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Notas del fanfic:

Hola chicos bueno no soy buena en los resumenes, el fic será más interesante de lo que lo hice ver.

Estos no son mis personajes son de la grandiosa Shungiku Nakamura.

Espero que els guste <3 <3

Notas del capitulo:

Hola chicos soy yo acosandolos de neuvo, ya se lo que piensan pero en mi defensa este fin de semana o la proxima semana se acaban ya un par de mis fics, asi que continuare actualizando con regularidad.

Bueno pues jama shabia escrito a los nostalgicos solo como mejores amigos de toda la vida.

Espero que els guste

Takano Pov

Onodera Ritsu ese es el nombre de la persona que me ha acompañado en cada una de las etapas de mi vida, ese es el nombre de mi confidente, compañero, camarada, mejor amigo y prácticamente mi hermano.

Nos conocimos cuando los dos éramos unos pequeños niños en la primaria, yo era alguien animado e híper activo que se aburría fácilmente de las demás personas, mientras que Ritsu era mi opuesto, siempre tranquilo leyendo uno de los muchos libros que llevaba a la escuela a tan temprana edad para no aburrirse.

Sentí curiosidad por ese par de ojos verdes, lo primero que me llamo la atención fue el color que tenían, pensé que eran algo extrañamente hermoso, por lo que decidí acercarme a ese frágil niño para comenzar una amistad que nos seria eterna.

En todo él ha estado junto a mí, luego de que salimos de la primaria no nos volvimos a separar, nos matriculamos en el mismo colegio, en la misma preparatoria, no me di cuenta de cuando él se volvió tan indispensable como el aire, simplemente no puedo imaginarme un solo día de mi vida sin el castaño.

Podría decir que Ritsu influyo mucho en mi personalidad, ahora gracias a el soy un buen estudiante, usualmente ambos sacamos las mismas calificaciones porque nos preparamos juntos, jamás me he sentido tan cómodo con alguien.

Cuando mis padres me informaron de su divorcio él estuvo ahí conmigo sin querer dejarme solo, me apoyo, me animo y gracias a él pude salir adelante aceptando la decisión que ellos tomaran de separarse con la única condición que no me alejaran del castaño, quería pasar toda mi vida al lado de él.

Uno junto al otro, somos inseparables, conozco cada una de las manías del oji verde, así como el conoce todo sobre mi,  a pesar de eso me quiere y cuida, hemos prometido ser mejores amigos para toda la eternidad, sé que jamás romperemos ese juramento que los dos hicimos una noche debajo de las estrellas.

Ahora ambos estamos en nuestro último año de escuela, en el mismo curso por supuesto anhelando  la misma carrera, para mi suerte los dos somos aspirantes a la literatura, a veces siento un poco de envidia por mi pequeño amigo ya que su pasión por el área es notoria, mientras que a mí solo me gusta.

Me estire en mi cama tomando mi teléfono para enviarle un mensaje al castaño avisándole que ya pasaría por su casa a buscarlo, sin esperar respuesta rápidamente me duche, me coloque el uniforme de la preparatoria y desayune saliendo de mi casa.

A pesar de no vivir el uno al lado del otro, la vivienda del oji verde me queda camino a la preparatoria, por lo que siempre nosotros nos vamos juntos en las mañanas y regresamos en las tardes, jamás nos hemos separado.

Con una tímida sonrisa camine sin prestarle demasiada atención a lo que me rodeaba, había algo en mi amigo de la infancia que me hacía infinitamente feliz con tan solo verlo, tal vez sea la forma en que esa sincera sonrisa es acompañada por el hermoso brillo en sus verdes ojos, sin importar los años que pasen me siguen fascinando.

Luego de caminar diez minutos me encontraba a fuera de la casa de los Onodera, un lugar amplio con paredes grises, las que resaltaban lo verde del pasto el cual tenía muchas rosas rojas acomodadas en el exterior lo que le daba un ambiente de calidez, atrapado en esa imagen y con paciencia espere a que el castaño me abriera con sincronía como nos era de costumbre, sin embargo, eso no pasó.

Algo extrañado decidí mandarle un último mensaje para avisarle que ya me encontraba abajo, después de un rato vi que el oji verde salía con un rostro algo demacrado, al instante supe que algo le había ocurrido al menor.

“¿Qué sucede?” Pregunte con una gran seriedad en mi voz sin poder separar mis ojos de su amarga mirada.

“No es nada” Suspiro sin atreverse a hacer contacto visual, mi compañero es como un libro abierto, yo conozco cada uno de sus movimientos por eso sé que él me está mintiendo, sin embargo, no lo puedo presionar para que me diga, esperare pacientemente hasta que decida desahogarse conmigo como lo hace siempre.

“Vamos, llegaremos tarde” Tome con ternura la cálida mano del más bajo el cual se resistió a mi agarre un poco por primera vez.

“Masamune no hagas eso” Declaro cortantemente caminando al frente mío “Apresúrate o será tu culpa nuestro retraso”

Ahora estaba seguro de que algo le estaba pasando, Ritsu sin importar lo muy enojado que este conmigo no me trata de esta manera tan distante, ¿Qué rayos fue lo que le hice? No recuerdo haber hecho nada fuera de lo común, hemos seguido la misma rutina una infinidad de veces y él nunca me manifestó su molestia.

Sus ojos estaban algo rojos, había estado llorando otra vez, las cosas eran mucho más fáciles cuando éramos un par de niños y él me decía todo abiertamente, ahora tengo suerte de que hablemos de cosas triviales, con el tiempo él se ha ido separando de mí, lo que me asusta porque me hace pensar que el único dependiente en esta relación soy yo.

Ingresamos al salón sin entrelazar nuestras miradas, el castaño se sentó junto a mi como lo hacía habitualmente sin verme al rostro, apoyo su mentón en su mano y soltó un gran aire de melancolía, algo muy malo le estaba pasando.

En toda la maldita clase de ciencias no me pude concentrar, lo único que hacía era ver con preocupación al más bajo, él ni si quiera estaba intentando disimular su distracción, solos anotaba un par de cosas al azar en su cuaderno, se detenía de vez en cuando para soltar un nuevo suspiro lleno de tristeza.

¿Por qué no me dice lo que le ocurre? Se supone que los dos somos mejores amigos, yo estoy para esas cosas, para que él pueda contar conmigo, prometimos ser el apoyo mutuo del otro, estar juntos por siempre.

Mire con frustración el desinterés que mostraba el castaño frente a todo, no entendía ni un carajo de lo que ocurría, si apenas ayer él estaba bien anotando con preocupación los contenidos de los exámenes de fin de año.

Cuando la hora termino el oji verde se levantó bruscamente alejándose de mí, él me estaba evitando, yo sin analizar mis acciones fui tras el agarrándolo fuertemente del brazo, necesitaba una explicación.

“¿Qué es lo que te pasa?” Pregunte con una evidente molestia en mi voz, el menor me observo con algo de ¿Miedo? Si, miedo, esa era la misma mirada que él me regalaba cuando veíamos películas de terror o cuando  despertaba de una pesadilla pidiéndome algún consuelo para volver a dormir en paz.

“Masamune, no me pasa nada” EL oji verde forcejeaba incomodo por las miradas que el resto nos regalaba, yo conociendo el lado vergonzoso del castaño lo arrastre hasta encerrarlo en el armario de limpieza.

“EXIJO UNA EXPLICACIÓN” Grite sosteniendo de los hombros al oji verde, pero toda mi fuera se disipo cuando me di cuenta que él estaba temblando entre mis brazo con su rostro escondido debajo del flequillo.

“No quiero que tengas tanta cercanía a mi” Susurro intentando apartarme de su lado, cosa que yo no permití.

“Hemos sido mejores amigos desde que tengo memoria, puedes confiar en mi” Musite abrazando con cuidado al más bajo.

“Por favor ya no hagas eso” A pesar de sus palabras él se dejó envolver por mis fuertes brazos sin intentar huir.

“Siempre que te poner de esta manera solo yo te puedo calmar” Declare sin si quiera pensar en mis palabras, era cierto Ritsu solamente dejaba que yo lo tranquilizara en los momentos más difíciles de su vida.

“Si tan solo supieras” Musito seguramente pensando en que yo no lo escucharía, no obstante, si lo logre percibir.

“¿Saber qué?” Con mi mano levante el rostro del más bajo, el cual estaba ¿Rojo? ¿Acaso tendrá algo de fiebre? “Puedes confiar en mi Ritsu, yo siempre cuidare de ti” El oji verde cerro con fuerza sus ojos colocando una mueca de dolor en su cara, no entendía la nueva forma en la que estaba actuando.

“Yo no quiero que me odies” Las palabras de él me dejaron en un gran estado de shock, mi sorpresa fue tan grande que no me logre dar cuenta de cuando él se consiguió escapar de mí y salir de la habitación dejándome confundido.

Odiarlo, yo jamás lo podría detestar, nosotros sabemos absolutamente todo el uno del otro, no logro entender la razón de sus palabras, él es la persona más importante en mi vida, como un hermano menor al que quiero proteger.

Tal vez se siente agobiado por la presión de la universidad e intenta disimular su enojo hacia el mundo, no lo se, me siento enojado, es la primera vez que no logro descifrar esa enigmática mirada, sin importar cuantas veces lo piense no encuentro la razón por la que sus ojos estaban tan opacos, algo le preocupaba.

No me gusta que él me esconda las cosas, no quiero que se sienta solo cuando yo estoy aquí para él, cuando siempre he estado velando por su bien, intentando proteger ese aire de inocencia que solo Ritsu sabe emanar.

Me entristece pensar que poco a poco con los años él se está alejando cada vez más de mí, sé que debo hacer algo para retenerlo, esto puede sonar sumamente egoísta, pero lo quiero para mí, a mi lado apoyándome como siempre lo ha hecho, no creo poder salir adelante sin él, sin su apoyo emocional.

En todo el resto del día no me pude concentrar, me sentía más frustrado que con las reconciliaciones que tenía con mis ex novias, un gran estado de impotencia domino mi mente, yo no podía hacer nada, no lo podía forzar a que me dijeron, y aunque quisiera no tenía idea de cómo extorsionarlo o chantajearlo.

Yo soy una persona que se aburre fácilmente de las personas, por muy frívolo que suene, tiendo a aprovechar el máximo los momentos de pasión que tenemos hasta que me cansan y sin importar sus sentimientos termino la relación, la única persona que ha logrado permanecer junto a mi sin importar el paso de los años es Onodera.

Por eso esta este gran miedo a perder a mi mejor amigo, que nos distanciemos luego de la graduación, que el conozca un nuevo mundo universitario en el que triunfe por su inteligencia mientras yo me hundo solo por la poca capacidad autónoma que tengo, de alguna forma termine atado al castaño.

Es su culpa por mimarme demasiado, por regalarme esas sonrisas incondicionales o ese apoyo en todos mis trabajos, siempre estuvo ahí cuando yo tenía que trabajar el hacia mi informe, cuando no entendía algo él me explicaba, creo que he sido un poco abusivo con su amabilidad, pero al no ver que le molesta, simplemente no lo pue evitar.

Tal vez él se dio cuenta de lo injusta que era nuestras relación y por eso decidió distanciarse de mí para poder conseguir a alguien mejor, sin embargo, al ver esas hermosas orbes tan apagadas no puedo evitar presentir que hay algo más, algo mucho más grave detrás de su nuevo actitud llena de frialdad.

Con una nueva obsesión en mente decidí perseguirlo para está vez lograr que me explicara las cosas camine por todo el edificio en busca del cuerpo del menor, no me importaba cuanto tiempo me demoraran las cosas yo lo encontraría.

Después de avanzar en círculos una imagen me llego  a la mente de forma fugas, la biblioteca, me abofetee mentalmente al no haberlo pensado con anterioridad, ese era el único lugar en que Ritsu se sentí seguro, sumergido entre los distintos libro el encontraba la manera de liberarse de las tensiones, esa era una de muchas coas que teníamos en común.

Con unos grandes nervios ingrese al lugar observando como el castaño sostenía un libro de forma tan preciada y delicada, como si su vida dependiera de este, yo sin hacer mucho ruido cerré la puerta previniendo cualquier nuevo intento de escape, estaba decidido a aclarar las cosas entre nosotros dos.

Lentamente me acerque por la espada del menor colocando mis manos en la mesa aprisionando nuevamente al pequeño entre mis brazos, cuando él se dio vuelta sus ojos otra vez me miraban con terror.

“¿Qué es lo que haces acá deberías estar en clases?” Me pregunto con un enorme nerviosismo, esa actitud no era propia del más bajo, cada minuto que pasaba mis temores se confirmaban algo estaba pasando.

“Ritsu tú me estas evitando” Proclame acercándome aún más al rostro del oji verde provocando que el cerrara los ojos con fuerza.

“Por favor déjame ir” Las destrozadas palabras lograron romper mi corazón, su lejanía me lastimaba, no quería que acabáramos como un par de extraños, como un recuerdo nostálgico de la infancia del otro.

“¿POR QUÉ MIERDA ACTUAS TAN DISTANTE?” Grite separándome con brusquedad para tomar con fuerza mi cabeza.

“Masamune, no te lo puedo contar” Susurro acercándose de forma temblorosa a mi cuerpo con la intención de tranquilizarme.

“¿Cómo que no me lo puedes contar? ¿No hemos sido mejores amigos por más de trece años? ¿Eso no significa nada para ti?” Una irónica risa se escapó de mi boca “O ya no quieres ser mi amigo, por fin te cansaste de alguien tan aprovechado como yo” No podía ocultar la molestia que sentía, si tanto le desagradaba mi amistad no tuvo que fingir todos estos años que él me quería, no necesitaba de falsedad.

“Tengo miedo” Musito abrasándose a sí mismo, esos tiernos gestos usualmente lograban ablandar mi corazón, sin embargo debido al momento, al lugar y las emociones de las que mi mente era presa, sus acciones lograron el efecto opuesto.

“Miedo” Solté una retorcida sonrisa “Pobrecito, tienes miedo” EL oji verde se acercaba a mí para poder abrazarme.

“No lo entiendes” ¿Qué no lo entiendo? Ritsu era mi amigo, por lo que yo conocía cada uno de los detalles de su vida, ¿Cómo puede si quiera pensar que no lo entiendo?

“Si, no  logro captar de que te quejas, tú tienes la entrada a la universidad casi asegurada con tus notas, no te falta dinero, tienes una familia sumamente amorosa, no logro comprender de qué diablos te estas quejando” Mire al menor al rostro dándome cuenta de que sus ojos estaban irritados mientras una lagrima caía de ellos.

“Por favor no me odies” El más bajo no podía parar de temblar “Sé que mi vida te parece perfecta Masamune, pareciera que lo tengo todo solucionado, pero no es así, yo tengo pánico a que me rechaces” Tome un gran bocado de aire, cerré los ojos intentando calmarme para ya no espantar más al castaño.

“Ritsu” Susurre con la voz muy ronca necesitaba mantener la calma, yo soy alguien muy temperamental por lo que tiendo a tener esta clase de ataques de histeria “Quiero que me cuentes lo que pasa por tu mente”

“Masamune yo tengo miedo a que te me odies porque” El oji verde se acercó a mi apoyando su pequeña cabeza en mi pecho sin tener intención alguna de separarse “A mí me gustan los hombres, soy homosexual” Mierda, ¿En qué carajos me había metido?

Notas finales:

Prometo que se hara más interesante con los distintos capitulos, y quien ya me conoce sabe que los alargare tambien, es que esta es solo como la introducción.

Bueno enceiro espero saber sus opiniones asi que por favro regalenme un comentario.

Espeor uqe les haya gustado, ojala comenten y mil gracias por leer


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