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10 Razones para Salir - YoonMin por SrMomo

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Notas del fanfic:



Actualizaciones regulares.
Categorías: Hurt/Comfort, Drama, Fluff.
Capítulos medios a medida que avanza la historia.
Parejas extras: NamJin y VKook.
Contenido (muy) homosexual.
Aparición de miembros de otros grupos.

Notas del capitulo:

Disfruten la lectura, espero que la historia logre simpatizar.

 

Prólogo: 1. Necesitas salir, por tu salud física.

 

 —YoonGi, espero que puedas ayudarlo. Está muy mal desde que lo trajimos a casa, no ha salido de su habitación y no responde cuando lo llamamos. Intentamos abrir la puerta a la fuerza, pero… —SeokJin explicaba a su recién llegado mientras subían las escaleras hacia el segundo piso de la vivienda. YoonGi sólo se dedicó a escuchar con atención el motivo por el cual fue acudido, asintiendo vagamente de vez en cuando.

—Intentaré hablar con él. —Sentenció una vez hubo escuchado lo suficiente, viendo al mayor suspirar con algo de alivio.

—Confiamos en ti, YoonGi. —SeokJin le dirigió una mirada llena de esperanza al pelinegro una vez que estuvieron frente a la puerta de la habitación de Jimin. YoonGi se relamió los labios con la mirada fija en la misma, tomándose su tiempo a medida que el mayor volvía a las escaleras para esperar en la cocina junto a NamJoon.

YoonGi tocó la puerta con sus nudillos, empleando dos golpes suaves pero firmes.
Al poco tiempo después siguió sin obtener respuesta, así que volvió a intentar.

Esperó unos diez segundos, y al no recibir alguna señal positiva o negativa, decidió hablar—: ¿Park Jimin? —Llamó a su nombre con voz suave y firme, al igual que los golpes que dio anteriormente. Se escuchó algún tipo de ruido dentro de la habitación y sólo esa fue su señal para proseguir al percatarse de que, por lo menos, había llamado su atención—. Jimin, por favor, acércate a la puerta. Soy Min YoonGi y sólo voy a hablar un rato contigo.

Unos segundos pasaron antes de que YoonGi escuchara el sonido de unos pasos lentos con dirección a la puerta; y para cuando el sonido se detuvo, supo que el menor estaba atento a su voz.

—Si así te sientes cómodo, me presentaré —carraspeó un poco antes de poder hablar de nuevo, sintiéndose algo nervioso—: Soy Min YoonGi, tengo 25 años de edad. Trabajo en el restaurante de mis padres y estudié gastronomía. SeokJin me dijo que te había mencionado que vendría a hablar contigo, por lo que deberías saber que vendría aquí —continuó explicando, haciendo una pequeña pausa para tomar un poco de aire—; y también me ha contado que no has estado contactando adecuadamente con ellos, pero no te pediré que me expliques la razón si no quieres.

Un silencio se hizo presente como respuesta. YoonGi se lo esperaba, así que se tomó la libertad de sentarse en el suelo, apoyando la espalda en la puerta.

—He oído que no comes adecuadamente debido a tu encierro, así que hagamos algo: cada vez que cumplas con una de mis órdenes te pasaré una hoja de papel, la cual llevará escrita una razón para que salgas de tu habitación —explicó con fluidez, sonando bastante seguro y esperando que Jimin captase su idea lo más simple y rápido posible—. Escribirás en el espacio que queda una razón para no salir de tu habitación; una razón que tú consideres que esté acorde a tus sentimientos —YoonGi se tomó una pausa para seguir explicando—. Vendré una vez cada semana, así que ese mismo día tendrás que entregarme esa nota. Yo no podré leerla hasta que salgas y me des tu permiso. ¿Está bien?

Otro silencio. Ésta vez, YoonGi sacó de los bolsillos de su chaqueta la mitad de una hoja blanca y en ella empezó a escribir. Fue bastante preciso y directo con ello, anotando rápidamente lo que tenía en mente y que había pensado mucho en los últimos días.

Cuando acabó, la pasó por debajo de la abertura de la puerta, escuchando satisfecho cómo el chico al otro lado la tomó en un sonido sordo y casi imperceptible para él.

—Como es la primera vez, te regalaré ésta —comenzó a explicar, siendo lo bastante suave en su voz siempre y, sobre todo, cuidadoso con sus palabras—. Será algo sencillo: esta semana quiero que comas, aunque sea un poco —pidió—. SeokJin tendrá las instrucciones de traerte tus tres comidas diarias, así que espero que cuando vuelva tenga noticias de que has probado la comida en tu plato.

YoonGi se levantó del suelo, acomodándose un poco la ropa, sintiéndose satisfecho por haber propuesto lo más esencial del caso. Pero a cambio hubo silencio. Siempre hubo silencio. El mayor se despidió con un “nos vemos el próximo miércoles” y se marchó de allí, sintiéndose algo inquieto al pensar en la posibilidad de que Jimin no captase su mensaje.

Al bajar al primer piso, SeokJin y NamJoon —quienes estaban tomados de las manos sobre la pequeña mesa en la cocina, brindándose apoyo mutuo— lo miraron esperando una respuesta.

YoonGi se acercó a ellos y tomó asiento, aún un poco consternado y ansioso—: No habló, pero con el tiempo haré que lo haga —frunció un poco el entrecejo, pensando en que quizás ni siquiera fue escuchado por el chico—. Planeé una dinámica que ya me encargué de explicarle; así que vendré todos los miércoles a partir de hoy, por lo que cada semana les dejaré una misión a ustedes y a él.

La pareja asentía atentamente ante la explicación de YoonGi. NamJoon contenía una expresión calmada a pesar de que estuviera tomando fuertemente la mano de SeokJin; y éste mantuvo en sus ojos la latente preocupación por el menor de todos.

El pelinegro dio una pausa antes de volver a hablar—: Ésta semana quiero que SeokJin hyung se encargue de llevarle comida. Traten de usar platos finos para que pasen sin problemas por debajo de la puerta, con el tiempo él la abrirá para recibir su comida y bebidas. Al principio puede que ni siquiera la toque, pero poco a poco va a ir cediendo a sus insistencias. Su situación es delicada, así que hay que tener cuidado en todo lo que se haga y diga —suspiró, esta vez mirando a los ojos del mayor—. Por favor, no trates de hablar con él. No le exijas respuestas y no le pidas que abra la puerta, eso atrasará muchas cosas. Si quieres puedes servirle su comida favorita, uno que otro dulce estaría bien, pero no intentes hacerle hablar o no estaremos haciendo nada.

—¿Cuánto tiempo crees que tome para que salga? —Cuestionó NamJoon luego de un largo silencio. YoonGi hizo cálculos en su mente; SeokJin parecía aún más preocupado esta vez, como si la respuesta fuera muy elemental.

—Eso depende de cuánta paciencia le tengan, así irá adquiriendo confianza hasta que decida hacerlo. Mientras tanto, seguiremos intentando. —Sentenció aunque en el fondo de sí supiera que era probable que tomara mucho tiempo, puesto que la situación de Jimin seguía siendo muy delicada y costaría un poco para que el chico tomara esa decisión.

 

En el piso de arriba, al otro lado de la puerta de su habitación, Park Jimin miraba la hoja entre sus manos fijamente. Leía y releía la frase que tenía escrita sin expresión alguna, sintiéndose un poco inquieto por lo que acababa de ocurrir y lo que escuchó de aquella amable voz.

1. Necesitas salir, por tu salud física.

 

Notas finales:

Si estás interesad@ en leer más, puedes esperar a que actualice por aquí o simplemente ir a Wattpad donde está más avanzada la historia.

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