Login
Amor Yaoi
Fanfics yaoi en español

Amistades peligrosas. por C C

[Reviews - 32]   LISTA DE CAPITULOS
- Tamaño del texto +

Notas del fanfic:

Bienvenidos a Amistades peligrosas, una historia que comienza de la manera menos esperada para nuestros protagonistas. 

 

Portada

Notas del capitulo:

"Acción"

Y ahí estaba él, con sus cabellos rubios revueltos, sus mejillas rosadas, sus marcas únicas en el rostro y esos ojos que son tan expresivos pero a la vez no dejan ver nada. Caminaba cabizbajo por la acera camino a la escuela, desalineado y muy desorientado

 

Es muy diferente al chico que solía ser, ya no sonríe, no sociabiliza ni asiste a reuniones con sus amigos. Sus diecisiete años le están pesando, ya nada le interesa, cree que el aislarse de todos será la solución a sus problemas. Así hizo con su equipo de baloncesto, al cual pertenecía desde los nueve años, donde era la estrella, donde era el mejor jugador y la mejor base que este equipo tuvo. Empezó dejando de juntarse con sus compañeros de equipo y poco después dejó de ir a los partidos para luego no ir más a ningún entrenamiento. Ante las reiteradas llamadas de sus compañeros y de su entrenador no asistió más a ningún lugar de encuentro diciendo que ya no era lo mismo y que no podía jugar, entonces terminó dejando el club.

 

Enciende un cigarrillo y se queda mirando el cielo recostado en el jardín esperando el timbre de ingreso. A pesar de todo, el querer pasar desapercibido para el resto, lo hace aún más misterioso, ya perdió la cuenta de cuantas chicas se le acercan para hablar por día. Es lunes, por lo tanto sigue padeciendo las consecuencias del fin de semana, cada clase es una tortura y cada profesor es un sermón de reproches para éste rubio sin remedio alguno.

 

Sus pensamientos se van a otros lados, el sueño lo invade constantemente haciendo que se pierda en ellos, en simples sueños o quizás…recuerdos. El día transcurre sin modificaciones lo mismo que siempre sermones y más sermones.

 

La noche es quien invade no solo el cuerpo agotado sino también el alma de este joven que tiempo atrás no sabía más que sonreír, es ahí donde recurre a su más preciado inhibidor, su fiel compañero. Ese que aparece cuando las cosas se ponen duras y sin ser una persona puede acompañarte cuando más lo necesites y hacer que lo necesites siempre aun a causa de su hundimiento. Prepara su dosis de “tranquilin” como él solía llamarla y se dispone a ingerirla cuando el sonido de su puerta lo sobresalta, es su abuelo Jiraya indicando que la cena está servida. Baja las escaleras y se sienta a la mesa con su mirada perdida, desorbitada. No es el mismo y su abuelo lo notaba,  no era la primera vez pero no se alarmaba creía que era cansancio, sabe que fue un chico con problemas y no quería ser él, el problema de su adolescencia.

 

Naruto disfrutaba mejor su tiempo a solas, peleando esas batallas interminables en su mente y cuando las creía perdidas recurría a una realidad paralela creada en su mente bajo los efectos de estos estupefacientes. Se sentía bien, vivo, lleno de fuerzas pero a veces este le jugaba en contra y se llenaba de recuerdos…hacia más de un año que le pasaba esto. Esos sueños que terminaban siendo recuerdos de aquello que había pasado hacia tantos años. Algunas noches lo atormentaba despertar con el rostro de sus padres frente a él, no podía olvidar aquello.

 

El amanecer llegaba y era como si la noche nunca hubiera pasado. Las ojeras del rubio lo demostraban. Ese día el salón estaba alborotado, había compañeros nuevos. Eran dos mujeres una de ellas tenía el pelo rojo  con ojos del mismo color cubiertos por unos lentes, se notaba que tenía un carácter fuerte y que conocía a la peli rosa de ojos color jade a las cual el único chico nuevo miraba con desagrado y rechazo, sus ojos oscuros al igual que sus cabellos estaban clavados en las dos chicas que sonreían de un modo malicioso. Venían de la misma escuela, solo supo que dos de ellos habían sido echados y uno simplemente se había ido por su propia voluntad.

 

El morocho pregunto al rubio si el asiento contiguo estaba ocupado. Naruto simplemente negó con la cabeza y siguió mirando por la ventana.

 

El azabache miraba de reojo a este rubio que ya había logrado llamar su atención. Le causaba intriga no haberlo visto interactuar con nadie a lo largo del día.

 

El grupo no era el más amistoso de todos, más aun con ese par chicas que acababan de ingresar, el rubio se sentía incomodo, tenía a su lado a un chico callado, aun mas que él. Veía en sus ojos un aire diferente, algo raro que captaba su atención, sentía que debía hablarle pero no estaba en sus planes comenzar un dialogo con un desconocido.

 

Sonó el timbre del receso y embalado entro al baño, cerró la puerta y saco un cigarro. Allí entro el morocho quien miro sorprendido y sin decir nada ofreció fuego, solo se miraron, fumaron en silencio. El morocho no perdía detalle de cada movimiento y gesto del rubio, todo llamaba su atención más aun el hecho de que no socialice con nadie, el azabache rompió el silencio.

 

 

 

-Sasuke.

 

 

 

El rubio lo miro con incertidumbre sin entender lo que decía.

 

 

 

-Me llamo Sasuke ¿Y tú?

 

 

 

-Naruto Namikaze.

 

 

 

-Sasuke Uchiha.

 

 

 

-¿Algo que ver con las empresas Uchiha?

 

 

 

-Sí, son de mis padres.- Dijo el morocho dando la ultima calada al cigarrillo.

 

 

 

El timbre marco el fin del receso, cada uno volvió sin emitir palabra hacia el salón donde las clases de matemáticas los esperaba.

 

La peli rosa coquetea a la distancia con éste rubio que no le da ninguna importancia, de todos modos ambas se acercan a él para indagarlo.

 

 

 

-Hola rubio.- Comenzó hablando la peli rosa de una forma seductora.- Soy Sakura. ¿Tú?

 

 

 

-Naruto.

 

 

 

-Karin y yo nos preguntábamos si querías hacer algo a la salida de la escuela.

 

 

 

-¿Algo cómo qué?

 

 

 

-No sé, ir a dar una vuelta.-Lo dijo con una mirada pícara y un coqueteo muy notorio.

 

 

 

-Bueno, acepto. Nos vemos en las gradas del estadio de deportes a la salida.

 

 

 

El morocho escuchó todo de costado y recordó lo que estas dos le habían hecho el año anterior, la razón por la cual ellas habían sido expulsadas y él había decidido cambiarse a una escuela mejor. En su mente sin que nadie se enterase, él también de lejos se invitó.

 

El almuerzo se anunció y todos se dirigieron al gran comedor. De forma organizada todos fueron eligiendo la comida que más les apetecía. Comieron en silencio sin sobresaltos. Luego del almuerzo tenían una hora libre en la cual Naruto simplemente se fue a la terraza y Sasuke se quedo aprovechando a leer un libro.

 

Las siguientes clases terminaron con normalidad, no hubo ninguna nueva novedad en el instituto, luego de las clases de gimnasia comenzaba a caer el sol, esa fue la última asignatura del día, ya todos se estaban yendo a sus casas, excepto cuatro adolescentes que por distintos caminos se dirigían al mismo lugar.

 

Naruto antes de dirigirse al sitio paso por los vestuarios a darse una breve ducha. Sasuke esperaba por la llegada de estos tres agazapado entre las gradas y pudo presenciar la llegada de las chicas. Esperaron cerca de quince minutos y los tres pudieron ver como llegaba el rubio. Cuando ya lo tenían en frente las chicas empezaron a ser un poco cariñosas entre sí para ver si esto al rubio le causaba algo. Naruto estaba como en otra, distante, disperso y ver esta situación logro captar su atención y fue allí cuando ellas comenzaron a besarse. El rubio se acercó a ellas para no perder detalle de las caricias que se propinaban. Fue allí cuando sintió que una mano se abría camino entre sus piernas. Sentía como el cierre de su cremallera se bajaba muy lentamente y esa mano inquieta se metía entre su ropa interior masajeándole su parte más intima haciendo que se incremente el tamaño para luego sentir como era devorado por la boca de una de ellas. Esto lo excitaba, mucho. Dejo caer sus ropas e hizo caer las ropas de las dos muchachas. Así al aire libre comenzaron un juego en el que serían solo tres o al menos eso creían.

 

 A lo lejos estaba Sasuke viendo todo desde el comienzo y pudo ver con detalles la presentación intima de sus dos ex compañeras de escuela, cuando vio que no era lo mismo que le ocurrió a él y que Naruto no ponía resistencia, se marcho con un gusto amargo.

 

El rubio estaba a la merced de estas dos chicas hasta que una de ellas intentó robarle un beso y éste se negó. Naruto pudo satisfacer las necesidades de ellas siempre y cuando no utilizase su boca.

 

Estaba oscuro cuando los tres cuerpos quedaron rendidos y extasiados en el lugar.

 

Luego de un cigarro el rubio se dirigió nuevamente hacia los vestidores, tomó una ducha para luego volver a su casa. Las chicas por lo tanto solo se vistieron y regresaron cada una a su hogar.

 

Sasuke en su habitación no podía dormir, había algo en ese chico que llamaba su atención. Verlo ahí en esa situación no le gustó mucho, pero sí le gustó verlo desnudo. De todos modos sabía que no debía interesarse por nadie, menos en ese chico rubio tan raro y por lo visto tan fácil. Él creyendo que lo iban a humillar y al final terminó disfrutando quizás más de lo que había esperado.

 

Luego de dar vueltas en la cama, optó por salir a caminar un rato, tomo de su mesita de luz un paquete de cigarrillos y su encendedor con forma de serpiente que pocas veces usaba. Dejo cerrar la puerta tras de sí y fumando comenzó a caminar sin dirección alguna, llegando así a una vieja plaza donde pudo escuchar el sonido de una pelota rebotando en el pavimento y siguiéndolo pudo ver una cancha de básquet ya desgastada donde solo había dos aros sin redes, deteriorados por el paso del tiempo y sin pintura en ellos. Se notaba que era un lugar poco visitado y preguntándose quién podría estar en ese sitio a esa hora y a oscuras, tirando la colilla del cigarro se acercó entre los arbustos viendo allí a su rubio compañero quien estaba con el torso desnudo, sudado y con una cara completamente perdida. Le preguntó que le pasaba y al ver que Naruto se volteaba sorprendido de que alguien le hablase entre los arbustos notó en sus ojos una mirada no solo perdida sino también vacía. Naruto no vio quien era, agresivamente se acercó a él y tomándolo de las dos muñecas lo empujó, el morocho trastabilló y calló hacia atrás llevándose sobre sí el cuerpo de este rubio que demostraba un estado completo de vulnerabilidad. Pudo ver sus rasgos muy notorios, al tener su cara tan cerca de la suya, pudo ver la inmensidad de sus ojos y el vacio que ellos desprendían, el contorno de sus labios y sentir el olor a su piel. No supo qué hacer. Sentía que un escalofrío recorría su cuerpo y no sabía cómo contenerlo, huyó del lugar dejando al rubio recostado sobre la hierba mientras se alejaba caminando de forma rápida y continua. 

Notas finales:

"Corte"

 

 

Espero que el primer capitulo les haya gustado y los espero en la continuacion. 


Si quieres dejar un comentario al autor debes login (registrase).