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Y TODO POR UN CIGARRILLO por crystalwall

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Notas del fanfic:

Los personajes no me pertenecen, solo los tomo prestados para hacerlos sufrir

Notas del capitulo:

Hola, les traigo una historia nueva y con Shun de protagonista, espero que les guste

Capítulo 1.- Encuentros predestinados

 

Londres… ciudad hermosa y cosmopolita que alberga más de 8 millones de almas, llena de cultura y tradición, también el centro comercial de Europa en donde millones y millones de euros se mueven diariamente.  En el bar de uno de los hoteles más grandes podía verse mucho movimiento, tragos iban y venían, grupos de empresarios estaban reunidos para tomarse unos cocteles y cerrar así sus negociaciones, o la apertura de las mismas.

 

En la barra del bar estaba un hombre joven de no más de 25 años, estaba usando zapatos de vestir, pantalón, camisa y leva, no llevaba corbata, era un joven muy atractivo de blanca tez, ojos y cabellos verdes, y en los actuales momentos estaba entretenido chequeando su teléfono, aunque no podría decirse que le haya complacido lo que estaba mirando porque tenía una mueca de cansancio única en su rostro

- ¿Te puedo invitar un trago? – una hermosa muchacha que estaba usando un vestido rojo de afición se había acercado al solitario prospecto, el joven la miró y con una sonrisa educadamente rechazó su invitación, se levantó de su asiento y tomó el jarro de cerveza que estaba tomando y se fue a la parte trasera del bar a una de las mesas pequeñas en el sector menos iluminado, esa noche no estaba para coqueteos aparentemente

- ¿Y qué haces aquí tan solito?, ¿no quieres unirte?, no seas aguado Shun – el aludido levantó la cabeza y sonrió a su mejor amigo que se le había acercado

- No soy aguado, solo… no estoy de humor hoy – respondió el muchacho de cabellos y ojos verdes y se recostó en el asiento, su amigo se sentó a su lado y le quitó el teléfono de las manos, Shun no hizo nada para impedírselo y simplemente bebió todo su jarro de cerveza sin respirar

- Ya veo por qué no estás de humor, tu novio es un idiota, yo no sé por qué lo aguantas, te lo juro, yo ya lo hubiera botado hace tiempo – el mejor amigo de Shun era un muchacho castaño, de más o menos su misma edad, habían entrado a trabajar en la empresa comercializadora de equipos electrónicos hacía más o menos un año y habían congeniado fantásticamente apenas se conocieron

- Lo sé… y por eso mismo ya lo boté, estamos separados Seiya, ya te lo dije

- Si… pero aparentemente él no entiende la indirecta bien directa que le has dado, si quieres le digo a Milo que nos tome uno foto en poses comprometedoras y se la mandamos, ¿qué dices?, ¿quieres hacerle rabiar? – preguntó Seiya con su sonrisa pícara lo que hizo sonreír a Shun que meneó la cabeza y contestó:

- No… él te conoce y sabe que estás saliendo con mi hermano, además lo que menos quiero es que Milo se entere de mis líos amorosos, es suficiente con que tú lo sepas todo – Shun tomó el jarro de cerveza de Seiya y le dio un sorbito, Milo era el jefe de ellos y habían venido como su apoyo a cerrar el negocio en el que habían trabajado estos últimos meses, Milo les había ofrecido el viaje si lo cerraban y por eso el par de muchachos habían trabajado fines de semana, madrugadas, feriados y demás tiempo libre para lograrlo, y Milo como hombre de palabra lo había cumplido, Milo era un poco mayor a ellos, tenía los cabellos azules largos, era alto, esbelto y muy atractivo, y en los precisos momentos estaba charlando animadamente con su contacto de la empresa inglesa, ellos habían desarrollado una estrecha amistad con el Sr. Brown, el que les había invitado las tres primeras rondas de tragos

- Pues sí, pero es discreto tu jefe, y yo creo que a él le agradaría saber que terminaste con tu adorado tormento – Seiya volvió a sonreír pícaramente y codeó a Shun que meneó la cabeza y muy divertido contestó:

- Ni se te ocurra ir a decírselo, yo no quiero nada con Milo ni con nadie, necesito despejar mi cabeza, oye… ¿no se te antoja un cigarrillo?

- Me muero por un cigarrillo pero… tu hermano me hizo jurar que no fumaría en el viaje, y siente… justo aquí… - Seiya meneó la cabeza primero y luego tomó la mano de Shun y la llevó hasta su brazo, el peliverde arqueó una ceja al preguntar apreciativamente:

- ¿Ikky te hizo usar un parche?, ¿en serio? – Shun no lo podía creer, Ikky era su hermano mayor, era médico y por años había intentado hacer que dejara de fumar, aparentemente había tenido mejor suerte con su nuevo novio que con su hermano

- Si… me dio un ultimátum, o yo dejaba de fumar o dejábamos de tener sexo

- ¿En serio?

- Si… fumé por una semana más y luego encontré la fuerza interna para ya no caer más en la tentación, tu hermano es muy hábil cuando quiere algo y ya me convenció, ¿qué quieres que te diga?, Ikky es buenísimo en la cama y me ofreció que iba a dejarse hacer todo lo que yo quiera si dejaba de fumar

- ¿Lo que tú quieras? – Shun sonrió divertido al preguntar esto, no se imaginó a su siempre serio hermano en esos ofrecimientos, pero para su sorpresa Seiya sonrió y asintió al decir:

- Si… lo que yo quiera, lo que es bueno porque como estoy ansioso desde que dejé de fumar, despierto en las noches y no puedo dormir, entonces… tu sabes… Ikky me saca la ansiedad en la cama, por lo que es un muy buen ofrecimiento “lo que yo quiera” – respondió Seiya con una sonrisa, en verdad se le había complicado el dejar de fumar, pero Ikky hacía que sus esfuerzos sean válidos

- Wow… que de avanzada mi hermano

- Pues sí, así que no me tientes, estamos una semana aquí y estoy que reviento porque si me he portado como niño bueno y no he fumado, lo bueno es que ya mañana regresamos a casa, Ikky no va a poder caminar bien por una semana

- Por favor no me cuentes los detalles de tu vida sexual, es de mi hermano del que hablas

- Eso si…

- Ya regreso, yo sí quiero un cigarrillo

- Fúmate uno por mí

 

Shun se levantó, se estiró y salió al lobby del hotel, caminó por el amplio salón y salió al frío de la noche en donde se encontró a varios fumadores reunidos junto a las plantas decorativas de la fachada del hotel que tenían varios ceniceros dispuestos para las colillas de cigarrillos, el joven de ojos verdes no se acercó a nadie porque no conocía a nadie, sino más bien se arrimó al poste cercano y estaba intentando encender su cigarrillo pero su encendedor no estaba funcionando

- ¿Fuego? – un hombre alto, muy atractivo y que tenía unos hermosos ojos azules se había acercado a él y accionó su encendedor, Shun lo miró y aceptó de buen agrado el gesto

- Muchas gracias, has salvado una vida – respondió el peliverde luego de darle una pitada a su cigarrillo

- Lo sé, odio cuando mi encendedor no funciona, oye… ¿no tienes frío?, ese saco es muy delgado como para este clima – observó aquel hombre, Shun si tenía frío pero su necesidad de fumarse un cigarrillo era más en él que el frío de la noche

- Lo sé, pero no soy de por aquí, algo obvio por mi acento, ¿verdad? – Shun sonrió, ellos estaban hablando inglés, o por lo menos el hombre de ojos azules lo estaba haciendo, Shun lo estaba intentando, a Seiya se le daban mejor los idiomas, el extraño sonrió y contestó en un perfecto japonés:

- Si, un poco obvio, es agradable encontrarme con alguien de mi tierra natal, mi cara no miente, ¿verdad?

- Si, un poco, nuestros rasgos son definidos, pero tu inglés es fantástico, ¿vives aquí cierto?

- No, en realidad no, viví muchos años en Estados Unidos mientras estudiaba mi maestría pero ya la acabé, en estos momentos estoy de gira por Europa con unos amigos que están en el casino del hotel, la verdad estoy de regreso a Tokio, ¿y tú?, ¿negocios o placer?

- Negocios, vine con un grupo de mi empresa a cerrar un negocio

- ¿Y qué tal les fue?

- Lo cerramos con éxito, esta es la noche de celebración y la última que pasamos aquí, nuestro vuelo sale temprano mañana y regresamos a casa -  Shun suspiró cuando dijo esto

- Pareces triste por volver a casa – puntualizó el extraño dándole otra pitada a su cigarrillo

- No, no es eso, es… disculpa… - el teléfono de Shun sonó así que lo sacó para verlo y al hacerlo, hizo una mueca, no contestó la llamada y lo puso en modo vibración

- ¿Te llama tu novia? – se interesó lanzando el cigarrillo al suelo y aplastándolo con su bota

- No… mi novio… no no no, ex novio, bueno… ya ni siquiera sé lo que es o lo que somos, es…

- ¿Complicado?

- Algo…

- Mejor te invito un trago, así te descomplicas un poco, tu novio está en Tokio yo asumo, así que esta noche considérate libre, ¿qué te parece? – el muy atractivo hombre le sonrió muy sensualmente y le acomodó un mechón de cabello detrás de su oreja, pero Shun dio un paso hacia atrás, dio la última pitada a su cigarrillo y lo lanzó al suelo para aplastarlo con su zapato, y dijo:

- Por más que esa propuesta suene muy tentadora, la verdad no quiero complicar mi vida

- No es una complicación, es solo un trago

- No… no es solo un trago, y tú lo sabes – dijo Shun con una sonrisa en los labios, siempre era bueno sentirse deseado y este extraño estaba coqueteándole de la manera más descarada, eso ayudó de maneras insospechadas a su maltrecho ego

- No le diría no a “no solo un trago” contigo, soy materia disponible para lo que tú quieras – el extraño se acercó a Shun pero el peliverde extendió la mano para impedir cualquier acercamiento y respondió:

- Eso es bueno saberlo, pero mejor no, gracias por el fuego – Shun metió las manos en los bolsillos de su saco y su inusual acompañante ladeó la cabeza al decir:

- No te he dado mi verdadero fuego, tú te lo pierdes – el extraño sonreía de una forma muy sexy pero ya no se acercó más, Shun hizo una seña con la mano y volvió a entrar al hotel, lo pensó un poco y ya no volvió al bar, no quería seguir tomando cerveza sin razón, le apetecía tomar un baño y relajarse un poco, así que fue directo al elevador y aplastó el botón de su piso, caminó por el pasillo y entró a la habitación que compartía con Seiya pero sus planes de baño en tina se truncaron porque su trasero había vibrado sin cesar desde que se subió al elevador, así que sacó el teléfono y contestó con un suspiro

- Aló…

- ¿?

- No te estoy evadiendo, solo no escuché el teléfono, ¿además no quedamos en que nos íbamos a dar un tiempo y no íbamos a hablar? – Shun se sacó los zapatos y empezó a caminar por la habitación mientras hablaba por teléfono

- ¿?

- Ese no es el punto, no es que no te extrañe pero… me asfixias a veces, ya hemos hablado de esto y hasta que las cosas entre tú y yo cambien, nada va a poder funcionar – el joven de ojos verdes estaba tentado a sacarse el saco pero lo pensó mejor, si iba a hablar con su muy complicado novio necesitaba otro cigarrillo, así que sacó la cajetilla del bolsillo de su chaqueta y salió al pequeño balcón de su habitación, encendió su cigarrillo mientras escuchaba a su muy histérico novio que estaba teniendo un arranque de celos aparentemente

- ¿?

- ¿Estás loco?  - la expresión de Shun cambió totalmente, lo que sea que le haya dicho su novio por teléfono lo había ofendido en el alma

- ¿?

- No voy a dignificar esa pregunta con una respuesta, nunca antes me había sentido tan humillado, hazme el favor de borrar mi número de tu teléfono y olvídate que existo

- ¿?

- Muérete quieres, y no me vuelvas a llamar más en tu vida – Shun colgó el teléfono y dio otra pitada a su cigarrillo, en ese momento no estaba pensando en nada o en nadie, mucho menos se dio cuenta que no estaba solo, porque en la habitación de junto, también estaba ocupado el balcón

- Vaya… yo creo que está escrito en las estrellas, ¿no lo crees? – una voz muy masculina habló lo que sacó a Shun de su ensimismamiento y en contra de todo pronóstico el peliverde sonrió y le dio otra pitada a su cigarrillo para luego pasárselo al extraño de ojos azules que estaba de pie apoyado en la pequeña pared de cristal que separaba los balcones de las habitaciones

- De entre todas las habitaciones de este hotel, tenías que estar en la habitación junto a la mía, vaya… yo creo que si está escrito en las estrellas – contestó Shun volviendo a tomar su cigarrillo para apoyarse en su propia pared

- ¿Uno antes de dormir?, yo hago lo mismo – el extraño esperó que Shun le diera una fumada a su cigarrillo y extendió la mano, Shun le dio el cigarrillo y suspiró

- La verdad no, estaba hablando por teléfono y… es el cigarrillo para que se me baje la bronca si quieres que te diga la verdad

- ¿Más problemas con el novio?, mal mal mal… bloquéalo… - dijo el extraño señalando el teléfono de Shun que se había encendido, una nueva llamada telefónica estaba entrando, el extraño no vio un nombre en el teléfono, solo decía “Cosito”

- No lo puedo bloquear, si lo hago es muy capaz de venir a buscarme en el próximo avión y si no me encuentra incendiaría el hotel o algo, discúlpame… ¿aló? – Shun le dio el cigarrillo al extraño y contestó la llamada

- ¿?

- Es en serio, no quiero hablar contigo y mucho menos por teléfono, no vamos a discutir los pormenores de las cosas en continentes diferentes y no vas a solucionar nada conmigo a control remoto, no soy uno de tus empleados así te duela

- ¿?

- Ni muerto voy a ir a trabajar contigo, así me muera de hambre no me importa

- ¿?

- No, no me estoy acostando con mi jefe, aunque debería, él no me acosaría como lo haces tú

- ¿?

- ¿Sabes qué?, ándate a la mierda

 

Shun colgó el teléfono y tomó el cigarrillo que su vecino de balcón le pasó, le dio la última pitada y se lo devolvió, él no estaba usando zapatos y no lo podía pisar sin quemarse el pie, el extraño apagó el cigarrillo con la bota y se estiró suspirando sonoramente, Shun lo miró y arqueó una ceja, este extraño en verdad que estaba como le daba la gana, muy muy sexy aunque era algo mayor a él, podría decirse que era mayor a Milo, podría tener alrededor de 35 años más o menos, las líneas de expresión de su rostro no eran muy pronunciadas pero ya estaban ahí, eso no le quitaba lo atractivo de ninguna manera, era solo una observación, era alto y de complexión atlética, blanca piel, ojos azules, muy muy atractivo

- ¿Te gusta lo que ves? – preguntó el aludido con una muy provocativa sonrisa

- Tu sabes muy bien cómo eres, asumo que tienes un espejo, lo que me lleva a una pregunta, ¿qué haces solito en la noche antes de tu viaje?, ¿no deberías ya haber encontrado compañía y no deberían estar tomando copas en el yacusi de su habitación o algo así?

- Ese era el plan pero… ¿quieres que te diga la verdad?

- Por favor…

- Si le tenía el ojo puesto a una muy dulce presa pero, el plan se me cayó, se pasó de copas y eso es definitivamente un bajón, no me mal entiendas, yo apoyo el irse de tragos pero no a ese punto, un par de copas está bien, pero si ya no te puedes parar lo que debes hacer es tomar un taxi e ir a casa

- ¿Así que le llamaste un taxi? – Shun arqueó una ceja al preguntar esto

- Si… y lo mandé a casa, luego me fumé un cigarrillo y allí apareciste tú, me dejaste plantado en la acera así que decidí que ya había tentado a la suerte lo suficiente, subí a mi habitación, ¿y a quién encuentro?, a mi sexy extraño discutiendo con el novio, no sé si crees en el destino, el universo, el alineamiento de los planetas y esas cosas, pero… ¿no crees que son suficientes coincidencias? - el atractivo hombre de ojos azules sonrió apoyándose de mejor manera en la pared de cristal

- Pueda que sí, pero… no quiero complicar mi vida

- Ni yo quiero que te la compliques, mira… ambos somos adultos que estamos de paso en un país extraño, la ciudad de Tokio es inmensa por lo que las probabilidades de volvernos a ver son bastante escasas, te propongo ayudar a bajarte la bronca y desquítate en este pechito lo que sea que tu novio te hizo, es bastante simple – el mayor se encogió de hombros al decir esto y le sonrió al muchacho de ojos verdes que ladeó la cabeza y dijo:

- Sexo sin complicaciones, eso suena bien…

- Suena extremadamente bien, vamos… ¿qué tienes que perder?

- Ok., hazte a un lado – Shun trepó hábilmente la pared y de un salto ya estaba en el otro balcón, el sexy dueño de habitación sonrió ante la osadía de su vecino y lo recibió en sus brazos en donde compartieron un apasionado beso

 

Shun estaba podrido de todo el drama que su muy temperamental novio le hacía de todo y por todo, era verdad que lo amaba pero… esa noche necesitaba compañía de otro tipo y este desconocido le presentaba esa oportunidad, hacía mucho tiempo que Shun no tenía sexo con nadie salvo con su novio, el que era espectacular en la cama pero… las relaciones no solo son sexo, su novio lo asfixiaba y lo monitoreaba, lo celaba con exceso y sin razón, eso acaba con la paciencia del más santo

 

El mayor no perdió mucho tiempo, empezó a desnudar a su nuevo amante y lo llevó directamente a la cama, Shun estaba excitado y no lo podía negar, lo que dijo Seiya si era cierto, ellos habían estado de viaje una semana, y él se había peleado con su novio más o menos quince días antes del viaje, entonces iba como tres semanas sin sexo, eso también era para matar al más santo, así que lo facilitó todo y rápidamente los amantes quedaron desnudos en la cama, disfrutando de sus caricias y apasionados besos

- ¿Tienes protección? – preguntó Shun arqueándose en la cama porque su ardiente compañero estaba ocupadísimo mordiendo sus pezones y haciéndole ver luces con los ojos cerrados en el proceso

- Claro… yo lo tengo todo, tú relájate y abre las piernas… mmm… hueles delicioso… - el mayor escaló dejando un camino de besos por el pecho del menor hasta llegar a sus labios, Shun sonrió y dijo:

- Tú también, me encanta tu perfume…

- Gracias… no me has dicho tu nombre… - dijo el mayor tomando sus pantalones y sacando casualmente su billetera, Shun miró que sacó un condón y abrió el empaque

- Ni tú el tuyo, mejor lo dejamos así, ¿qué te parece?

- Me parece… muy sexy… respira bonito… eso es… afloja el cuerpo… muy bien… - el mayor asintió ante la propuesta y dejó el condón sobre el estómago de Shun, porque tomó un tubo de lubricante del cajón del velador y lo empezó a aplicar, Shun cerró los ojos con fuerza y trató de relajarse, su amante tenía los dedos largos pero hábiles, se notaba que tenía experiencia con esto porque no le resultó doloroso a Shun la dilatación, un poco incómodo pero eso siempre le había parecido incómodo

- Está frío…

- Lo sé… pero pronto te haré entrar en calor, préstame tu pierna… genial… - Shun levantó la pierna izquierda la que el mayor atrapó y muy sensualmente le besó la pantorrilla, el muchacho de ojos verdes sonrió complacido pero se arqueó en la cama y gimió repentinamente, su amante había encontrado su próstata y la estaba estimulando directamente

- Ahhh… cielos…

- Sensible… eso me gusta, me gusta mucho la verdad…

 

El mayor besó la pierna de Shun dejando un camino de besos hacia el norte hasta que llegó a su muslo, el más joven se retorcía en la cama porque nunca le habían hecho lo que le estaban haciendo ahora, y gimió con más ganas cuando su nuevo amante tomó su miembro con la boca

 

La lengua del mayor se movía expertamente sobre su piel, Shun estaba viendo luces de todos los colores en estos momentos porque su próstata seguía siendo estimulada a la vez que los ávidos labios del mayor besaban, mordían y succionaban su miembro, Shun dejo de lado cualquier tapujo y enredó los dedos en los largos cabellos de su amante, no para marcar el ritmo porque él lo hacía delicioso por sí solo, sino para sentirlo y acariciarlo

- Ya llego… ya llego… dioses… - avisó Shun y acarició los cabellos del mayor que escaló por su cuerpo devorando su pecho poniendo especial atención en sus pezones sin dejar de masturbarlo y estimularlo

- Vente para mi… eso es… vente para mi… - la voz del mayor le resultaba hipnótica al más joven, era extremadamente sensual, más aún la cercanía que tenían, porque en ese momento se lo dijo directamente en la oreja antes de chupar su lóbulo

- Ahora… ya… ya… - Shun se estremeció entero cuando llegó al clímax de la mano de su amante que sonrió muy complacido al ver a su joven amante tumbado en la cama totalmente exhausto y satisfecho

- Me encantó tu expresión, vale oro… - el mayor lo besó en los labios con pasión, ese beso hizo que Shun olvidara hasta su nombre, este hombre besaba como los dioses y de eso no había duda, Shun no podía recordar la última vez que lo besaron así

- ¿En serio? – preguntó el menor en un susurro, él ni siquiera podía abrir los ojos apropiadamente, estaba tan cómodo y calientito que no quería moverse en lo más mínimo

- Si… muy sexy… no te muevas… - el mayor lo besó en los labios y Shun sintió como se estiró por sobre él en la cama, algo sonó en el velador y luego el menor sintió como una toallita húmeda era pasada por su pecho, abrió los ojos y miró a su amante que lo estaba aseando, a él ni siquiera se le habría ocurrido

- Ohhh… lo siento… - dijo Shun sin saber cómo reaccionar ante esto

- No lo sientas, te viniste para mí y eso fue por demás sexy… - el mayor le sonrió y lo besó nuevamente en los labios, acabó de asearlo y le acarició el pecho con soltura, bajó los labios por su cuello y sin mayores miramientos se acomodó entre sus piernas

- ¿Función doble? – preguntó Shun sonriendo al sentir como las cálidas manos del mayor se paseaban por su cadera y sus costados

- Doble para ti mi niño hermoso, yo aún no he tenido ni la primera – el mayor bajo la cadera y Shun pudo sentir el endurecido miembro de su pareja sobre su estómago

- Debemos hacer algo al respecto, ¿no lo crees? – Shun acarició el duro miembro del mayor al decir esto, el mayor sonrió y dijo:

- Abre las piernas pequeño, eso es… ¿estás listo para mí?

- Yo creo que si – respondió Shun al ver como el mayor se puso un condón y tomó la botellita de lubricante

- Bueno… vamos a verlo… relájate… eso es… eso es… - el mayor aplicó lubricante en la entrada del menor y en su propio miembro, se posicionó sobre él y empezó a empujar, Shun cerró los ojos pero aflojó el cuerpo, y no pudo evitar el sentir la diferencia, el miembro de su novio no era tan grueso o tan largo, su nuevo amante la tenía más grande aparentemente, pero no le resultó doloroso, incómodo si pero doloroso no

 

Una vez dentro, el mayor se tomó su tiempo antes de empezar a moverse, ahí aprovecho para reclamar los labios del más joven, para acariciar su pecho, sus caderas, su trasero, Shun pensaba que estaba haciendo el amor con un pulpo pero dicha sea la verdad, le encantó la forma que tenía el mayor de tocarlo y acariciarlo, era suave sin ser posesiva, lo acariciaba, no lo marcaba como usualmente hacía su novio, buscaba estimularlo… eso era lo que el mayor estaba haciendo y a Shun le gustó mucho, y por eso su gemido retumbó en toda la habitación cuando el mayor empezó a mover las caderas

 

Segunda diferencia, este sexy extraño hacía el amor de una forma muy distinta a la que tenía su novio, Shun había estado en una relación con su novio por más de dos años, entonces por ese lapso de tiempo no se había acostado con nadie más aparte de él y por eso este cambio en ritmo, en forma, profundidad y demás le resultó diferente de muy buena manera, su nuevo amante lo embestía con ritmo pero no con fuerza, estimulaba su próstata en cada lance y le estaba haciendo ver estrellas sin causarle ningún tipo de dolor o incomodidad, sabía lo que estaba haciendo y lo que más sexy le resultó a Shun fue el escuchar su respiración, el mayor respiraba profundamente mientras se movía con cadencia en la cama, suspiraba, gemía bajito mientras lo estrechaba contra su pecho, Shun podía darse perfecta cuenta que él también lo estaba disfrutando así como le hacía disfrutar a él, eso fue muy estimulante en especial cuando gradualmente sus movimientos de cadera fueron subiendo de ritmo llevándolos a ambos a la cima del placer

 

Por segunda vez en la noche, Shun perdió la noción de donde estaba, con quien estaba y solo podía sentir lo que estaba haciendo, este era sin duda alguna el mejor revuelque de su vida, y cuando llegó al clímax nuevamente, se dejó caer en la cama llevándose con él a su nuevo amante y besándolo en los labios con pasión

- Auch… ohhh… ok., - Shun se quejó cuando el mayor salió de su cuerpo

- Lo siento… ¿te hice daño? – el mayor sonaba preocupado

- No… no te apures, la tienes bastante grande pero no me hiciste daño, fue genial – Shun abrió los ojos y miró al mayor que le sonrió a su comentario

- No es cuestión de tenerla grande sino de saberla usar, esas son las palabras sabias de mi abuelo, ¿quieres darte un duchazo conmigo?

- Solo quiero dormir…

- Podrás dormir mejor luego de un duchazo, ambos lo necesitamos, ven… - el mayor tomó la mano del menor para ayudarlo a que se levante, Shun lo hizo pero frunció el ceño al preguntar:

- Ok., ¿eres germofóbico o algo?

- No… pero lastimosamente si tengo mis tics nerviosos y este es uno de ellos, me encanta ducharme, no puedo dormir si no me ducho antes y necesito sábanas limpias para poder dormir así que ya llamé a servicio a la habitación, entonces salvo que quieras quedarte desnudo sentado en la silla, te toca ducharte conmigo, ven… te paso la esponjita en el cuerpo, ven… - el mayor lo jaló suavemente y fueron al cuarto de baño al tiempo que la puerta se abría y una de las camareras entraba

 

El dueño de habitación abrió las llaves de la ducha, el cuarto de baño tenía una bañera pero aparentemente no era de su gusto porque él dijo que quería ducharse, y así lo hicieron, el espacio de la ducha no era tan amplio como les hubiera gustado pero entre besos y risas consiguieron su objetivo, el mayor cumplió sus ofrecimientos porque talló el cuerpo entero de Shun con una esponjita, luego talló el propio y así, una vez enjuagados salieron del cuarto de baño envueltos en las cómodas batas del hotel

- Diablos… mañana tengo que madrugar… - dijo Shun mirando el reloj en la mesa de noche, eran la una de la mañana y su vuelo salía a las siete, eso le daba apenas un poco más de un par de horas para dormir un poquito

- ¿A qué hora es tu vuelo? – preguntó interesado el mayor

- A las siete, ¿el tuyo?

- También, vaya… al parecer tenemos el mismo vuelo, no creo que haya más vuelos a Tokio a las siete de la mañana desde aquí

- Pues no, ok., me tengo que ir pero la pasé espectacular, fue justo lo que necesitaba

- No te vayas, quédate a dormir conmigo, yo pongo la alarma a las 3 y media y nos levantamos los dos, ¿qué dices?

- Diría que es genial pero aún no acabo de empacar todo, tú ya lo empacaste todo por lo visto – Shun no se había fijado pero en la esquina de la habitación estaba ya una maleta cerrada, otra maleta pequeña estaba abierta pero su contenido estaba nítidamente doblado y acomodado, vaya… este hombre era por demás organizado al parecer

- Si… es mi falla de fábrica, soy ordenado, demándame – el mayor tomó en sus brazos al más joven y lo besó con pasión, cuando se rompió el beso se miraron a los ojos y sonrieron

- Si nos vemos en el aeropuerto lo consideraré como una señal divina, pero ahora en serio que ya me tengo que ir

- Está bien, ya no te entretengo más, que duermas bien pequeño, y si nos vemos mañana pues nos vemos mañana, aunque yo esperaría verte mañana, no quiero dejar las cosas así

- Ese no era el trato

- No, pero lo podemos modificar, ¿no lo crees?

- Mejor no, duerme bien tú también, bye

- Bye

 

Shun tomó su ropa y salió de la habitación por la puerta, no le apetecía volver a saltarse el bajo muro que separaba sus habitaciones, golpeó su puerta y un muy dormido Seiya le abrió

- ¿Dónde diablos estabas?

- Mañana te cuento, mejor duerme que yo también quiero dormir un poquito – Shun caminó directo a su cama y se sacó la bata quedando desnudo, bajo su almohada estaba su pijama la que rápidamente se la puso

- Ok., hasta mañana Shuny, oye… ¿te bañaste? – Seiya también fue a su cama y se desplomó en ella, Shun sonrió y contestó:

- Si, me bañé, mañana te cuento Seiya

- Ya ya ya

Shun se acostó y cerró los ojos, estaba exhausto y sabía que no duraría más de un par de minutos despierto pero sus pensamientos fueron hacia su sexy vecino que también estaba ya acostado con una sonrisa en los labios.

 

Notas finales:

Chan chan chan... ese fue el encuentro fortuito de Shun, quién es su amante secreto?, no se pueden perder el próximo capítulo, espero que les haya gustado, saludos, bye


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