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Puntos de sutura. por yuniwalker

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"Entonces solo... Me pateó"


Un hombre alto y guapo estaba sentado frente a él. Su nariz, que estaba bien afilada, hermosa como la de una estatua en un museo, tenía la parte posterior enrojecida y un algodón metido en una de sus fosas nasales. Su cabello estaba pegado a su frente y su cara estaba completamente enrojecida por el alcohol. Además, el algodón se estaba volviendo rojo brillante gracias a la hemorragia tan severa que estaba presentado.


"Creo que se fue... En un coche".


"Debió ser terrible."


"No valió la pena."


Un hombre, igualmente hermoso, metido en un traje recto, con el cabello arreglado para atrás y un par de anteojos en la cara, estaba sentado frente al borracho que no dejaba de decir estupideces.


El pelirrojo, que gritaba sobre todo lo malo de su vida, pareció haber venido de un pub local al que siempre iba sin falta los viernes por la noche. Sin embargo, ahora, irónicamente, ambos estaban en el salón de un hotel. A pesar de que no había signos de violencia en su rostro o en su cuerpo, excepto por esa escandalosa hemorragia, el hombre le pidió descaradamente al sujeto de las gafas que lo examinara porque era, y dijo textualmente "el único en quien podía confiar."


Ambos tenían una belleza impresionante. Eran hombres que destacaban incluso en un salón a oscuras. Perfectos, con una altura considerable, un estilo moderno y buen cuerpo. Por supuesto, no solo tenían un aspecto llamativo, sino también una atmósfera divertida a su alrededor, por lo que fue obvio que las mujeres, los hombres y los Omegas que estaban sentados en las mesas a su alrededor, llevaran de inmediato los ojos constantemente hacía ellos.


"¡Oye! Kang Hye-won..."


Cuando el hombre pelirrojo empujó su rostro en su dirección, el sujeto con anteojos apartó el cuerpo y se dedicó a darle otro sorbo a su vaso. Y entristecido por la negativa de su amigo, pareció no poder dejar de gritar su nombre:


"¡Hye-won! ¿Por qué me haces eso, carajo? No soy un extraño. ¡Soy Do-han! ¡Tu Dohan!"


A diferencia de Lim Do-han, que se había emborrachado lo suficiente como para patear la mesa, Hye-won Kang respondió a su grito con una expresión tranquila y un tanto apagada. Frunció los labios:


"Serás castigado algún día si sigues viviendo así ¿Sabes?"


"¿Cómo que un castigo?"


"Bueno. Ya tienes una hemorragia nasal."


Como si hubiera oído algo desagradable, Dohan, que yacía sobre la mesa, levantó la cabeza en su dirección una vez más y lo examinó de arriba para abajo. Hye-won era un Beta, así que el hombre, que estaba emitiendo una feromona alfa que no podía sentir, le estaba pareciendo completamente ridículo. Y fue peor porque estaba sangrando de la nariz debido a una patada.


"Una hemorragia nasal es cosa de nada. No merece ser llamado castigo, encanto."


"No soy encanto."


Do-han negó con la cabeza, como diciendo que no podía aceptar las palabras de Hye-won.


"Además, tuviste la audacia de llamar a otro hombre a la habitación donde habías estado cogiendo..."


"Jajajaja. Eres un... Solamente cállate ¡Ni siquiera sabes nada! De repente, esa mujer me dijo: "¿Quieres enlazarte conmigo?" Y yo le contesté que obviamente no podía y... ¿Qué hizo la maldita desgraciada? ¡Me pegó! Bueno sí, estuvimos juntos alrededor de un año. Nos reuníamos regularmente así que... Yo solo... No sé. No pensé que fuera tan serio..."


"Dilo por su nombre. Solo la querías como pareja sexual."


Dohan se frotó la cara, con una mirada de genuino arrepentimiento.


Hye-won, que tenía un horario de trabajo duro, oyendo el sonido de los monitores todo el bendito tiempo, se sintió exhausto con solo escucharlo y tan, tan fastidiando, que pareció imposible que solo se hubiera bebido una insignificante copa. De hecho, pensando que el culpable de su fatiga era nada más y nada menos que Do-han, quien no tenía una buena respuesta para ninguna de sus preguntas, Hye-won se quitó las gafas y apretó los dedos con fuerza alrededor de sus ojos.


"Creo que hasta me arrepiento de ser tu amigo."


"Auch... Oye no es como si me hubiera ido a tener sexo cada día con todos los hombres y mujeres que me encuentro en la calle. No, no pongas esa cara. Kang Hye-won, mírame."


"¿Por qué?"


Hyewon lo miró a regañadientes, con una expresión lastimosa hacia ese amigo quien, en lugar de volverse más serio a medida que envejecía, se estaba volviendo más inmaduro. Luego, analizó directamente a ese hombre guapo que tenía cejas pobladas y ojos hermosos, una nariz afilada y un mentón moderadamente angulado y pensó, solo pensó por un momento que si su especialidad hubiera sido la cirugía plástica, entonces le hubiera gustado establecerlo como su modelo personal.


"... ¿Por qué me ves así? ¿Mi nariz está muy mal?"


"No."


Hyewon bebió alcohol ante su estúpida pregunta así que respondió bruscamente también. Cuanto más se emborrachaba, más sentía la vergüenza de que a ese hombre, por el que sentía algo, hubiera tenido un Omega que le diera una patada en la cara como una consecuencia por el sexo. Pensaba en como... Cada vez que levantaba los brazos, sus pectorales furiosos y demasiado crecidos a propósito se hinchaban como si estuvieran a punto de perforar su camisa. Imaginó lo que haría en su lugar...


"Entonces... ¿Tengo tres ojos ahora? ¿O mi cara se derrumbó repentinamente? Porque me estás poniendo de nervios."


"Es lo mismo de siempre, excepto porque tienes la cara tan roja como el doctor Choi".


El doctor Choi, que era calvo, solía ser tranquilo y silencioso todo el tiempo. Pero en las cenas del hospital, su rostro comenzaba a ponerse como el de un jitomate con solo un poco de cerveza. Dohan recordó esa cara e ignoró las palabras de Hyewon mientras bufaba igual a si estuviera muy ofendido por él. Y como si no le estuviera pidiendo una respuesta a Hye-won en primer lugar, Do-han habló sin parar sobre lo que quería:


"¿Cómo puedes patear esta cara? ¿Cómo - maldita - sea - puedes patearme? Hoy es seguramente la humillación más grande de mi vida".


"Quiero aplaudirle a ese Omega que te pateó. Tomó una buena decisión si me preguntas."


"Bastardo infeliz".


"Tu jefe."


"Mi jefe es un bastardo."


No importabq cuán igualitaria fuera la sociedad, el Alfa Do Han tenía su propio sentido de superioridad en su vida diaria. Sin embargo, los dos hombres, que siempre habían estado juntos (excepto en la escuela preparatoria), no eran tan superficiales como para que sus "sexos superiores" afectaran su manera de verse el uno al otro.


El enfermero de quirófano, Do-han Lim, era el ayudante del cirujano general Hye-won Kang. Y en realidad, siempre fue su superior (excepto por esos años cuando Hyewon Kang repentinamente abandonó la escuela y fue el primero en ir a la universidad).


Los dos hombres, que habían estado juntos desde la escuela primaria hasta la universidad e incluso en la vida laboral, eran los mejores amigos del planeta entero. Inseparables. No era solo porque tenían muchísimas cosas en común, sino porque se complementaban.


"Reservé a propósito una Suite Real..."


"Deberías dejar de jugar con el corazón de la gente."


"Al principio, estuvimos de acuerdo y nos conocimos como una simple pareja sexual, pero... No sé. Enloqueció o algo así."


"Seguro la hiciste sentir incómoda presumiendo."


"¿Qué significa eso?"


"¿No son así todos los alfas?"


"¿Y qué saben los Beta?"


Cuando Kang Hye-won volvió a ponerse sus anteojos con montura plateada en la nariz y mencionó que "ya no quería hablar de eso", Lim Do-han, que lo miraba atentamente, de pronto chasqueó la lengua.


Dohan había tenido un tiempo relativamente tranquilo desde que entró en el Hospital Universitario Deokwon el año pasado. La sucursal no era tan estrecha como el hospital principal y el número de pacientes era relativamente pequeño. Pero fue genial que cuando Dohan estuvo allí, Hyewon Kang lo siguiera como si fuera su sombra. Y de hecho, durante casi un año, se había sentido como si estuviera en las mismísimas nubes. Nada de problemas, cero complicaciones y su mejor amigo al lado. Pero este año, las cosas habían cambiado completamente. Ya fuera por el hecho de que el número de pacientes que visitaban la sala de emergencias aumentaba a medida que también incrementaba el número de residentes, o porque había agarrado popularidad, pero tenía el tiempo contado. Aunque era básicamente un trabajo de tres turnos, la sucursal, que aún no se había organizado, no tenía suficiente personal para responder a emergencias repentinas, por lo que la mayoría de los nuevos médicos siguieron a Dohan y lo impulsaron como enfermero principal. Por esa razón, el enfermero en jefe Dohan, a menudo recibía llamadas cuando se presentaba un paciente de emergencia a pesar de que ni siquiera estaba de guardia.


Había un sistema en el que tenías que llegar al hospital en un plazo de 30 minutos desde que se recibía la llamada de emergencia pero, esto siempre se aplicó solo para Dohan. Especialmente esta semana.


Dohan, que había estado planeando liberar el estrés y el deseo sexual que se le había acumulado durante los últimos dos días, reservó una habitación de la suite real para pasar dos noches allí en lugar de irse directamente a su casa. El rostro de Dohan estaba lleno de alegría hasta que entró en la cama con uno de los Omegas que conoció mientras trabajaba en la sucursal. Y fue solo hasta que ella, que estaba acostada, desnuda en la cama, extendió los brazos en su dirección, que habló de "enlazarse" de inmediato. En primer lugar, hacía apenas un año que se conocían a través de una aplicación de internet, segundo, fue por simple entretenimiento y tres, habían sido pareja sexual de mutuo acuerdo. Solo se hablaban para tener sexo y se olvidaban el uno del otro al día siguiente. Dohan no tenía ningún deseo de vivir con alguien y estar atado a una sola persona. La incomodidad de las relaciones profundas era su mayor debilidad y el alcohol y el sexo eran las dos cosas que necesitaba.


Y a la persona acostada en la cama, mirándole y diciendo "enlazate conmigo". Dohan respondió: "Solo estamos follando" y le separó las piernas. Aunque la sensación de diversión estaba arruinada, quería hacer lo que quería hacer. Pero decepcionada y furiosa, esa Omega solo pateó su hermoso rostro. Dos días en la suite, que debieron ir acompañados de sexo fantástico, fueron tan decepcionantes que Dohan llamó a otra persona a la habitación donde se evidenciaban las huellas de lo que estaba a punto de hacer. El segundo compañero, que ya había comprobado el estado del cuarto y lo llena que estaba de los rastros de otro, abofeteó la mejilla de Dohan con la palma de la mano hasta que la sangre brotó de su nariz. Entonces, tapándose, Dohan convocó a Hyewon para que lo ayudara. Y vertiendo alcohol en su boca una y otra vez, se quejó de que un par de Omegas lo habían apaleado dos veces en menos de tres horas.


"Eres bueno, Kang Hye-won. La noticia de que estamos juntos aquí ya se ha extendido por todo el hospital. De nada."


"..."


Dohan, quien vertió el líquido amarillento del vaso directo en su boca, abrió los ojos y apuntó con su dedo a Kang Hye-won como si quisiera comenzar a decir algo más. Sin embargo, no dijo nada.


A diferencia de Dohan, que deambulaba en busca de algo más "estimulante" y "divertido", la vida privada de Hyewon era ordenada y perfecta. Sin embargo, su amigo pensaba que era un defecto que fuera demasiado meticuloso incluso para eso. Aunque era un beta, era famosos por tener una mejor apariencia física que cualquier Alfa que conociera en el hospital. Además, tenía una personalidad tranquila y seria, imagen inteligente, formación académica y familiar perfecta así que, el número de mujeres que querían hacer suyo el asiento vacío junto a él superaba con creces las diez (que Dohan supiera.) Se decía que sólo aquellos con coraje y determinación, podían ganarse a esa belleza candente de ojos bonitos y cara de "te quiero matar". Casi como recoger una rosa en un jardín aún conociendo que se iban a clavar espinas.


Pero aunque era como un caballero solitario en un cuento de hadas, Hyewon inesperadamente nunca rechazaba las confesiones de las mujeres que se le acercaban tan de la nada a horas de trabajo. Sin embargo, luego de pasar unos días juntos, las jovencitas, cansadas de su indiferencia y frialdad, eran siempre las primeras en anunciar su lamentable despedida.


Hyewon Kang era como un trofeo. Un trofeo grande, pesado, brillante y bonito. Si lo tenías, entonces tendrías la envidia de todos y las personas definitivamente hablarían de ti y tu enorme hazaña. Sin embargo, la razón por la que no había oportunidad con él, ni comentarios de boca en boca para empañar su reputación, era porque Hye-won trabajaba en una sala de operaciones todo el santo día a cada semana.


"A veces los rumores ayudan a que tu reputación pueda mejorar."


"No creo que eso ayude mucho. Es decir, mira a tu alrededor. La mayoría de los hombres de mi edad ya están casados. Igual las mujeres. Me gustaría hacer lo mismo."


Ante las palabras de Dohan, sobre como los rumores podían volverlo un trofeo todavía más brillante, Hyewon primero puso la palabra "matrimonio" en su boca. Lim Do-han miró a Kang Hye-won con una expresión estúpida y luego hasta pareció como si hubiera escuchado algo increíblemente inesperado.


"¿Te quieres a casar?"


"¿Es malo?"


"No, algo... Quiero decir, es impactante."


Dohan nunca había considerado algo así. Y como él mismo nunca había pensado en eso, naturalmente creyó que Hyewon, quien siempre estuvo apegado a él, haría lo mismo.


Pero Hyewon pensaba en casarse.


Dohan se sintió muy extraño, como si estuviera enfrentando un choque cultural. Luego, Dohan miró a Hyewon con una expresión seria en su rostro y comenzó a sentirse como si estuviera flotando en el cielo. Igual a un globo de helio que había sido arrojado de la mano de un niño y ahora estuviera a punto de explotar. E igual a si leyera algo de la sutil expresión de Dohan, Hyewon emitió un sonido extraño mientras vertía más alcohol.


"Bueno... Tú igual eres el único enfermero de quirófano soltero. Deberías pensar en matrimonio también..."


Ante las palabras de Hye-Won, Do-Han pensó en los colegas con los que siempre se encontraba cara a cara en los pasillos. Se estaba preguntando si realmente era el único que quedaba soltero. Recordó a un compañero con una cara redonda que tuvo que usar un taburete en la sala de operaciones debido a su baja estatura. Se sintió extrañamente aliviado de que hubiera alguien en una situación similar.


"... Kim Na-young se casará en otoño".


"¿Qué? ¿Cómo sabes qué estaba pensando en él?"


"Porque es super obvio."


"¿Y cómo te enteraste?"


"Me lo dijeron."


Era un hecho evidente que Kang Hye-won no tenía amigos además de Im Do-han. Estaba desconcertado de que supiera algo que él no.


"¿Quién diablos diría tal cosa a una persona de sangre fría como tú?"


"El doctor Choi."


Cuando salió el nombre de ese hombre, Dohan se reclinó en la silla y exhaló con muchísima frustración. Si hablaba de Choi Ki-joon, a quien le gustaba hablar sin importar que los demás escucharan o no, entonces era obvio que lo habría dicho sin siquiera prestar atención a la reacción de Hye-won.


"Bueno ¿Y con quien?"


"Con la secretaria".


"¡No es posible!"


No importaba cuán relajada fuera la sucursal, a veces se comparaba con la oficina principal en el sentido de que era estricta con las normas laborales generales. Mientras tanto, le contó que aparentemente se conocieron e incluso se enamoraron en un segundo. Que horror. Era mucho más fácil y menos oneroso pasar la noche con la persona que le había atraído ese mismo día, que verter todas sus emociones, tiempo y responsabilidades en una sola persona. De todos modos, el tema del "matrimonio" era un territorio que no había sido completamente explorado.


Bebió alcohol otra vez y luego pensó en Kang Hye-won, quien se casaría y formaría una familia. Pero no importaba cuánto lo hiciera, no podía ni imaginarlo siquiera.


Bebió licor uno tras otro como agua potable hasta que llegó a un punto en que sus ojos comenzaron a ver lucesitas. Y a medida que aumentaba su grado de embriaguez, Lim Do-han, que hablaba menos, finalmente apoyó la barbilla en una mano y miró a Hye-won directo a la cara. Incluso en medio de un estado de ánimo tan vertiginoso, el rostro de Kang Hye-won, que encajaba bien con la palabra "ordenado", era perfecto incluso con esos horribles lentes de nerd.


Do-han y Hye-won, eran hijos de una familia de puros médicos así que se enredaron en una relación escolar un tanto complicada. Eran dos niños que tenían que saludarse, incómodos debido a sus padres que eran colegas en el mismo hospital. Después de graduarse de la escuela primaria, justo en la secundaria, el Kang Hye-won que conoció como una criaturita pequeña y fea, se volvió tan hermoso que incluso había comenzado a creer que era una niña. ¡Así de precioso era! E incluso después de descubrir que era un hombre, creyó que se manifestaría como un Omega y que algún día sería su destinado. Fue una época en la que era inmaduro, pero podía decir que incluso así, se transformó en su primer amor. Un amor muy corto y no correspondido, claro. Fue porque se dio cuenta de que era un beta y porque descubrió que él era un alfa. Sin embargo, siempre hacían todo juntos. Dohan fue el primero en seguir el sueño de su padre de convertirse en médico y, como si se le hubiera contagiado, Hye-won también comenzó a querer entrar al área médica. Pero Do-han, quien caminó primero en ese sueño, se volvió un tanto... Incompetente.


En la escuela preparatoria, mientras Hyewon estaba ansioso por estudiar, Dohan pareció bastante ocupado coqueteando con Omegas y llevándoselas a la cama. Alrededor de ese tiempo, Hyewon desapareció repentinamente debido a problemas familiares y cuando se volvieron a encontrar, ya eran Hyewon Kang, estudiante de segundo año en ciencias premédicas, y Dohan Im, estudiante de primer año en enfermería. Hyewon ya no tenía cara de niña, ya no era esbelto, y hasta apareció con un cuerpo perfecto, como la imagen de alguien que ridiculizaría a los Alfas en un abrir y cerrar de ojos. Al verlo así, Dohan se sorprendió por un momento y hasta se quedó sin respirar. En cualquier caso, a diferencia de su cuerpo fuerte, seguía teniendo esa cara delgada y tan bonita que lo caracterizaba


"Hyewon Kang. ¿Quieres casarte conmigo?"


Dohan frunció el ceño y le preguntó a Hyewon algo que sonó muy estúpido. Una vez que comenzó a subir, la embriaguez se apoderó de todo su cuerpo en un instante hasta volverlo un ser inútil.


"Realmente no."


"Entonces eso significa que todo eso de la boda era un engaño."


"... Si hay una persona adecuada, lo haré".


Hyewon revisaba la pantalla de su teléfono y respondía secamente mientras tanto, así que Dohan también hizo lo mismo. Sintiéndose ansioso de que una llamada del hospital pudiera haberle llegado también en lo que estaban bebiendo. Por mucho que fuera un borracho, había algo llamado responsabilidad.


"Bueno, creo que es suficiente por hoy..."


Dohan vació su último vaso y se levantó.


No había sentido nada cuando estaba sentado pero, en cuanto se levantó, el techo comenzó a girar tan rápido que fue difícil pararse derecho o al menos mantener la concentración. Y cuando Dohan se tambaleó y pareció a punto de ponerse a vomitar, entonces Hyewon dejó escapar un largo suspiro y se puso detrás de él.


Hye-won, que se volvía un tanto reticente cuando estaba borracho, no lo aparentaba para nada pero también estaba bastante torpe ahora. Sin embargo, a diferencia de Dohan, que se desabotonó la camisa y se arremangó, Hyewon, que estaba a su lado, no tenía ningún desorden, ni siquiera un botón fuera de lugar o una corbata torcida. Y luego, esos dos hombres salieron del salón hombro con hombro.


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