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Convaleciente por Lein_Eorin

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Notas del fanfic:

 

Esta es la segunda versión de CONVALECIENTE, ya que no me gustaba el ritmo del fic, decidí modificarlo he iniciarlo desde un punto más delante de la serie. Espero que lo disfruten.Este fic esta basado después de lo sucedido en Thriller Bark, antes de llegar a la red Line.

Finalmente  Zoro está aceptando que Sanji le agrada; pero justo cuando ambos están a punto de concretar su relación sucede un terrible accidente y el cocinero pierde todo recuerdo a cerca del peliverde. Ahora será el experimentado espadachín el responsable de recuperar esos recuerdos y seducir a su compañero en el proceso.

Esta es la segunda versión de CONVALECIENTE, ya que no me gustaba el ritmo del fic, decidí modificarlo e iniciarlo desde un punto más delante de la serie. Espero que lo disfruten.

Este fic está basado después de lo sucedido en Thriller Bark.

 

CONVALECIENTE

La isla desierta. 
Plan de conquista.

Hora de la cena…. Hora de la verdadera guerra en el barco, si eras una milésima de segundo lento, tu comida se desvanecía en la gran boca del capitán que no tenía consideración para nadie en cuanto a comida. Como todos los días Zoro protegía recelosamente su comida mientras Sanji servía manjar tras manjar al tiempo que evitaba que sus brutos compañeros atacaran a sus ladys.

Las risas de todos resaltaban por doquier cuando le contaron a Luffy acerca de la táctica 15, el capitán emocionado le preguntó a Robin porqué se negó, si sería muy divertido. Ella le respondió con una mirada de tumba, los presentes sintieron un escalofrió y decidieron cambiar el tema.

Pero desde aquel día el rubio no podía alejar de su mente los hechos, la verdad que decidió no contar, la realidad…. Zoro… ese marimo, estuvo a punto de sacrificarse por todos, incluido él. Desde entonces no dejaba de despertar en la noche para ver si su nakama estaba tranquilo, observaba su respiración, le ponía especial atención a su alimentación, cuidaba de él cuando este no lo notaba, le miraba cuando estaba distraído

-          Eso... se ve delicioso –Luffy interrumpió sus pensamientos, no pudo reaccionar a tiempo cuando el chico ya había arrebatado la carne del plato de Zoro, quien volteó furioso

-          LUffy!!! – y casi prensa con el tenedor la mano del capitán, pero antes de que este pudiera satisfacer su deseo, el rubio le arrebató la pieza

-          Esto es para Zoro – dijo sorprendiendo a los viejos miembros de la tripulación

-          ….

-          Es una dieta especial que Chooper le recetó – se apresuró a decir el rubio, el pequeño reno lo confirmó

-          Ya no quiero – desdeñó Zoro levantándose de la mesa – seguro no sabe a nada

-          Entonces me lo como – dijo Luffy y devoró la pieza

-          ¡Marimo apestoso! ¡todavía de que me tomo la molestia de prepararte algo especial!

-          Díselo a quien le importe

-          Eres un… - Sanji apretó los dientes pero su mente se distrajo de la pelea cuando notó la mano de Zoro temblando, dejó caer el tarro de sake que se derramó  

Entonces todos se quedaron callados y voltearon a mirarlo

-          ¡Por dios! Ya olvídenlo.  ¡Si! Estuve muy herido ¡sí! todavía me siento cansado… ¡pero no es para tanto! ¡No pueden vigilarme las 24 horas del día por siempre!

-          Estoy dispuesto a intentarlo – respondió bravamente Chooper

-          ¡Ah! Hacen que me sienta enfermo – les dijo totalmente molestó y salió al jardín ignorándolos a todos.

La verdad es que todas esas semanas le ponían especial cuidado, lo vigilaban a todas horas, le prohibían ciertas cosas, ni siquiera lo dejaban meditar, tanta atención sobre él estaba definitivamente matándole, sentía que violaban su privacidad, la cual cuidaba con recelo.  Al principio fue lindo y hasta se sentía mejor;  pero mientras pasaban los días se sentía mucho peor, ni todo el dolor de Luffy se comparaba a la incomodidad y debilidad que sentía… era demasiado, debió  haber sido más capaz, mucho más fuerte. ¿Qué le deparaba a esta tripulación si el segundo de abordo era un pobre débil?  ¡Y qué si estuvo a punto de morir! ¿no era acaso una gran posibilidad en una tripulación pirata? ¿Por qué estaban tan sorprendidos entonces?

-          No es para tanto – susurró y miró el cielo estrellado. – debo… ser más fuerte

-          ¡¿Mas?! Si ya eres un monstruo – le susurró Nami al oído sorprendiéndole

-          Ah que susto…. ¿Necesitas algo?

-          Que humorcito te cargas hoy, te toca la guardia… más te vale que esta vez no te duermas, se que estas cansado porque casi mueres pero… no es para tanto – le empujó el hombro y le sonrió – por cierto…. Gracias – y la chica desapareció en los corredores.

Poco a poco todas las luces del Thousand Sunny comenzaron a apagarse, la calma retornó al barco y finalmente Zoro subió al nido de cuervo y gimnasio personal, ahí tomó asiento y observó el mar. Las olas eran tranquilas por el momento pues por la tarde Nami les advirtió que habría una tormenta.
Dio un corto suspiro y miró nuevamente su mano temblorosa, una sensación de dolor le recorrió por la espalda y recordó que no tomó la medicina… vaya error ahora no podría dormir.

-           toma – escuchó al pie de la puerta y un frasco calló en sus piernas, lo observó y tomó una pequeña píldora, luego volteó hacia la puerta sin sorpresa alguna. Ahí estaba el cocinero de pie con brazos cruzados y un típico cigarro en la boca

-          Me molestas – dijo repentinamente Zoro apartando la mirada, Sanji se quedó congelado tras esas palabras – hasta tú tratas de protegerme a pesar de que peleamos todo el tiempo… me molestas…

-          Lo que hiciste

-          Me niego… - le interrumpió y el rubio notó los puños cerrados con fuerza – no volveré a hablar de eso

-          Pero… ambos lo sabemos… sabemos que hiciste….

-          No quiero que Luffy se entere, así que deja de tratarme como si fuera una chica – le dijo con una voz seria, la boca torcida – ahora largo, no me apetece seguir esta charla

-          Zoro….

-          …

-          Eres un verdadero imbécil - y el rubio se retiró azotando la  puerta, descendió furioso.

Caminó de un lado a otro, preguntándose el porqué de tanto orgullo; porqué no estaba feliz de estar vivo, satisfecho de su acción heroica; por qué no actuaba como el mismo idiota que siempre ha sido

En realidad, Sanji entendió que lo que más le enfurecía era su propia actitud, le había ablandado tanto el corazón, lo había cautivado y de alguna forma le enfermaba sentirse agradecido de tener un nakama como Zoro, dispuesto a dar la vida por cada miembro de la banda, dar la vida por él… y entonces como en una epifanía ¡LO ENTENDIÓ!

-          Te gusta – aseveró Brook quien tomaba el té mientras observaba a Sanji de un lado a otro, el rubio se congeló en su posición

-          Y mucho – contestó Robin sin apartar el libro en turno, ella estaba sentada en la pequeña banca de la base del mástil

-          Y el muy idiota no se había dado cuenta - completó Franky

Sanji entre abrió la boca sorprendido, no dejó escapar el aliento, sus piernas temblaron y se puso pálido… ¡qué demonios estaban insinuando estos locos!

-          Robin…. No… no pensaras que yo….

-          ¡Oi! Y donde quedan tus ambiciones marimo…. Te doy mi vida – parafraseó Brook con solemnidad

-          Maldito…. ¡¡Te mataré!! – y Sanji  le lanzó una patada que el esqueleto esquivó con mucho esfuerzo

-          ¡¡Ah que susto!! ¡¡no me mates!!! -  Le suplicó Brook – ah pero claro… ya estoy muerto – se detuvo golpeando con puño huesudo la palma estirada

-          Dejando al idiota de lado- comentó Franky haciendo a un lado a Brook - por todos los cielos Sanji ¿Crees que todos somos igual de inocentes que tú? – dijo Franky con una sonrisa en la cara -  recuerda que somos adultos, tenemos experiencia y sabiduría que podemos compartir… yo te guiaré para que estés finalmente con tu ser amado

-          Mejor no le hagas caso – cortó Robin

-          ¡Ah! ¡¡maldita Nico Robin!! siempre desdeñando mis planes… como el… - no pudo terminar la frase pues se sintió asesinado por la mirada de la morena – ahhh… nada… olvídalo…

-          ¡¡¡CALMA!!!  Muchachos no me mal entiendan, sólo estoy preocupado, después de todo Zoro es mi nakama y casi muere… además… se lució demasiado… - y torció la boca

-          ¡Ah! estos jóvenes… no son  nada honestos – comentó Brook sorbiendo el té, los otros asintieron

-          ¡¡Te ayudaremos!!  A conquistar su corazón -  propuso Franky

-          Mientras toco una sonata romántica – aseguró Brook sacando su inseparable violín

-          ….

-          Nico Robin – gritó Franky  y ella volteó a verle

-          Paso

-          Ahhhhh… que mala eres conmigo

-          basta de mal interpretar todo malditos vejetes bastardos… sin contarte a ti Robin -swannn… tu puedes hacer lo que quieras de mi vida – comentó el rubio con corazones en los ojos

-          Se que esas palabras están dirigidas a otro – se apresuró a aclarar Franky

-          ¡¡Maldito cyborg!! LO QUE LE PASE A ESE MARIMO ME TIENE SIN EL MAS REMOTO CUIDADO

-          Entonces… deja de estar al pendiente de cuando me tocan las medicinas – contestó Zoro que recién había descendido con un salto del mástil.

Sanji nuevamente se quedó congelado, la boca abierta, los demás rieron un poco

-          Hay una isla delante… - comentó el peliverde caminando en dirección al cuarto de la navegante, se perdió por el corredor

-          ¡¡Ah!! Hace mucho que mi corazón no se estremecía por el poder del amor… ah pero…. Que vergüenza… yo... no tengo corazón yo ho ho ho – dijo Brook tomando asiento junto a Robin

-          Ahhhh ya cállense… - Sanji se apresuró a escapar a la cocina, mientras los tres experimentados adultos le veían partir con una sonrisa satisfactoria

-          Paso uno completado -  susurró Robin y volvió a la lectura

-          Ah... no me gusta ser entrometido, pero estos muchachos me conmueven – las lágrimas del cyborg se derraman en el pasto – creo que tocaré una canción – toma su guitarra, Brook su violín y entonan una balada antigua…

Finalmente casi llegando a la madrugada los mugiwaras anclaron al sunny en la costa y decidieron descansar para recorrer  la isla al día siguiente. Antes de ir a la cama Zoro se dirigió a la cocina por un poco de agua, sorbió hundiéndose nuevamente en sus pensamientos, tras de él, Franky estaba sentado con los brazos cruzados, observándole atentamente.

-          Últimamente… te has vuelto muy popular, bueno no tan Súper como este servidor pero…. Popular

-          Franky…  - dejó el vaso en la repisa sin voltear a verlo – ve al grano

-          El cocinero verdaderamente esta preocupado ¿por qué no suavizas tu forma de tratarlo?

-          Eso… no es de tu incumbencia

-          Lo sé, aun así no me importa… creo que hieres sus sentimientos y es tu nakama, todos lo somos y estamos preocupados por ti. Te recomiendo  que te relajes de una vez por todas… déjate querer

-          ¿querer? – susurró  cerrando los ojos – mi deber es proteger esta tripulación en caso de que Luffy este indispuesto, no puedo dejar que mi mente se nuble…

-          Mmm… se más sincero contigo mismo, tal vez te incomode tanta atención; pero no es por nosotros, tal vez sientes que no lo mereces – Zoro dio un suspiro al escuchar esas palabras

-          Descansa Franky – comentó y salió despacio cerrando la puerta.

Franky sonrió un poco

-          Diablos…. Este tío va a ser mucho más difícil que el cocinero – dijo y entre las sombras Brook asintió

-          Dejémoslo para Robin-chan – contestó – tal vez ella tenga más éxito

¡¡Ja!! ¿Que se esta creyendo ese entrometido adicto al refresco? tal vez demasiado dulce ya ha empezado a afectar su cerebro. Querer… por supuesto que se que me quieren, somos nakamas, algunos por mucho tiempo; hemos sobrevivido a tanto juntos… como si yo no supiera lo que es querer ¡¡Claro que lo sé!! De lo contrario ni loco habría arriesgado mi vida de esa forma. ¿Cómo puedo relajarme? Casi NOS matan…

Y el peliverde se fue a dormir pensativo.

A la mañana siguiente, durante el desayuno dividieron a la tripulación de acuerdo a los deberes. En el primer equipo irían Robin, Zoro y Sanji a investigar toda la isla lo mejor posible y recolectar víveres, el segundo equipo haría el aseo del barco, para lo cual  Franky, Ussop y Brook se encargarían, mientras que Chooper asistiría a Nami en su trabajo de topografía.

Una vez que desayunaron el primer equipo emprendió el viaje caminando todo recto por una colina. El silencio era muy incómodo ya que Robin no era gran conversadora, Sanji seguía apenado por lo de ayer y Zoro en su propio mundo, vagando, reflexionando. Casi caminaron un kilómetro y medio entre un bosque cualquiera, hasta ahora sin nada apetecible, ni comida, ni ruinas… simple y aburrido, finalmente Sanji decidió hablar.

-          Robin – swan ¿Qué se te apetece para comer? – sonrió

-          Mmm… lo que sea esta bien mientras haya café

-          Eres una adicta al café, por eso no duermes nada – comentó Zoro que sorpresivamente si ponía atención a la platica

-          Lo dice el adicto al Sake – comentó Sanji

-          Contesta el adicto al Tabaco – remata Zoro y Robin rió un poco

-          Creo que tu y yo somos contrarios – dijo Robin dirigiéndose a Zoro- tu duermes mucho y yo no, tu entrenas mucho y yo rara vez lo hago

-          No entrenas porque tienes el total manejo de tus habilidades, lo haces realmente bien – comentó entusiasmado el rubio, Robin contestó con una sonrisa amable

Unos ruidos se escucharon tras los arbustos poniendo en guardia a los piratas, un pequeño conejito salió de ahí cuando Zoro ya había desenfundado las katanas

-          Parece la cena – comentó el moreno

-          Es muy pequeño para eso – respondió el rubio – mejor este   - y dio uno de esos ataques famosísimos de algún plato francés, hacia atrás de donde salió un enorme monstruo

-          Es… un…- susurró Robin llevando su mano a la frente en señal de decepción.

Momentos después Zoro carga una gran bolsa de plástico, dentro de ella la cena rebana por el espadachín que además incluía un pequeño conejo como aperitivo  y una gran sonrisa en su boca. Robin caminaba junto a él con una sonrisa cómplice 

-          Ya déjense las risitas  - comentó malhumorado el rubio que cojeaba trabajosamente tras de ellos

-          ¡¡Vaya que eres idiota!! Cejas de mosquitero – dijo divertido Zoro  y echó una sonora carcajada

-          ¡¡Yo que iba a saber que era una especie de cuerpoespín gigante!!  ¿te parece que me sé la fauna de Grand Line? Marimo idiota

-          Incluso tuve que rescatarte… hubiera dejado que te comiera

-          ¡¡Nadie te pidió rescate!!!  ¡¡Nadie nunca te pidió rescate!! – y sin quererlo las lágrimas de Sanji salieron

-          Sanji-san ¿estás bien? – se detuvo en seco Robin y miró sus ojos preocupada – ¿te duele mucho?

-          No soy un niño – limpió sus lágrimas – pero Gracias por preocuparte Robin Swan… ¡¡ahora si me amas!!

-          De eso nada – contestó la morena decepcionada siguiendo rápido el camino, Zoro observó la pierna de Sanji

-          oye Robin

-          Dime

-          ¿crees poder transportar esto? – pidió Zoro lanzando la  pesada bolsa al suelo, la morena asintió y usando su poder  apareció manos por el camino cuesta abajo.

-          Eres una molestia – susurró Zoro suspirando y sin ninguna delicadeza cargó a Sanji en su espalda, este forcejeo lo más posible, pero la fuerza del moreno lastimaba más la pierda de su compañero, finalmente cedió bajo el dolor -  está sangrando más… Chooper te sacará las espinas… pero si sigues caminando se clavarán más y será otra molestia

-          Eres lindo – susurró Robin sonriendo

-           Vamos, que se hace tarde – contestó bastante malhumorado por el comentario, pero también ruborizado

¡¿Pero que se cree este idiota?! mira que lucirse así con Robin… ah!!! ¿ACASO ME ESTA USANDO PARA LIGARSE A MI ROBIN SWAN? MALDITO MARIMO, no, no puedo permitirlo, me bajo… me bajo ya… aunque el tiene razón, la verdad si me duele un poco, aunque no para llorar. ¿Qué fueron esas lágrimas?  Rayos… ¿por qué permito que unos idiotas como Franky y Brook pongan en cuestión mi estilo de vida?… “me gusta” …

-          me gusta para golpearlo y escupirle en la cara por ser un maldito engreído y fanfarrón que siempre esta arriesgando el pellejo innecesariamente.

-          Sanji… deja ya de pensar en voz alta maldito – comentó Zoro torciendo la boca

-          ¿Ah? … - Sanji se sonrojó muchísimo– Zoro perdona

-          Últimamente te comportas más idiota que de costumbre, es insoportable así que regresa a ser un idiota normal

-          En primera alga desabrida… tu eres el monstruoso idiota y en segunda… ¡MALDITO BASTARDO YA NOS PERDISTE!

Ambos estaban parados en una colina, en algún lugar del bosque… ni rastro de Robin y la comida… ni rastro del camino.  

-          Tenías que seguir recto el maldito camino… derecho ¡¡que eso es muy complicado!! Regresemos – ordenó el rubio

-          Te estas pasando, recuerda que vienes sobre mi espalda, si yo quiero puedo lanzarte cuesta abajo

-          Nadie te pidió que me cargaras –

Zoro dio un berrido y un paso adelante, pero inesperadamente ambos cayeron en un hoyo. Estaba bastante oscuro, los chicos se miraron uno al otro, todos sucios y raspados, el rubio había caigo sobre el otro y dándose cuenta se levantó rápidamente, mas sintió dolor en su pierna y se dejo caer quedando sentado, todo sonrojado.

-          Hay que subir – se apresuró a decir mirando la gran altura del lugar, apenas si llegaba la luz

-          ¿y cual es tu brillante plan? – preguntó totalmente malhumorado el moreno

-          Pues te lanzó con mi pierna –

-          Estas lastimado

-          ¡¡Deja ya de subestimarme marimo de mierda!! – le gritó apretando los puños y mirando directo a esos ojos negros – siempre creyendo que soy más débil, que necesito protección, creyendo que no podría resistir el ataque de ese maldito shichibukai ¿Cómo osaste golpearme? ¡¡Pude haberte ayudado!!

-          CALLATE TONTO – le gritó furioso Zoro y de un zarpazo le atrapó la corbata atrayéndolo hasta su rostro – con que cara hubiera visto a Luffy de haberte dejado morir, de no haberlo enfrentado siendo el primero de abordo y guerrero…. Tu eres el cocinero, no era tu responsabilidad… no es que te subestime idiota, simplemente era mi deber y…

Está llorando, de nuevo… ¿qué le pasa últimamente?… no lo entiendo, no creí que esto le importara tanto, acaso realmente quería morir… por… ¿mi? ¡¡NO!! No es por mí…. Más por las chicas y tal vez por Luffy, no sé nada a cerca de él; pero lo que sé, es que su pasión entera es Nami y Robin… además de la cocina. Y si tal vez herí su orgullo, la verdad lo excluí de una forma muy violenta.

Tal vez debería de relajarme como sugirió Franky, puede que estando tan tenso le recuerde que no pudo hacer nada para ayudar… aunque… desde aquel momento… admiré mucho su valor… me di cuenta de que, no es un simple chico precoz, rayos… ahora ¿Qué hago? No deja de llorar, le diré…ah no sé, soy tan malo con este tipo de cosas.

Zoro finalmente dejó de sujetarlo y dio un suspiro, se acomodó junto al rubio que sin decir más seco sus lágrimas, también suspiro y volteó a ver los ojos de Zoro, se veía cansado, notó nuevamente que su mano comenzaba a temblar

-          ¿estás bien?

-          Tienes la pierna herida y ... di… dis… discúlpame – le costó trabajo decirlo, por supuesto evadía totalmente la mirada de su nakama – pero… estoy cansado, esperemos un rato, puedo subirte sin ayuda… sólo espera un poco

-          No hay problema…. Lamento las molestias – dijo el rubio ya más calmado y sonrió al notar que su compañero ya estaba durmiendo.

Creo… que es totalmente la verdad. Ahora que lo miro tan de cerca… ¡es verdad! me gustas Roronoa, me agrada tu forma de ser, tan confiable, tan sincero, tan decidido… me gustaría saber más sobre ti, preguntarte tantas cosas como lo hace Chooper. Quisiera recordarte que existo, que puedo ser tu nakama, quisiera que dejáramos atrás las peleas; pero… eres orgulloso y si te confesara lo que siento tal vez nunca volverías a permitirme estar aquí, a tu lado, tal vez ni siquiera querrías gritarme. Me enfurecí tanto porque casi mueres, porque siempre te expones, siempre te hieres… no tienes consideración de quienes te queremos arriesgándote de esa forma… estaba tan preocupado por ti.

Y encogiendo las piernas recargó los brazos sobre las rodillas; ocultando sus lágrimas como tratando de ahogarlas hasta que sintió un peso ajeno en su hombro. Un respiro externo en su oído le hizo sonrojar y decidió quedarse quietecito para disfrutar la compañía del moreno que vencido por el cansancio se acomodó para dormir.

-          Sanji – le susurró entre sueños – estoy bien

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Notas finales:

Todos los personajes mencionados le pertenecen a Oda, este fic fue escrito sin ninguna intrención de Lucro.


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