chicas todo se despejo.

 

Las Bimbettes seguían llorando, la muerte y destrucción que presenciaron hicieron trizas sus nervios, el hombre que hace un instante hablaba con ellas yacía muerto a centímetro de ellas, una quiso darle un último consuelo, dignidad en su lecho de muerte uso su blanco pañuelo para cubrir su rostro cuando el ser se levantó de la muerte, paso muy rápido pues al instante Dick estaba sobre la chica desgarrando su hombro, los gritos no se hicieron esperar, Bella abrazo aún más  la chica que consolaba mientras Stanley disparo a quema ropa en la cabeza del que alguna vez fue su mejor amigo.

 

Las hermanas corrieron a auxiliar a la herida, ella lloriqueaba asustada, la sangre manchando su ya de por si sucio vestido, todos murmuraban confundidos sobre la situación entonces el cañón de un arma y el clic de esta hicieron callar a todos, Gastón estaba frente a la chica herida apuntándole a la sien.  

 

-          ¿Gastón? – Lefou pregunto confundido acercándose a su amigo que momentos antes estaba vigilante por lo sucedido ahora estaba ahí apuntándole a un inocente.

-          Tú lo viste Lefou – hablo finalmente el hombre - Dick fue mordido por esas cosas y se enfermó – miro de reojo al hombre tirado a sus pies -  ella hará lo mismo en unas horas – Lefou comprendió lo que decía entones, otros más lo hicieron dado las evidencias era solo cuestión de tiempo - nos infectara a todos.

-          Estoy seguro que hay otra solución – el padre Robert trato de intervenir no queriendo matar a un joven inocente.

-          Lo siento Laurette – murmuro Gastón mirando con realmente pena a la chica que lloraba y sin más disparo su arma, las dos hermanas restantes lloraron con fuerza tratando de agarrar a su pequeña hermana, mas Tom y Stanley lo impidieron, nadie quería tocar los cuerpos por temor a enfermarse por temor a ser el siguiente – aquí ya no es seguro debemos irnos

-          ¿A dónde? Todo el pueblo está infectado – pregunto Lefou mientras Gastón volvía a cargar su arma.

-          Iremos al siguiente – mascullo Gastón enojado - Cruzando el bosque.  

-          ¿Cómo llegaremos ahí? – insistió Lefou todo esto aprecia una locura, salir y exponerse era demasiado arriesgado.

-          Hallaremos la forma – Gastón seguía buscando munición incluso se acercó al cuerpo de Dick y empezó a revisarle pero Lefou le seguía necio detrás diciéndole que eso era una mala idea.

-          Es demasiado peligroso – insistió Lefou – no vamos a salir.

-          No vamos a quedarnos aquí Lefou – gruño tomando el cuello del hombre más bajo – vamos a salir de ahí – y Gastón le volvía a mirar con intensidad, de esa  misma manera que lo hizo durante la guerra y parecía todo perdido.

-          Tenemos una carreta – Bella intervino notando la tensión entre los hombres que se comunicaban con la mirada, poco a poco Gastón dejo a su amigo para mirarla fijamente -  papá estaba listo para salir cuando esto paso.

-          Es verdad solo tenemos que ir por ella – su padre la apoyo totalmente.

-          ¿Y cómo piensas que llegaremos? – grito un hombre.

-          La enfermedad se ha multiplicado, incluso los muertos se han levantado de la muerte – insistió una mujer.

-          Es castigo divino – murmuro otra más.

-          Vamos a morir aquí – sollozo una de las chicas en los brazos de Tom.

-          ¿Esto es tú culpa? – la histeria finalmente se hizo presente, una mujer señalo a Bella como la culpable de todo mal.

-          ¿Mi culpa? – dijo ella confundida.

-          Dios ha dejado caer su ira por tus costumbres deshonrosas, tú y tu padre hereje – insistió con ignorancia.

-          Nunca van a la iglesia – secundo otro.

-          Lee todo el tiempo – dijo alguien más.

-          ¡Es una bruja¡ – gritaron en coro.

-          ¡Callaos! – Gastón grito con voz ronca - si alguien intenta tocarla le dejare a merced de ellos – gruño amenazándoles con la mirada -  ahora ir al siguiente pueblo parece la mejor opción – regreso a mirar a los únicos que no estaban planeando echar culpas.

-          ¿Quién ira por la carreta? – Tom pregunto aun asustado de la última vez que salió ahí.

-          Yo – rodo los ojos Gastón pues podía ver el miedo en el rostro de todos ellos.

-          Nadie – Bella le corto - lo mejor es ir todos sería demasiado complicado ir y regresar – Gastón parecía querer refutar eso pero entonces comprendió que de hecho tenía toda la razón, si  leer le daba esas buenas ideas a Bella Gastón prometió empezar a hacerlo más seguido.

-          ¿Y cómo planeas que llegaremos  hasta ahí?  - pregunto indeciso otro campesino.

-          Por el techo – respondió rodando los ojos como si la pregunta fuera algo tonto

-          No lo lograremos – murmuraron algunos.

-          No todos podemos escalar como tu Gastón – hablo Bella finalmente.

-          Creare una distracción entonces – sentencio y cuando nadie se atrevió a discutir  al no querer ser una víctima más simplemente aceptaron -  Lefou – llamo al hombre más bajo y se alejó con él para hablar en privado.

-          Creo que es posible pero un solo caballo no podrá hacerlo Gastón – murmuro el hombre más bajo, el hombre asintió pensativo.

-          Necesitamos nuestros caballos – dijo como única solución.

-          No creo que ellos – empezó titubeante no recodaba, lo que paso con ellos desde que desmontaron.

-          Estas hablando de Magnifique sabe cómo cuidarse solo y Maltes es demasiado terco como para morir – le recordó sonriente poniendo ambas manos en sus hombros, ambos se miraron por un segundo había demasiada confianza en Gastón, algo a lo que ya estaba acostumbrado Lefou, pero los gemidos en la puerta le hicieron darse cuenta que jamás se habían enfrentado a algo parecido, el dudo, bajo la mirada con miedo, afuera había un caos, algo horripilante no estaba seguro de poder con eso – Lefou – le llamo Gastón sosteniendo su mentón para hacerle mirarle, había duda aun pero este hombre volví a pedirle apoyo, terminó aceptando, siempre lo hacía sabia de ante mano que le seguiría a la muerte misma - Lefou, Tom y Stanley los guiaran a la casa de Bella – dijo tras sonreír empezando a ordenar soltando lentamente a Lefou - yo iré por los caballos.

 

Y Lefou solo miro como Gastón se alejaba, empezaba a delegar y planear aquel escape, tenía miedo de eso no había duda, todo la razón le decía que eso era un completa estupidez, una sentencia de muerte, tal vez solo era cuestión de tiempo, estaba casi seguro que no podrían hacerlo no sobrevivirían a esa locura.

 

-          Gastón espera – llamo al verle subir por la escalera hasta la trampa que estaba en la esquina del techo -  yo debo decirte algo – hablo mirando fijamente al hombre deteniéndole de subir por ella.

-          No te asuste Lefou no voy a dejarte aquí – sonrió listo para empezar a subir.

-          No, Gastón yo – intento hablar, soltar finalmente todo aquello que tenía escondido en su interior, era su última oportunidad, tal vez no podría hacerlo si no lo hacía ahora, después de todo no tenía nada que perder, no cuando el infierno se había liberado tras esas puertas.

-          Lefou – le interrumpió tal vez adivinando sus pensamientos, tal vez solo notando el miedo y ansiedad de su amigo, Gastón no entendía por qué lo hacía pero no quería escucharlo, no cundo sonaba como una despedida -  mantente a salvo – ordeno como una súplica, una plegaria porque nada le sucediera a su mejor amigo - y no dejes que Tom se dispare a sí mismo o algo así – bromeo en una sonrisa para tranquilizarse, para tranquilizarse a sui mismo y entonces subió la escalera.

 

Le vio salir, desaparecer por el techo, una última mirada en dirección a Bella y desapareció, Lefou miro a su corazón partir a lo que parecía una muerte segura.

 

Por un tiempo nadie se movió todos mirando en dirección donde Gastón había dejado, incluso Bella parecían expectantes, tal vez esperando que el hombre regresara asustado, tal vez que algo cayera por la trampilla, quizás solo miraban al cielo esperando un milagro, por varios minutos no se escuchó nada hasta que un par de disparos se escucharon.

 

Pequeños sollozos soltaron algunas de las mujeres todos los ojos se apartaron a la puerta entonces esperando, escuchando atentamente, pronto el ruido de personas moviéndose les hicieron ahogar un grito, el padre Robert movió la escalera para mirar por las ventanas, nadie más se atrevía dio entonces una señala y Bella finalmente abrió la puerta.

 

Lo que sea que hubiera hecho Gastón funciono el camino está libre de infectados, todo a su alrededor parecía una masacre, muchos tuvieron que ser abrazados para darse fuerzas para caminar entre los restos de sus conocidos.

 

-          Tomen lo que sirva como un arma – hablo Stanley – y caminen, no se separen y nada de ruidos fuertes – termino para salir de ahí con la escopeta en su mano.

 

Uno a uno fueron saliendo, Bella tomo uno de los candelabros de la iglesia al igual que el padre Robert todos buscaron algún arma que les diera confianza, algo a que aferrarse y los que no lo hicieron se quedaron muy cerca de aquellos armados, caminaron a paso firme pero lento temerosos de atraer a alguno de esos caminantes, lo hicieron bien la distracción de Gastón parecía haber llamado a todos esos seres, hasta que doblaron una esquina y los vieron.

 

Eran solo niños, dos pequeños que despedazaban la carne de un hombre desdichado, ni siquiera los habían visto, tan inmersos en su comida no les prestaron atención todo lo que tenían que hacer era deslizarse hasta dar la vuelta y estarían en casa de Bella, era realmente fácil, simple y sin embargo algo fallo.

 

Fue una de las mujeres, de aquellas que venían aferrándose al cuerpo de Tom quien venía cuidando la retaguardia, fue ella quien desesperada por la escena no pudo más, el ataque  nervioso solo le hizo gritar, sollozar al ver tanta muerte, los niños dejaron de masticar sus encías sangrantes y ojos vidriosos ahora les veían, estaban congelados en su lugar entonces uno de los hombres grito y salió corriendo  para doblar la esquina equivocada seguido del niño, el otro pequeño se abalanzó contra ellos, Tom intento dispararle pero la mujer en su espalda apenas si le dejaba maniobrar, la empujo entonces solo para defenderse mejor y disparo al niño.

 

Fue ese disparo el que alerto a todo lo que había dentro de las casas pues de todas partes empezaron a salir más de esas cosas, tomaron al mercader por una ventana, los brazos sangrantes le jalaron mientras mordían su oreja, a otra mujer de los pies  devorándola entre gritos, Lefou empujo justo a tiempo a otro hombre que iba atacarlos y sin más Stanley dio la orden de correr.

 

En la casa de Bella, en la pequeña caballeriza de su humilde casa, Philippe rechizo al ver la puerta abrirse, el enorme animal detecto el aroma a muerte desde donde estaba resguardado y temió lo peor a verse expuso, pero Bella le saludo, entre ella y su padre lo tranquilizaron y sacaron para atarlo a la carreta mientras los demás se abrían paso entre esos seres, mientras sus amigos intentaban  abrir el camino.

 

Para ese entonces solo quedaron unos cuantos, tiraron todas las cosas de la carta todo lo que aprecia inútil y subieron a bordo, Tom empujo a la mujer que casi le costó la vida y Stanley subió hasta el final, asegurándose que nadie quedara, Lefou tomó las riendas y hecho andar al caballo tratando de esquivar a los caminantes que intentaban llegar a otra fuente de alimento.

 

Solo quería encontrar a Gastón.

 

****************

 

Gastón había logrado escalar sin mucho trabajo el techo de la iglesia pero al llegar al final de esta se dio cuenta que tenían razón, ninguno de los otros podrían hacer esto pues llegar a otro tejado era  bastante trabajoso esto no era la gran ciudad donde las casas pegadas facilitaban todo, no aquí habría al menos unos metros de distancia y caer bueno era una fractura segura y con la situación la muerte a manos de esas cosas.

 

Así que necesitaba una distracción, algo para hacer que los muertos, así como estúpido que sonaba, los muertos lo siguieran, luego tendría que encontrar a los caballos y regresar mientras evitaba ser devorado si facilísimo, ¿pero en que rayos estaba pensando? Esto era una locura, casi le invade el pánico, se sintió como aquellos días en la guerra, cuando solo era un niño de diecisiete años que no sabía lo que hacía, cuando solo seguía ordenes sin pensar en las consecuencias, estaba asustado, un poco, está bien demasiado pero si no hacía algo todos morirían, bella, su padre, Lefou, mierda Lefou, su mejor amiga iba a morir, no, se armó de valor por que no iba a permitir que nada le pasara, no sobrevivió a toda una guerra para que un montón de campesinos  muertos les mataran, él era el grandioso Capitán Gastón Legume y nadie iba a comerle.

 

Armado con nuevo valor se decidió a hacer algún plan, lo primero era llamar la atención, tal vez hacer ruido muy fuerte y entonces salir corriendo pero tenía que asegurarse de llevares lejos o al menos mantenerles ocupados, el golpeteo de una de las casas donde vigilaba le hizo darse cuenta que uno de los muertos estaba atrapado, eso era los atraparía a todos en algún lugar y así podría buscar a los caballos tranquilamente.

 

Pensó en la taberna era amplia y sería fácil que lo siguieran, pero esta estaba bajo tierra totalmente desprovista de salidas, si los llevaba ahí solo se atraparía a sí mismo, el otro lugar tan grande y que conociera bien era la iglesia pero nuevamente ahí estaban Bella no podía llevarlos, la escuela recordó entonces, paso mucho tiempo ahí, demasiado castigado la mayor parte conocía el lugar y sabía que había una segunda salida para el profesor, además el lugar estaba lo suficienteme alejado de la iglesia para darles el tiempo que necesitaban.

 

No lo pensó más, y tal vez debió hacerlo más simplemente bajo de su escondite y disparo a un muerto en la cabeza, todos giraron entonces al verle por lo que disparo a otro solo por si acaso, sonrió ganador al ver que al fin tenía toda la atención y entonces empezó a hacer el mayor ruido posible, cuando una turba de caminantes muertos empezaron a perseguirlo solo corrió, se aseguró de mantener su atención todo el tiempo, fue tirando cazos o botes, cubetas y demás lo que fuera que hiciera más ruido para ser seguido entonces subió por las escaleras de la escuela  sin fijarse lo que había adentro.

 

Cinco niños se abalanzaron sobre él, apenas si pudo esquivaros, rompió mandíbulas para que estos se alejaran y cuando se dio cuenta estaba atrapado entre los zombies que entraban por la puerta y la salida cerrada, la sintió cerca, por un segundo supo que iba a morir cuando quedo atrapado entre la ventana, se dispuso a mirar al otro lado planeando como saltar cuando lo vio.

 

Magnifique en todo su esplendor relinchaba  no voy lejos de ahí, levantándose en dos patas para patear a sus atacantes, estaba tan orgulloso su amado caballo era muy listo y se defendía de la amenaza, silbo, simplemente rompió la ventana con una silla y silbo para llamarle, en instantes la bestia estaba abajo esperando por su jinete y justo antes de ser devorado Gastón salto y salió de ahí galopando.

 

-          Gracias amigo – murmuro acariciando el cuello de su animal – me has salvado la vida una vez más – sonrió besando la crin – ahora debemos buscar a Maltes – ordeno, el caballo entonces relincho y jalo la correa a su jinete para cambiar de dirección – tranquilo amigo vamos si sabes donde esta – y se dejó guiar ignorando la necesidad de correr para poner a salvo a su doncella, se dijo que necesitaba recuperar el caballo antes de que algo más pasara.

 

Lo encontraron, el  enorme semental negro relincho a las orillas del bosque y emergió entonces otro caballo, parecía asustado y Gastón rio al ver como su propio animal se acercaba en lo que parecía consuelo.

 

-          Pobre Maltes – llamo Gastón acariciando de igual manera al caballo – debes estar aterrado me alegra que estés bien – sonrió – pero me temo que necesito llevarte de vuelta al pueblo – y el caballo pareció entender pues relincho alejándose – mi equino amigo – volvió a calmarle – sé que estas asustado y no quieres regresar pero te necesito, Lefou te necesita, está atrapado y debemos rescatarle – explico sintiéndose tonto por decirle eso a un caballo.

 

Magnifique relincho entonces moviendo su cabella de lado a lado y finalmente el otro caballo accedió se acercó a Gastón y pudo entonces llevarlo hasta donde esperaba estuvieran sus amigos.

 

No fue difícil encontrarles, la careta hacia mucho ruido, incluso durante el camino venían tirando cosas para aligerar la carga   se acercó a ellos con el rifle en una mano justo a tiempo para dispararle a uno de los cadáveres que se sostenían de la carreta y amenazaban con tomar a Stanley, Gastón  desmonto entonces con rapidez, Tom y Stanley cuidando el perímetro dándole el tiempo suficiente para enganchar a Maltes y empezar su huida otra vez.

 

No perdió la sonrisa de Lefou al verlo con vida ya un que este quiso correr a abrazarle asegurarse que estaba  ileso, Gastón solo asintió y empujo las riendas nuevamente a él, monto su caballo y lideró el camino.

 

Algo paso entonces, el bosque comenzó a cambiar y la nieve cayó sobre sus cabezas confundiéndoles, sabían que debían tomar el otro camino pero un tronco les había impedido tal cosa y ahora se aventuraban por otro lado que ninguno de ellos había visto, no parecía haber caminantes por lo que se mantuvieron tranquilos, Gastón pregunto qué paso con los demás y Bella simplemente negó con la cabeza cuando la otra Bimbette empezó a llorar supo lo peor, solo eran   en total ahora, Bella, su padre, las dos trillizas restantes, Tom, Stanley, el padre Robert y por supuestos ellos dos, así como Agatha que miraba sentada desde su posición todo totalmente tranquila, solo diez del puñado en la iglesia.

 

Iban vigilantes, no solo por los caminantes si no también los lobos pues el aullido a la lejanía los aseguraba la carreta se detuvo entonces, Gastón venía detrás hablando con Tom y Stanley sobre la cantidad de municiones que les quedaban  cuando levanto la vista y vio la razón de su repentino detenimiento.

 

Había un niño, un pequeño niño que parecía lloraren medio del camino, Stanley levanto su arma pero el padre Robert lo detuvo entonces, en las riendas Lefou no sabía que pensar y Bella a su lado estaba congelada, el niño comenzó a llorar más fuerte entonces y Gastón se acercó un poco manteniéndose al margen de todo escéptico por ver a un chiquillo en el bosque, pero el niño estaba llorando, ninguna de esas cosas había hecho eso en el pueblo por lo que la falsa seguridad los envolvió.

 

Fue un error, en un minuto Gastón estaba a punto de bajarse del caballo y al otro Stanley disparo gritando correr, los habían alcanzado, esas cosas eran mucho más rápidas en el bosque que en la ciudad, tal vez por que debían correr más por su presa o quizás solo habían aprendido, lo que fuera ahora estaban sobre ellos, las riendas sonaron junto al galope mientras la carreta se abría paso, Gastón empujo al niño con su bota que se había lanzado a morderle y siguió lidereando el camino, mas entonces el niño que había atacado a Gastón salto a la carreta y atrapo al padre Robert tirándolo de esta, un par más de muertos corrieron a devorarle entre sus gritos, las chicas solo se abrazaron sollozante y Tom empezó a tirar más cosas de la carreta.

 

-          ¡No!  - grito – Maurice grito tomando una de las cosas que Tom quería tirar – esto no – grito con más fuerza empezando a forcejear, no fue intencional, Tom solo quería ir más rápido eso y la rama que pasaron muy rápido movió la carreta e hizo caer al viejo hombre.

-          ¡padre! –  grito Bella al darse cuenta llamando la atención de Gastón quien jalando las riendas a su caballo regreso.

 

Disparo su arma otra vez con gran precisión ante aquel que intentaba atacar a Maurice, llego a tiempo a salvarlo para subirle al caballo incluso con el objeto que había causado todo, más el hombre necio que se negaba a dejarlo de lado hizo que se descuidara, un segundo costo, solo uno y en un momento uno de esas cosas se abalanzo contra ellos, Magnifique relincho entonces, logro patearlo más fue atrapado por otro ser que le mordió en su pata trasera.

 

No lo notaron, Gastón solo empujo a Maurice al caballo y subió para galopar con rapidez, mas allá una reja se levantaba, un viejo castillo apareció a la vista  y vio como sus amigos esperaban en las rejas, Gastón cabalgo con más fuerza y paso la reja justo para que Tom y Stanley la cerraran, pero los barrotes resonaron entre los cuerpos que luchaban por entrar, no durarían mucho y lo sabían, Gastón apareció entonces miro a su alrededor buscando una salida y corrió hasta un lado de la reja, la estatua de un león en un pedestal resguardaba la entrada y sin pensarlo dos veces intento derribarla, los demás corrieron a ayudarle, incluso las Bimbettes que no hacían mucho, pronto esta cedió y cayo cubriendo la entrada.

 

Estaban a salvo, por hora.

 

Se giraron entonces para ver frente a ellos los jardines cubiertos con la nieve y más allá el castillo tenebroso, su único refugio, no les quedo de otra caminaron hasta este lugar, temiendo entrar cuando la Gastón miro detrás de ellos y vio el camino de sangre, entonces alarmado busco la fuente, el caballo a su lado solo cojeaba.

 

Stanley fue el primero en notarlo, vio como Gastón se quedó atrás, vio la sangre goteando del caballo y le vio acariciar al animal con amor, cuando Lefou llamó  Gastón por verle quedarse este lo detuvo y señalo la sangre, todos pusieron atención entonces suponiendo lo que pasaba, Bella los empujo, les obligo a dejar a Gastón en ese momento tan vulnerable, ella sabía cuánto amaba ese caballo e incluso Lefou no quiso interferir pero su terco caballo que aprecia entender la situación se soltó de las riendas y corrió al lado del otro.

 

Bella suspiro entonces asintió al hombre más viejo y ella guio a sus amigos al castillo, Stanley mantuvo las riendas de Philip quien obediente lo siguió hasta que encontraron heno fresco y dejaron al animal comer algo, justo cuando iban a entrar por las puertas del castillo un disparo resonó, un relinchido también y el golpe de algo azotando contra la nieve.

 

Gastón noto la herida de su amado caballo, sabia el causante y lo que sucedería si lo dejaban vivo, en su experiencia las enfermedades podían pasar de los animales a los humanos tenía sentido que fuera lo mismo al revés por lo que se vio en la necesidad de impedir que Magnifique se convirtiera en una de esa cosas, que se convirtiera en una amenaza, Maltes galopando en su dirección fue una sorpresa, el caballo solo llego a ellos mientras relinchaba levantando sus patas delanteras y golpeando suavemente el cuello del otro  una despedida para acariciar al semental negro, era su propia despedida y Gastón agradeció que su amado amigo no estuviera solo.

 

Lefou llego después sonrió a Gastón con suavidad y juntos miraron como ambos caballos se despedían entre relinchidos suaves, cuando llego el momento Lefou alejo con suavidad a Maltes, Gastón volvió a acariciar la cabeza de su  amigo y se despidió entonces un disparo en su cabeza termino el trabajo, maltes relincho a su lado mientras el caballo negro caía inerte al suelo, la roja sangre no tardo en decorar la nieve en un carmín que lo atormentaría por siempre.

 

Ambos llevaron a maltes donde el heno y agua fresca estaban sospechosamente servidos, pero el dolor de perder a un amigo era tan grande que ni lo notaron, incluso el caballo parecía triste pues el alimento fresco no hizo ninguna diferencia en el animal.

 

Cuando cruzaron las puertas los demás aún seguían en la entrada, frente a ellos las grandes escaleras subían para dividirse en dos, apenas estaban decidiendo que hacer cuando una de ellas pregunto.

 

-          ¿Que fue? – pregunto la chica curiosa - ¿Qué valía arriesgar tu vida Maurice?  - cuando el viejo hombre saco de entre la manta una caja de música Gastón perdió el control.

-          ¿Una estúpida caja de música? – gruño molesto quitándosela de las manos – mi hermoso caballo está muerto por esta basura – gruño apretándola con fuerza, todos pudieron escuchar como esta empezaba a crujir – debí dejarte morir viejo estúpido – termino lanzando la caja con fuerza al suelo para romperla en mil pedazos.

-          ¡Gastón Basta! – grito Bella, pero la ira en el hombre era demasiada empujado a la mujer para poder llegar al viejo idiota.

 

Gastón estaba furioso, molesto por perder a su caballo, su mejor amigo después de Lefou, se levantó mirando a la mujer que había prometido amar y  por primera vez ella sintió miedo, nadie quería meterse, nadie movió un musculo ni siquiera Lefou que estaba demasiado asustado de su mejor amigo para hacer algo, entonces un rugido corto el aire.

 

Una bestia apareció desde arriba de las enormes escaleras, el amo del castillo se hizo presente.

 

Notas finales:

Así que esto empezó por que ya saben tengo estos sueños con los zombis y fue de cuando acababa de ver la película de la Bella y la Bestia como por vigésima vez en la semana y zaz salió con las otras ideas de fics, pero me dije esperemos hasta Halloween para publicarla y aquí está, apenas está en proceso y ya eh olvidado muchas cosas de lo que iba a hacer así que aquí la primera parte, está pensada para dos solamente pero ya saben cómo soy y a veces termino con mas, sin embargo realmente no voy a alargarlo mucho.

 

Si será Gafou y ya saben cómo la versión Zombie de Descendientes que hice kyaaaaaaa… yo que ustedes no mantendría mis esperanzas de que salieran vivos, no se encariñen con nadie.

 

Una galleta?

Un chocolate??

Un Lefou para Gastón???

 

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