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Simplemente Deseo por liqe_lishee

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Notas del fanfic:

ADVERTENCIA

Aunque se trata de un GTOP habrá más de una pareja por ahí y aunque todas sean muy lindas (o a lo contrario no sean de tu agrado) serán situaciones superfluas ya que la historia se centra primordialmente en G-Dragon y T.O.P. 

También habrá mucha carga emocional, violencia, perdidas y algo más...

En base a lo anterior espero no recibir reclamos en relacion a "esto" pues eres adverti@ 

 

Notas del capitulo:

Con motivo de estas fiestas (que no me gustan mucho) traigo para ti un regalito de navidad el primer capitulo de esta romántica y controvertida historia de "amor" estelarizada por dos chicos que me encantan como pareja G-Dragon y T.O.P 

 

Espero la disfrutes ¡FELIZ NAVIDAD!

Mirada rosada (pupilentes), labios finamente delineados por un tono rosado natural, nariz afilada, piel clara y fresca como la leche, cabello corto teñido de blanco con un ligero pigmento rosa en las puntas , perforaciones en ambas orejas  y un cuerpo de complexión muy delgada con pocos músculos siendo realmente los necesarios para hacerlo hermoso. Su vestimenta a pesar de consistir en el pantalón verde y camisa blanca que por norma exigía el instituto de estudios superiores  Yaza, era completamente inusual y escandalosa, llevaba la camisa desabrochada dejando relucir su abdomen de mármol que pese a ser varón estaba adornado por una flecha metálica apuntando hacia abajo como pircing en su obligo, sus pantalones eran ligeramente acampanados y llevaban 3 parches de grupos de punk: the clash, No brain y Sex Pistols; de su delgado cuello colgaban un par de cadenas una con un reloj de bolsillo y la otra vacía. Esta aunque estrambótica era la típica imagen de Ji Yong  que en su afán por sobresalir se hacia llamar G-Dragón.

 

Era una mañana calurosa, los rayos del sol chocaban contra su piel sin teñirla en lo mínimo. Acababa de llegar y aunque ya era bastante tarde sus pasos eran lentos y tranquilos recorriendo el patio frontal con aquella usual despreocupación. A la derecha un grupo de entre 5 y 7 chicas cuchicheaban cosas que no era necesario escuchar  para saber de que se trataba, sus miradas equivocadamente discretas no paraban de observarlo de arriba abajo soltando pequeños gritos de emoción que simplemente  le provocaba un éxtasis indescriptible para él la forma mas sencilla de ser feliz era siendo el centro de atención entre los demás.

 

Un chico muy tímido de cabellos castaños oscuros, prácticamente idéntico a todos los demás, le interrumpió el paso regalándole una provocadora sonrisa cargada de coquetería.

 

- ¡Hola GD! - GD era el apodo que usaban solo las personas más intimas para referirse a él.

- ¡He! Hola Len - correspondió al saludo besándolo directamente en los labios llenando aquella unión de mil sentimientos de ternura.

 

Al otro lado el grupo de chicas que minutos atrás lo observaban completamente  endiosadas comenzaron a soltar chillidos agudos por la decepción causada por aquella revelación. Cuando la unión de ambos se deshizo el de ojos rosa se percato e la escena completamente complacido e ignorando al chico que frente a él permanecía en shock por aquel sutil beso, se giro indiscretamente hacia las chicas y les guiño un uno.

 

- No se preocupen. No es nada. Él no es nadie importante - les grito al tiempo que les enviaba un fugaz beso con una de sus manos, esto encendió de nuevo los ánimos de las chicas gritonas que volvieron a exaltarse ante la presencia de GD.

-¡¡¡Hey que malo eres!!! - le reclamaba el chico al que acababa de menospreciar.

- No soy malo. Es la verdad lo nuestro solo es "casual" - finalizo y continuo caminando sin dirigir ni una mirada atrás.

 

Continuo con su camino dejando atrás aquellos sucesos, aquellos besos y aquellos corazones agitados como tantos otros que acostumbraba a dejar pasar cada día, después de todo así era él, era G-Dragón.

 

Antes de llegar al gran edificio central del instituto Yaza, el destino hizo acto de presencia haciendo que casualmente se topara con el chico más extraño (después de él claro)  de toda aquella escuela. Llevaba el cabello pintado de color celeste perfectamente cortado por los lados y ligeramente más largo arriba simulando un "falso mohicano"  perfectamente peinado. Sobresalía aun más puesto que vestía ropa de civil lo que indicaba que era nuevo en esa institución, un pantalón azul rey mu ajustado que hacia juego con un saco blanco con pequeños estampados de círculos de colores que fácilmente podrían representar lunetas de chocolate, en su rostro tenía unas gafas de marco azul claro sin cristal que únicamente servían para restarle importancia a sus tupidas cejas negras. Sus labios resaltaban audazmente en el tono ligeramente moreno de su piel y sus ojos castaños llenos con un brillo indescriptible pasearon fugazmente en su dirección, así como apareció repentinamente se desvanecía entre la multitud de alumnos que se introducían en el gran edificio.GD continuo con su camino de igual manera tratando de no darle demasiada importancia a aquel encuentro.

 

Después de aquello la mañana había avanzado tan monótona como siempre con un poco de tranquilidad puesto que el profesor no se había presentado a las primeras clases.

 

- ¡Hey GD! Has estado muy distante hoy - ronroneó una chica rubia sumamente voluptuosa mientras prácticamente se sentaba encima de él que lejos de prestarle atención se puso de pie y dio un par de pasos dejándola de lado.

-¡Pff! No estoy de humor - Dijo y volvió a ensimismarse en sus pensamientos personales en los que no dejaba de pasear la pregunta "¿Qué es lo que me tiene tan mal?"

 

Comenzó a caminar rumbo a la puerta del salón. Justo cuando iba a llegar la puerta se abrió de golpe y frente a él encontró al profesor Xei que descansaba su mano derecha sobre el hombro de aquel extraño chico de la mañana. GD dirigió una mirada inquisitoria al chico peliazul sin encontrar señales de interés, giro su rostro completamente enfadado y salió del salón pasando de largo del profesor que lo miraba con asombro.

 

- ¡Joven Kwon regrese a clase! - Grito el hombre que reflejaba bastantes signos de agotamiento en sus ojos, sin embargo aquello no llamo ni la mínima atención del pelirosa.

- Kwon … - repitió para sus adentros y con voz casi inaudible el chico que había evitado observarlo sin prestar mucha atención al enfado del educador se introdujo en el salón sin la mínima expresión en su rostro y sumergido en sus propios pensamientos.

 

***

 

- ¡¡Demonios!! ¿Por qué me siento tan insatisfecho?- grito al tiempo que pateaba un bote de basura con uno de sus zapatos de plataforma color neón. Una extraña y nueva sensación de vacío lo invadió casi por completo, aquello era para él algo completamente nuevo y negativo pues estaba acostumbrado a sentirse magnifico a cada momento del día.

 

Mientras caminaba la primer imagen que tuvo del peliazul se hizo presente nítidamente en su mente, inmediatamente la segunda imagen aun más cercana la sustituyo y conforme analizaba aquellas dos imágenes la razón por la cual se sentía tan insatisfecho se hizo presente, tan clara y lógica.

 

- Ha pasado de mi… - dijo en voz alta con un tinte de molestia en la voz, nunca en su joven vida, se había sentido tan invisible e innecesario.

 

Desde pequeño fue considerado un "niño prodigio" según sus padres, era muy inteligente y habilidoso, por lo que todas las amistades de la familia Kwon siempre se la pasaban hablando de él, de su futuro y de todo lo que podría llegar a hacer; eso simplemente le encantaba. Conforme fue creciendo el gusto por sentirse admirado fue creciendo de igual forma buscando sobresalir en diferentes aspectos, desde pequeño sus padres le habían inculcado la libertad de pensamiento y expresión lo que lo llevo a tener gustos  variados y a experimentar en la apreciación de diferentes tipos de belleza. Cuando cursaba el segundo curso de la escuela preparatoria se había declarado bisexual puesto que según él cualquier tipo de belleza con ser pura era digna de ser admirada y amada, a esta edad era obvio que se convirtiera en el centro de atención dentro de sus compañeros y que lo buscasen constante mente para saber su opinión acerca de cualquier platica de temática sexual. En complemento a lo anterior su imagen física también era siempre un tema de polémica pues apostaba por un estilo básicamente andrógino y controversial. Por lo que era obvio que en esta ocasión el echo de resultar tan indiferente para alguna persona lo hacia sentir como "nada". Esto referido a cualquier otra persona podría sonar como una exageración pero hablando de él, el chico que había crecido sintiéndose una parte esencial en el orden social, al que el sentirse observado le despertaba el más delicioso placer y notar la admiración de los demás le daba un sentido a su vida, el pasar desapercibido por cualquier persona podía ser un golpe muy fuerte.

 

-¡Maldito chico lindo!- Dijo entre dientes liberando parte de su coraje en aquellas simples palabras.

 

Su camino lo llevo a uno de los más hermosos y grandes jardines del instituto, al llegar se dejo caer sobre el pasto y cerro los ojos con la intención de desconectarse del mundo, sin embargo, apenas sus ojos le mostraron oscuridad total el rostro del "Maldito chico lindo" se dibujo nítidamente frente a él.  Toda esa extravagancia lo invadió repentinamente dejando en claro que algo más que enfado había despertado aquel chico, se sintió atrapado, conquistado, prendado de él; pero principalmente de sus perfectos y profundos ojos castaños que parecían penetrar  hasta lo más profundo de su ser produciendo un calor inmenso en su interior, perfectamente contorneados por una no tan espesa capa de pestañas y enmarcados por esas cejas tan tupidas que expresaban todo y nada al mismo tiempo simplemente lo volvían loco.

 

Era una extraña realidad pues no era común y menos tan fácil que  GD quedase completamente impactado por alguien como aquel chico. Había un sinfín de hermosas mujeres que estaban dispuestas a lo que fuera por pasar un momento con él sin mencionar a los chicos que también ansiaban poder probar aquellos labios delgados, pero de todos aquellos ninguno había podido nunca "atraparlo" de aquella forma tan fuete. G-Dragon era un chico muy honesto y leal sin embargo, en su necesidad por sentirse amado y admirado cargaba con un gran defecto que muchas veces lo había llevado a lastimar a quienes podía haber llegado a apreciar. Pues siempre que se fijaba en alguien únicamente bastaba con sentir que ese alguien tenia algún tipo de profundo interés hacía él  para que este rápidamente se olvidara que había llegado a compartir algo con ese "alguien".

 

No es que fuera desatento o perverso, era simplemente que la misma exigencia que él mismo se imponía lo llevaba muchas veces a restarle importancia a los que le rodeaban, como si aquellas personas debieran estar para él, para satisfacerlo y saciar sus necesidades afectivas y físicas respectivamente.

 

Pero esta ocasión parecía ser diferente, pues aquel extraño chico sin necesidad de hacer nada, realmente había conseguido penetrar en lo más profundo de su ser haciéndolo sentir minúsculo pues no daba indicios de que existiera reciprocidad ante esa atracción.

 

Cuando comenzaba quedarse profundamente dormido, un golpe en el pecho lo hizo regresar a la realidad de inmediato. Frente a él se encontraba Dara una de las chicas a las que había recitado palabras de amor en los últimos días que como las demás se forzaba a sí misma por creer todo lo que le había dicho.

 

- ¡Hey GD! ¿Otra vez te sientes rudo volándote las clases para holgazanear?- inquirió con ese particular tono de voz empalagoso.

-Etto… Yo no lo llamaría "volarse" las clases - repuso él bastante enfadado.

-Bueno ¿Entonces que se supone que haces?-

- Simplemente alimento a mi alma. Liberándola de la contaminación del salón de clases- respondió fulminando con la vista a su acompañante.

- Cielos pero ¿Por qué estas de tan mal humor? - volvió a preguntar sin prestar atención al intento de finalizar la conversación de su interlocutor - ¿Será que alguna de tus "otras" amantes ya no te quiere? Y te "botó" … o acaso ya te fijaste en alguien más y no te hace caso… - finalizo burlona la chica sin darse cuenta de cuán reales eran sus palabras.

- Más bien es que ya me canse de ti y quiero alejarme - respondió el chico en esta ocasión siendo bastante grosero pero realmente lo que menos quería en un momento como ese era tener que soportar a la empalagosa Dara. Se levanto y comenzó a caminar dejando atrás a otra chica sin darle mínimas explicaciones.

 

Era bastante tarde y solamente quedaba la ultima clase lo que para G-Dragon  era prácticamente nada. Se encamino directamente a la puerta principal del instituto y se fue en dirección a su casa, realmente necesitaba descansar. Vivía solo en un nada modesto apartamento  pagado por sus padres que se sentían realmente orgullosos de que su hijo fuese  tan independiente y sobre todo que nunca les hubiese dado problemas a lo largo de su vida, solamente los había llenado de satisfacciones y orgullo. Su nivel de vida era el de un chico rico a pesar de que no lo era, la vida que mantenía era gracias al dinero que ganaba realizando diversas actividades como "acompañante" que era una de sus favoritas pues lo había llevado a contactar con muchas personas importantes, modelo aprovechando su hermoso físico, compositor ya que de vez en cuando vendía las letras de alguna canción que escribía inspirado en alguno de sus momentáneos amores a algún productor  poco conocido; también hacia algunos otros "trabajos" menos comunes pero que cumplirán con sus niveles de moral.

 

Cuando llego a la entrada de su apartamento se sorprendió al notar que no estaba pasado el seguro de la puerta pero no le dio más importancia, camino directamente a su habitación, un cuarto  pintado completamente de blanco tapizado casi por completo de posters de diferentes grupos musicales y chicas lindas con trajes de "Maid's". Al llegar lo único que deseaba desesperadamente era poder tirarse en su cama y dormir profundamente.

 

Pero en cuanto se recostó un chico de cabello ligeramente corto y con rostro perfectamente angelical entro en la habitación escurriendo pequeñas gotas de agua del cabello, estaba casi desnudo pues únicamente llevaba encima una toalla blanca atada a la cintura que servía para cubrir solo lo precisamente "necesario". El chico sonrió efusivamente  al percatarse de que GD estaba recostado en la cama y sin pensarlo dos veces se arrojo encima de él perdiendo la pequeña toalla en la maniobra y aplastando casi por completo al chico sobre la cama.

 

- ¡¡¡Ji!!! Regresaste  -

Notas finales:

¿Quién será este chico desnudo que se encontraba en la habitación de G-Dragón? …

 

Espero que este capitulo haya sido de tu completo agrado. Como siempre tu opinión es muy importante para Lishëe así que déjame un RW… con esto ayudarás a que el espíritu navideño nazca en mi XD…

 

Gracias por leer… no tengo día para actualizar pero espéralo muy pronto.

 

Sayoo ^.^

 

 

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