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Danke por Melu102

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Notas del fanfic:

Holu~ Me alegra muchísimo poder presentarles el primer capítulo de esta nueva historia (que de nueva no tiene nada porque la vengo pensando desde julio XD) que se llamará:

   -Redoblantes por favor Anacleto

   -*redoblantes*

   -Gracias Anacleto… ¡Danke! Un placer señoras y señores. XD

Bien, necesito hacer bastantes aclaraciones sobre esto (pero algunas las dejo abajo para no spoilearles toda la madre)

La primera aclaración: Esta historia va a ser larga, muy larga, muuy larga (¿ya dije larga? Xd)

La segunda: Contiene personajes tanto de la segunda temporada como de la primera, así que si no te viste alguna de las dos, te va a costar un poco entender, pero mientras hayas visto la segunda vamos bastante bien.

La tercera: Publico con los datos del teléfono (movistar para ser exactos) pos porque no tengo internet wifi, y como vivo en Rafael Calzada/Resembool/medio de la nada, anda para la m#$rda, así que me van a tener que esperar un poquitín para poder publicar (no me maten a mí, maten a movistar xd), lo cual serán algunas horas o más, pero nada de 1 o 2 días, a menos que me venga la vagancia o falta de inspiración, que esperemos no pase XDD

Y por ahora creo que no hay más, a medida que necesite aclarar algo ya se los iré comentando. Vamos con el Disclaimer.

Disclaimer: Los personajes de Fullmetal Alchemist le pertenecen a nuestra querida vaquita Hiromu Arakawa, si fueran míos, probablemente el Elricest seria canon XD

Advertencia: este fic contiene yaoi, o más bien shonen ai, así como también incesto, así que si no te gusta, te advierto, antes de que te traumes.

Puede que al publicar el fic me hayan borrado algún que otro guion o signo de puntuación, así como también puede que tenga alguna falta de ortografía, pido disculpas en caso de que pase.

 Y mientras escucho “Hitomi no Juunin” les dejo el capítulo.

Que lo disfruten~

Obscuro, absolutamente todo se encontraba obscuro, contemplé lo único que mis ojos podían divisar en todo el lugar, dirigiendo la mirada hacia mis manos que, por alguna razón, se encontraban temblorosas. Un escalofrió recorrió toda mi columna vertebral, me giré en un instante, encontrándome con dos obres morados que me miraban fijamente.

Mi pecho se contrajo bruscamente ante la penetrante mirada del él, logrando que una extraña expresión se formase en mi rostro, generando como consecuencia que mi compañero sonriese de esa forma tan sádica y peculiar que siempre solía mostrar.

   -Te ves asustado ¿nee chibi? Creíste que moriría fácilmente ¿No es así? – Sonrió aún más al notar que mi expresión cambiaba drásticamente ante sus palabras, concretando una risa que sobrepasaba toda la cordura que antes hubiese tenido.

   -¡PUES TE EQUIVOCASTE! ¡¡ESCORIA!! – Envy soltó un grito feroz, desvaneciéndose al instante, dejándome solo, y con la respiración agitada.

Frente mío, volvió a aparecer otra figura, esta vez se trataba del Führer Czerny Dussek, con su típica mirada altanera, observándome con desdén.

   -Buenos días, alquimista de Acero. – Respondí elevando mi mano derecha hacia mi frente, aun con cautela, él nunca me había inspirado confianza en lo absoluto.

   -Dígame ¿Cómo se encuentra su hermano pequeño? – Nuevamente, aquella desagradable sensación comenzó a aparecer en mi cuerpo, dejándome difícilmente cuerdo.

   -¿Por qué pregunta por él, señor Führer? - Una sonrisa apareció en sus labios, volviéndome a dejar confundido, alterado.

   -¿Dónde está Alphonse? ¿¡QUE DIABLOS HA HECHO CON ÉL!?

   -¿De qué está hablando? Si fue usted mismo el que logró tal atrocidad, fue su culpa, Acero.

   -¿¡¡DE QUE DEMONIOS ESTA HABLANDO!!?

   -Preséncialo tú mismo, Acero. – Tal como Envy había hecho antes, el Führer también se desvaneció, dejándome por olvidada vez consecutiva, totalmente confundido. Mi corazón se detuvo cuando escuché una muy reconocible voz detrás de mí. Era Alphonse, llamándome con su pacifica e inquebrantable dulzura.

   -Al que suerte que estas aqu-

Me estremecí de tal manera, que incluso pude sentir mis pupilas contraerse del espanto. Su piel era tan pálida como un blanco papel, sus labios se curvaban en una sonrisa tranquila, mientras que de su comisura surcaba un hilo carmesí, que no se detenía. Sus manos se elevaron hasta llegar hacia mis mejillas. Frías, sus manos eran tan frías que podían calar mis huesos sin problema alguno.

   -¿Por qué, nii-san? – Aun seguía sonriendo, solo que ahora, un semblante de angustia se creaba en su rostro.

No podía siquiera contestarle, un nudo se creaba en mi garganta mientras me martirizaba cada segundo al no poder presenciar aquel hermoso brillo en sus ojos, pues había desaparecido, ahora se encontraban apagados, sin vida… muertos.

   -¿Por qué?... - Su expresión fue cambiando lentamente a una de tristeza, mientras empezaba a desvanecerse lentamente.

   -¡Alphonse! ¡¡ALPHONSE!!

Desperté finalmente, encontrándome a mí mismo sobre la cama, con sudor frio recorriendo toda mi espalda, agitado, mientras mi pecho palpitaba demasiado rápido. Escuché pasos desesperadamente rápidos subir por las escaleras, para luego ver como la puerta de la habitación se abría fuertemente, azotándose contra la pared. En cuestión de segundos, Alphonse se encontraba frente mío.

   -Nii-san ¿Qué sucede? ¿Te encuentras bien? – Sus ojos reflejaban un gran semblante de preocupación. Sus ojos, de un hermoso color pardo, poseían su brillo característico de siempre, no eran vacíos, no estaban… muertos.

Tomé sus manos, guiándolas hacia mis mejillas. Suaves, cálidas, no eran blancas como el papel, ni frías como el hielo. Las mantuve allí unos segundos, necesitaba tocarlas, sentirlas. Como conociendo cada parte de mis pensamientos, Al comenzó a acariciar mis ahora, mojadas mejillas debido a las lágrimas, levanté mi vista encontrándome con una bella sonrisa de parte suya. Observé su rostro, tranquilo, alegre y pacifico al mismo tiempo, lleno de color, de seguro habrá de haber sido mi pura imaginación, pero juré haber visto un ligero sonrojo en su semblante, que lograba hacerme sonreír.

   -Tuviste un mal sueño ¿Verdad? – Ahora se dedicaba a quitar los flecos sobrantes de mi rostro y a secar suavemente mis lágrimas. Asentí ante su pregunta, él besó mi frente y se dedicó completamente a escuchar lo que tenía que contarle.

Le comenté todo lo que había presenciado en aquel obscuro lugar mientras Al escuchaba cada palabra con mucha atención, comprensivo, preocupado cada vez que me acercaba aún más al final. Al finalizar, él me abrazó fuertemente, acariciando tanto mis cabellos como mi espalda con total suavidad. No pude evitar soltar aquellas lagrimas que me había contenido entre la explicación. Apoyé mi cabeza sobre su hombro, y al cabo de unos minutos, expresé:

   -No me dejes nunca Al, por favor. – Le miré a los ojos rogándole, dejando ver tanto mis lágrimas como mis obres hinchados por ellas. Él sonrió, secándolas nuevamente y depositando otro beso sobre mi frente.

   -Tranquilo nii-san, prometo que nunca voy a dejarte. Ahora deja ya de pensar en cosas tan horribles. Mejor deberías darte un baño, iré a preparártelo. – Me dijo, mientras se levantaba del piso para dirigirse hacia la puerta.

   -Gracias Al, pero creo que llegaré tarde al-

   -Oh no, no te preocupes, aún es temprano. – Respondió, sonriéndome y cerrando la puerta tras de sí.

Me dispuse a salir de la cama un poco abrumado aun por el asunto. Intenté no prestarle demasiada atención, después de todo, solo lograría sentirme peor y de seguro haría sentir mal a Al también.

Me di un largo y refrescante baño, al salir miré mis ropas Sonriendo ante el escenario que se formaba frente a mí.

   -Es cierto, hoy es el día….

~~~~~~~~~~Alphonse~~~~~~~~~~

Me encontraba preparando el desayuno para nii-san y para mí, cuando escuché los pasos de Ed bajando por las escaleras, al descender sonreí de inmediato.

   -Vaya, ¡Le queda perfecto, Coronel Elric!

   -Gracias… Al.

Solté una pequeña risa ante su sonrojo, hoy era el primer día de mi nii-san con su cargo como coronel y no solo eso, ¡Sería la primera persona en obtener el título de coronel a los 19 años! Yo me encontraba realmente feliz, a diferencia de él, que se molestaba bastante puesto que no le gustaba llevar el uniforme militar. Antes le permitían no usarlo, pero gracias a su nuevo cargo y a las exigencias del nuevo Führer, el señor Czerny Dussek, nii-san debía llevarlo obligatoriamente. Tal vez el menos beneficiado aquí fue el señor Mustang, quien estuvo a punto de reemplazar al parlamento convirtiéndose en el nuevo Führer, pero debido a la llegada del señor Dussek, tuvo que ser degradado a general, quedándose entonces Dussek con el cargo que debió tener Roy-san.

Preparé el desayuno, ambos lo disfrutamos entre risas y anécdotas, hablando de nada en especial y todo al mismo tiempo. Al terminar, mi hermano sostuvo su cabello en una coleta y dio un gran suspiro.

   -Bien… Deséame suerte Al. – Expresó él, con una gran sonrisa en su rostro

   -Ah espera, vamos juntos. – Le respondí yo, mientras me quitaba el delantal para acompañarlo

   -No, no y no, quédate aquí, ya has hecho suficiente hoy, no quiero molestarte… y además no pienso dejar que estés cerca de Dussek, me da mala espina ese idiota. – Dijo nii-san tomándome de los hombros y sentándome nuevamente en la silla.

   -Pero no es ninguna molestia nii-san, y no creo que el señor Dussek sea una mala persona, es un poco serio pero tiene un buen sentido del humor. Tal vez deberías charlar un poco más con él. ¡Ya verás cómo se llevan mejor!

   -Amm, no lo sé… han pasado unos 3 años y aún no me acostumbro a ese tipo. ¡Ah mira que tarde es! Nos vemos Al. – Depositó un suave beso en mi frente y salió por la puerta a toda prisa.

Un suspiro se escapó por mi garganta, seguido de una sonrisa. Sin ninguna razón aparente, el recuerdo de aquel día hace tres años llegó a mi mente.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

   -“¿Qué vas a hacer?” – El semblante asustado de Dante adornaba todo su rostro, pero no podía permitirse demostrarlo, por lo que intentaba sin logro alguno mantenerse firme en cuanto mi metálico cuerpo se acercaba al frio de mi hermano.

   -“Mi hermano aún no está muerto.” – Como omitiendo cualquier rastro que la realidad pudiese ejercer sobre mí, me negué rotundamente a la idea de que aquella persona tan impórtate ahora se encontrase en el suelo, frio, sin vida.

   -“¿Ves? Todavía está caliente.” – Acaricié su mejilla, que a pesar de que en ese momento no me encontraba del todo cuerdo, podría jurar que sentía el calor de mi hermano bajo el cuero de mis manos, estaba ahí, seguía vivo.

   -“Su alma sigue estando dentro de la puerta. Solo tengo que traerla de vuelta. Tal y como él hizo conmigo.”

   -“¡No lo hagas! – El semblante de Dante se tornó serio, asustado. Intentando todavía mantenerse firme. –“Si haces eso-“

   -“¡YO!... Mucha gente fue sacrificada cuando me convertí en piedra filosofal…No. Quizás yo morí ese día.”

   -“Al…” – Rose se mantenía constantemente al margen de la situación, al igual que Envy, solo que este tenía una notoria cara de enfado, parecía que en cualquier momento explotaría.

   -“Por eso…” – No pude terminar, pues como lo supuse, Envy se abalanzo contra mí. Antes de que pudiese lograr hacer algo, junté mis manos, logrando que el esfuerzo de Dante por mantenerse firme se derrumbase.

   -“Esto será peligroso” – La habitación se llenó de luz en solo un instante, dejando ver miles y miles de círculos de transmutación por toda su estructura. Lo último que pude divisar, fue la sorpresa en el semblante de Envy, para luego envolverse el escenario en un pálido blanco.

   -“Nii-san…”

De un momento a otro me encontré frente a la puerta, giré mi vista hacia un lado, encontrándome con Dante, quien me miraba aterrorizada.

   -“¿Qué diablos hago aquí en este lugar? ¡Contéstame pedazo de lata inservible!” – La puerta se abrió entonces, dejando ver sus penetrantes ojos violáceos por todo su interior. Infinidades de brazos salieron de allí y sujetaron con fuerza a Dante, arrastrándola hacia su interior.

   -“No… ¡No! ¡¡NO, NO, NO, NOO!!” – Los desgarradores gritos de Dante callaron en cuanto los brazos la absorbieron por completo. Nuevamente, la paz reinó por todo el lugar. Hasta que una distorsionada voz habló desde la puerta.

   -“Quieres que utilice a la vieja y a la piedra a cambio de algo ¿Verdad?” – Asentí en silencio y con determinación.

   -“Revive a mi hermano, por favor” – Expresé, casi con la voz quebrada.

   -“¿Qué hay de tu cuerpo? ¿Lo quieres también?” – Preguntó entonces, con su voz aun distorsionada y neutra. Asentí nuevamente.

   -“Bien, entra entonces.”

Aquellos brazos salieron nuevamente de la puerta, sujetándome y llevándome hacia dentro, solo que esta vez sin opresión alguna, ya que solo me dejaba llevar. No sabía exactamente en qué lugar me encontraba en este momento, solo sabía que sentía haber estado aquí y en esta misma situación anteriormente. En solo cuestión de segundos, conocimientos de todo tipo vinieron a mi mente tal vez, demasiado de repente, puesto que pude sentir como la cabeza que no poseía en cualquier momento explotaría. Junto con la información vinieron mis recuerdos, de los cuales la mayoría los había perdido debido a la separación de mi alma con mi cuerpo.

Lo siguiente fue no sentir absolutamente nada, solo aquella sensación de que esta vez, de verdad mi existencia empezaba a desvanecerse. Perdía todo tipo de percepción que pudiese haber quedado antes. Tan cerca de la muerte y a la vez, tan cerca de la vida, era como estar exactamente sobre la línea que separaba ambas. De nuevo la conciencia vino a mí, despertándome con un dolor realmente muy intenso, intenso y desgarrador, pero tan añorado era ese sentimiento que no poseía hace años, que incluso una daga en el pecho seria como una caricia para mí.

Lo demás simplemente no pude recordarlo, la información en mi mente había sido demasiada como para poder almacenar también aquello.

No supe exactamente cuánto tiempo estuve inconsciente, pero me sentía realmente exhausto, como si no hubiese descansado en miles de años. Al abrir mis ojos me encontré con el semblante preocupado de Rose, mirándome atentamente.

   -“Chicos, santo cielo ¡habéis despertado!”

Notas finales:

Bieen~ lo dejamos acá por ahora, ¿les gustó? ¿No? ¿Qué me quieren golpear? Bueno, en ese caso Anacleto puede reemplazarme ¿No, Anacleto?

   -…

   -¿Anacleto?

   -…

   -Zeh scapoh ehl phuto

Si les pareció aburrido, tengan en cuenta que es el prólogo, así que tengo que armar una base para después meterme a fondo, así que espérenme un poquito.

Bieen~ vamos con las aclaraciones:

Cuarta: Czerny Dussek es un personaje nuevo creado por mua, y no les digo más porque si no spoileo xd

Quinta: Si, esa era Dante, y si, también cambié el final de la primera temporada, pero no me maten, les prometo que tendrá un buen uso :”v

 Y terminamos, si llegaste hasta acá, muchas gracias por leer y espero que te haya gustado, nos leemos en el próximo :3

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