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Solo a tu lado quiero estar.

Autor: mariangel chan

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Notas del fanfic:

Hola!!! ¿Como estan? espero que de maravilla.

Les traigo una nueva historia esperando que les agrade.

Recuerden que Masashi Kishimoto es el creador de los personajes de Naruto y yo solo los tomo prestados. Gracias por ese mundo de ninjas Kishi.

Bueno esta vez quisiera que las cosas fueran un poco diferentes, y quiero celebrar mi tiempo como escritora de fanfics Sasunaru juntos. Por esta razon me gustaria charlar contigo, mas bien hacerme amiga de ustedes los que me leen y los que me dejan un comentaro. Ultimamente me he preguntado como seran las personalidades tras los que me leen o como seran... por eso, para todos los que quieran conocer una parte de mi les dejare mi facebook para que me envien una solicitud.

Sin mas nada que decir. Que comience esta historia.

https://www.facebook.com/mariitah.bejas

SOLO A TU LADO QUIERO ESTAR

 

CAPITULO 1

MI PRESENTE

 

Una mañana nueva comenzaba para Naruto Uzumaki. Luego de realizar su tan acostumbrada rutina se sentaba en el sofá a desayunar mientras veía las noticias en la televisión, observaba que el reloj marcaba un cuarto para las siete y pensaba en la posibilidad de tomar el tren en vez de su auto.

A sus 27 años se encontraba en el punto de satisfacción de su vida; tenía un apartamento en el último piso con una vista espectacular, un auto, amigos para reunirse el fin de semana, un trabajo de la cual estaba orgulloso y un novio que lo amaba con locura. Estaba conforme y vivía sus días al máximo. Reviso su móvil para leer un mensaje:

“Buenos días, dormilón. Recuerda nuestro almuerzo. Espero tu respuesta, te quiero.”  Tecleo de vuelta.

Lavo los platos y termino de vestirse, tomo su bolso y se encamino a la estación. Ya dentro en el tren meditaba en los nuevos diseños que presentaría para la próxima temporada; como diseñador de modas o mejor dicho aprendiz, tenía que estar creando cada segundo de su existencia. Trabajaba en una de las mejores empresas de moda en el país. Sonrió al recordar todo su esfuerzo para entrar; era un joven entusiasta en ese entonces.

“Hace dos años, luego de tanta insistencia le ofrecieron un puesto como mensajero, no era lo que esperaba pero lo importante era estar dentro de esa empresa para ir subiendo de escalones. En un año paso hacer segundo asistente, y no hace meses atrás que se había vuelto aprendiz. Todo ocurrió una noche mientras acomodaba la oficina de su jefa Lady Tsunade, no pudo evitarlo y se sentó en esa gran silla con pinta de realeza, tomo algunas hojas blancas y comenzó a dibujar conjuntos de verano queriendo imitarla; al cabo de unos minutos ella entro a buscar algo olvidado y se encontró con el joven sentado en su escritorio. Naruto desesperado pidió de todas las formas conocidas; disculpas, pero ella solo se centró en los bocetos. No dejándolo continuar con su obstinado discurso de “Lo siento, no volverá a pasar”, expreso a gran voz su gran talento, y le dijo que no podía ser desperdiciado en acomodar oficinas y comprar café. Desde entonces trabajaba junto a la diseñadora”

Esa mañana no estaba tan lleno el metro y le pareció que hoy sería un gran día. No obstante su tranquilidad fue interrumpida por una pareja de estudiantes; ella gritaba un par de cosas mientras lloraba y él se limitaba a solo verla. El rubio volteo su mirada deseando llegar rápido a su estación. No pasaron más de cinco minutos cuando los altavoces anunciaban la siguiente parada y el suspiro de alivio saliendo casi como un rayo.

Lady Tsunade lo recibió con una sonrisa como todos los días e informo del próximo desfile de la ciudad, le pidió ayuda en escoger a la gran variedad de diseñadores que solicitaban un espacio para mostrar sus creaciones.

-Siempre que somos los organizadores de los desfile recibimos una gran cantidad de solicitudes- Tsunade a sus 50 años había tenido una carrera exitosa; conocida por su larga cadena comercial de vestidos mostrados desde un principio en las pasarelas de Paris; Por colocar tendencia en los países europeos; Y por dar las mejores críticas de moda en la década, casi nada. Ahora cansada de tanto ajetreo se dedicaba a mover los hilos de ese mundo desde una oficina.

Resulto que la selección de diseñadores se llevó más tiempo de lo esperado y Naruto ni cuenta se había dado, olvidando por completo su cita. A las 3 de la tarde su jefa se disculpó por robarse su hora de almuerzo y allí recordó.

-Si no me necesita más ¿Puedo retirarme por lo que queda de horario?-

-Tranquilo ve, de todas maneras yo también me iré. Pero te necesito mañana más temprano de lo usual- El asintió y salió a su escritorio a buscar sus cosas, tomo su móvil para encontrarse con muchas llamadas perdidas y mensajes.

“Amor ya estoy en el restaurante”

“Debes estar ocupado, pero por favor dame una señal”

“Te esperare toda la noche si es necesario”

“Espero que tengas una buena excusa por haber olvidado nuestra cita”

A las 2 de la tarde fue el último mensaje junto a una llamada.

“Naruto tengo que volver al trabajo, lo siento comí sin ti. En la noche te llamo” este se culpó una vez más, no era la primera vez que pasaba. Marco al número pero nadie contesto. Apenas salió de la empresa tomo un taxi para los tribunales; allí trabajaba Gaara, su novio. Un abogado en potencia.

Se preocupó cuando la secretaria le dijo que el abogado no había llegado y tampoco aviso de la tardanza. Volvió a marcar sin resultado.

¿Dónde estaría? Camino de vuelta resignado a tomar el metro y esperar su llamada. Las 5 pm y la estación comenzaba a llenarse, su mirada se posó en uno de los televisores mientras esperaba, el canal de noticias no paraba de dar elogios a los políticos. Cuando llego su transporte, la chica que daba las informaciones dijo con voz dura:

“En otras noticias alrededor de las 2:30 de la tarde hubo un accidente cerca de las avenidas 15 y 16. Una niña cruzaba la calle mientras la luz del semáforo indicaba paso, un conductor distraído con el móvil no la vio y casi muere si no fuera por un hombre que estaba cerca quien la salvo…”

Naruto sintió una presión en el pecho. Las avenidas coincidían con el restaurante ¿No podía ser él? Su teléfono sonó antes de pensar en lo absurdo de su idea.

-Naruto, soy Temari. Gaara tuvo un accidente…-

-----*-*-----

Temari hermana mayor del rojizo caminaba de un lado a otro nerviosa, Naruto llego a los 20 minutos. Ella le explico la situación; Gaara empujo a la niña hacia el otro lado, recibiendo el choque. Ahorita se encontraba en cuidados intensivos y no podía recibir visitas pero se encontraba estable y sin ninguna herida grave, era prácticamente un milagro y la niña la tenían en observación por si presentaban contusiones.

Ambos se acostaron en los sofás de la sala de espera. Naruto no podía dormir y alrededor de la 1 de la mañana encendió un cigarro en las afuera del hospital, pensaba en que tal vez si no fuera olvidado su cita Gaara estuviera en esos momentos en su casa, o abrazado a él luego de hacer el amor. Sentía culpa, siempre era lo mismo; olvidaba sus encuentros, fechas importantes e incluso algo tan simple como escribirle devuelta. Desde que comenzó a salir con Gaara hace más de tres años había olvidado todas las cosas de su doloroso pasado, su novio se encargó de hacerlo reír y pasar momentos divertidos e inolvidables; él era tan caballero, sincero y tolerante. Que más podía pedir en un hombre, lo quería mucho. Fue su única compañía en esos años, sus amigas de instituto estaban en alguna parte del mundo, e Itachi, simplemente tenía una vida ocupada como para molestarlo

-¡Te estaba buscando! Ya podemos verlo, lo han trasladado a una habitación-

Fueron hasta la habitación. Al abrir, unas enfermeras lo revisaban  y le pedían dormir para que recuperara fuerzas, pero el solo preguntaba por su novio.

-Aquí estoy- dijo el rubio con voz quebrada. Gaara lo miro con amor y el no pudo evitar romper en llanto. Temari saludo a su hermano y lo beso en la frente agradeciendo que estuviera bien, luego empujo a las enfermeras hacia la salida para darles un momento a solas.

-Me alegra verte-

-Todo es mi culpa, si yo no fuera olvidado…-

-Calma amor- levanto su mano para limpiar sus lágrimas.

-Porque debes hacerte el héroe… No eres inmortal- El seguía llorando a su lado.

-Lo sé, pero era solo una niña. Tiene toda una vida por delante-

-Tú también la tienes, no has pensando en lo triste que estaría si no estuvieras conmigo- El rojizo acariciaba sus mejillas para calmarlo, quería abrazarlo pero no podía estirarse ya que el dolor era intenso. No siguió meditando en hacerlo porque Naruto se le tiro encima, le resultaba tan tierna esa escena.

-Aun me debes una explicación- dijo luego de un rato, el rubio estaba más calmado y se había sentado.

-Sobre eso…- No pudo continuar por unos golpes en la puerta. Ambos dieron el permiso al paso.

Un hombre de cabellos negros, ojos del mismo color, tez blanca y alto entro, vestía el uniforme de los residentes del hospital y cargaba una tabla con el informe del paciente. Dio un amable saludo y se acercó hasta la cama. Naruto quedo paralizado al reconocer los rasgos de ese hombre.

-Soy el encargado de turno- dijo mientras revisaba la sonda por donde pasaba el suero -¿Cómo se siente Señor Subaku?-

-Con un poco de dolor pero del resto bien- El hombre nombro varios malestares para comprobar su estado. Naruto luchaba para no salir corriendo, mantenía su cabeza gacha deseando con todas su fuerzas que estuviera equivocado.

-Muy bien, seré su encargado por las noches. Mi nombre es Sasuke Uchiha- Naruto sintió pánico al escuchar ese nombre, nunca llegó a imaginar que lo volvería a ver. La última fue cuando tenía 17 años, ese día las cosas quedaron claras para ellos.

. Sasuke antes de irse se fijó en el acompañante. Respiro hondo al conocer esa cabellera rubia, esperaba no equivocarse.

 –Naruto- el mencionado tembló, lo había reconocido. No sabía que hacer quería llorar otra vez – ¿Naruto Uzumaki eres tú?-

-Hola Sasuke- no pudo disimular el nervio en su voz. Levanto el rostro encontrándose con aquella mirada que lo había destrozado en el pasado.

Todos los recuerdos encerrados por años salieron a la luz.

 

 

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