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Una habitación en silencio. por yuniwalker

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El apartamento en el que vivían, era la casa perfecta para Kim San. Renta accesible, distritos escolares decentes, mercados regulares y parques bien mantenidos. Era un entorno bastante bonito para criar niños de cinco años, por lo que Kim ni siquiera había pensado en mudarse de allí. Claro que lo haría cuando los niños crecieran y pidieran una habitación individual pero, hasta entonces, Kim San-eun solo estaba ahorrando. Así, cada vez que compraba algo o que pagaba algo, acumulaba un centavo o dos en un frasco sobre la estufa.

Cuando realmente se mudaran de ese apartamento de alquiler a una casa de tres habitaciones, seguramente sus niños iban a estar tan felices con el cambio que no dejarían de sonreír. Solo pensar en eso hizo que Kim San-euncomenzara a tararear.

Esa vez, los niños estaban felices porque Kim San había dicho que pediría "Jajangmyeon" en un servicio de entrega a domicilio. Para alimentar a sus bebés con buena comida, estaba acostumbrado a abstenerse de comprar cosas chatarra tanto como fuera posible pero, en ocasiones especiales como estas, Kim San podía darse un par de pequeños lujitos.

"Papi ¿Puedes ponerle cerdo?"

Mientras encendía su teléfono celular para buscar restaurantes que tuvieran Jajangmyeon, Isaac comenzó a babear con la carita completamente pegada contra la mesa del comedor ¿Tantas ganas tenías de comer cerdo? Pero en lo que Kim San contemplaba la idea, Lee Taek, que estaba jugando con sus Lego, simplemente corrió y empujó a Isaac con todas sus fuerzas. El pequeño Isaac rodó por el suelo en un segundo así que, sorprendido por esto, San Kim se acercó apresuradamente al niño y lo sostuvo entre sus brazos para llevárselo de allí.

Como era de esperar, tan pronto como estuvo entre los brazos de su padre, se convirtió en un mar de lágrimas:

"¡Lee Taek-ah!"

Kim San regañó severamente a Lee Taek, pero Lee Taek señaló a Isaac y gritó:

"¡Papá no tiene dinero! ¡No puede pedir cerdo como un malagradecido!"

Se preguntaba dónde había aprendido a decir esas palabras. Sin embargo, Lee Taek repitió:

"¡Papá no tiene dinero para gastar!"

Kim San suspiró y se concentró en consolar a Isaac, que seguía llorando con todas sus fuerzas. El niño entonces envolvió sus brazos alrededor del cuello de su padre y gritó:

"Papá, papá... Quiero cerdo."

Palmeó a Isaac en la espalda un montón de veces. Podía sentir las lágrimas y los moquitos de Isaac manchando sus hombros y sin embargo, no quería dejarlo ir. El niño continuó siendo sostenido entre sus brazos todo el tiempo, incluso cuando llamó a Lee Taek para poder hablar seriamente con él sobre sus acciones. Kim San comenzó acariciando su cabello y luego, con una voz baja y amistosa, la conversación fluyó de inmediato hacia los oídos del niño justo como una canción de cuna:

"Lee Taek-ah, mira... Ahora mismo no estoy ganando tanto como me gustaría pero, tendré mucho más dinero pronto ¿Está bien? No tienes que preocuparte por eso."

"… ¿De verdad?"

Pero Lee Taek parecía bastante incrédulo. Maldición ¿Quién diablos le había enseñado eso a su niño? Kim San estaba seriamente preocupado por eso porque aunque tenía 5 añitos, no tenía idea de qué hacer cuando colocaba un tono tan agudo como el de un adulto.

"Ven aquí, mi amor. Cálmate."

Kim San llamó al restaurante chino, mientras todavía sostenía a Isaac contra su pecho. Por supuesto, pidió una panceta de cerdo, jajangmyeon, una jjambbong y cerdo agridulce también. Luego Kim hizo las tareas del hogar, que no podía hacer cuando cocinaba, y alentó a Isaac y a Lee Taek a que se hicieran amigos de nuevo. De hecho, ahora hasta estaban jugando con sus Lego en la sala de estar mientras él trabajaba.

La entrega llegó justo después de que lavara los platos, pero ya había colgado la ropa y aspirado el piso. Kim San acomodó la mesa y sirvió el jajangmyeon, el jjamppong y el cerdo agridulce en partes iguales. Cortó los fideos con unas tijeras para que los niños pudieran sostenerlos bien, y los puso en un bol adornado con figuritas.

"¿Quieren que les ponga salsa?"

Kim San preguntó esto mientras les mostraba la botella de la salsa agridulce. Isaac negó:

"No me gusta."

"Yo sí. ¿Puedes ponerlo como si la salsa fuera lluvia, papá?"

Y ya que Taek decidió comerlo vertiéndolo desde arriba, Kim San-eun llevó un plato adicional por temor a que los dos niños comenzaran a pelear. Separó la mitad, para que Isaac pudiera comerla, y vertió la salsa sobre la otra mitad antes de pasársela a Taek. Era un trato justo, así que los dos niños pusieron sus naricitas en la orilla del plato e inhalaron el aroma tan rico del jajangmyeon antes de comenzar a meterlo en su boca. Papá cuidó a los niños todo este tiempo así que comió del jjamppong muy de vez en cuando. Y además, como el tamaño del cerdo agridulce era muy grande para ellos, pasó mucho tiempo cortando la comida en pedacitos que pudieran masticar.
Los niños no hablaban ni jugaban mucho cuando comían, por lo que había que tener paciencia.

Al final, Kim San, quien puso los platos vacíos en la cocina, decidió bañar a los niños primero antes de ponerse a limpiar.

Los pequeños se rieron cuando les quitó la ropa. En realidad, fue un sonido bastante agradable así que Kim San sonrió también. Luego persiguió a los dos, tomó a Isaac y lo capturó en un abrazo que le hizo terminar por acomodar la carita contra su hombro. Se acercó a la bañera que previamente había llenado con abundante agua caliente, colocó una bomba de baño y algunas sales que pintaban la superficie de morado. Puso un patito de goma y un robot para jugar mientras los lavaba y los acomodó a cada uno cuidando que no fueran a resbalar.

"Bien."

Llevaba una camiseta blanca así que la parte de arriba se le empapó. Sin tomarle mucha importancia, colocó su mano en el cuello de sus niños y les inclinó la cabeza para abajo en un intento por comenzar a enjuagar. Sin embargo, mientras estaban en los brazos de su padre, Isaac de repente extendió la mano y agarró los pezones de papá a través de la ropa. Kim San frunció el ceño debido al dolor.

"¿Qué pasa?"

"Papi ¿Bebí leche de aquí?"

Kim San dijo: "¿De qué estás hablando mi amor?" y tosió brevemente al sentirse un tanto incómodo. Isaac abrazó a su padre con más fuerza y ​​jugueteó con sus prominentes pezones una vez más. Él sonrió y dijo:

"Papá es mi mamá ¿Verdad? En la escuela vimos que las madres les dan de comer a sus bebés así que, eso significa que bebimos tu leche ¿No?"

Isaac preguntó, con sus ojitos brillando de curiosidad.

Los niños nacidos de Kim San, extrañamente nunca preguntaron por su madre. Parecía que habían reconocido naturalmente que él era tanto madre como padre así que aunque se portaba diferente a otras personas, ninguno de ellos se quejó ni una sola vez. Incluso cuando les preguntó si necesitaban de una mamá, los niños negaron con la cabeza y abrazaron a Kim San mientras decían que todo lo que necesitaban era a papá. Ante esa respuesta, San Kim pareció completamente feliz a pesar de que le dolía un poco el corazón.

"Sí. Papá fue quien les dio leche."

Cuando San Kim respondió, con una sonrisa, Isaac sonrió también. Las mejillas, que se le habían puesto más rojas por el calor del baño, eran tan preciosas que las besó con tanta fuerza como para provocar que el niño comenzara a reír.

"Papá, ¿Ya no vas a darnos leche?"

"Um... Parece que ya no tengo."

"¿Qué puedes hacer para tener más?"

Lee Taek, que estaba jugando con el patito de goma, preguntó esto de una manera un tanto inocente. Después de decirle "Cierra los ojitos" a Isaac, Kim San puso champú para bebés en la palma de su mano y lo frotó en el cabello de los dos antes de decir:

"Papá necesita tener otro bebé. Cuando eso pase, tendré leche."

Lee Taek emitió un sonido extraño mientras agitaba el patito de goma en el aire, como un misil volador. Luego dijo, mirando a su padre:

"¡No quiero que tengas otro bebé!"

Así que Kim San sonrió ante la linda advertencia. Lee Taek se puso el patito de goma en la boca para comenzar a chupar así que San Kim le dijo que no lo hiciera. En vez de eso, el niño puso el patito bebé sobre la patita madre y lo empujó con la palma de la mano hasta hacer que cayeran hasta el fondo.

"¡Papá no puede darle leche a otro bebé!"

"¡No des leche!"

Al escuchar esto, Isaac estuvo de acuerdo también así que San Kim no pudo aguantar la risa. Los niños aún no podían entender completamente este proceso así que decidió dejarlo justo como estaba. Después de todo, era un hecho que ya no tendría más niños. Desde ese día, San Kim había estado tomando su medicamento con regularidad junto con píldoras anticonceptivas para estabilizar sus hormonas. Y por si fuera poco, no tenía intención de tener más niños además de Isaac y Lee Taek. Es decir, fue muy duro para su cuerpo y terriblemente triste de experimentar. Aunque por supuesto que no se arrepentía de haberlo llevado hasta el final.

"¿Prometes que no tendrás más?"

Isaac, que estaba recibiendo un chorro de agua sobre su cabeza llena de champú, preguntó esto antes de cubrirse la cara con unos pequeños puñitos. Kim San respondió:

"Lo prometo."

Así que Isaac y Lee Taek parecieron estar bastante satisfechos con la respuesta. Kim, que también miró a sus niños, sonrió mientras volvía a besarle las mejillas. Según lo que aprendió en el centro, no tenía que olvidarse de sonreírles directo a la cara.

Después de lavarles el pelo, hizo lo mismo con sus orejas, su carita y su cuerpo así que Isaac movió los pies al sentir pena por estar fuera de los brazos de su padre. Kim San abrazó al niño y lo sacó de la bañera antes de hacer lo mismo con Lee Taek. Por supuesto, a medida que pasaban los días, descubría que se estaban volviendo más y más pesados.

"Cierra los ojos, cariño."

Pero Lee Taek envolvió suavemente los pezones de su padre con las manos, como había hecho su hermano mayor, y murmuró:

"Quiero probar la leche de papá."

"No puedes, ya eres un niño grande."

Y mientras papá le hablaba, con la misma sonrisa encantadora de siempre, Lee Taek abultó los labios para darle un besito. Luego abrazó el cuello de su padre y repitió:

"Te amo mucho ¿Sabes?"

"Yo también te amo, mi amor. Vamos Taek, lava tu cabeza."

Le lavó el pelo, lo enjuagó y cuando los dos niños quedaron listos, su propio cuerpo pareció estar completamente exhausto.  

Kim San-eun aún así llevó a los niños a la habitación, los secó, los cambió y luego los acostó para ir a limpiar el baño. Y después de cambiarse de ropa y terminar con la cocina, notó que los pequeños ya estaban acostados boca abajo sobre las mantas, uno muy cerca del otro. Tomó a un bebé y lo acostó sobre una almohada, después acomodó a Isaac al lado de su osito y apagó la luz. Sin embargo, debido a que los niños amaban mucho estar con su padre, Kim San no tuvo más remedio que acostarse entre los dos.

Al final, terminó por ver a sus dos hijos con ojos llenos de afecto. Los bebés, que dormían con su vientre expuesto y sus boquitas abultadas, eran completamente perfectos. La frase "ángel sin alas" les quedaba a la perfección en realidad. Sin embargo, todavía estaba el enorme problema de que ambos se parecían muchísimo al papá. Tanto que una sonrisa triste fluyó cuando vio en ellos cada parte de sus rasgos. Sus ojos, su nariz, la misma boca. Dios, hubiera sido bueno que se parecieran a él o al menos que uno tuviera su cara y el otro la de su padre.

Kim San, que había estado contemplando esos pensamientos inútiles por un buen tiempo, negó con la cabeza y cerró los ojos. Luego, Lee Taek se volteó hasta quedar sujeto a su pierna, como una cigarra colgada de un árbol, e Isaac escondió la cabeza por completo contra su abdomen hasta un punto en que ya no se pudo mover. Kim colocó los brazos en sus cinturas para acomodarlos de nuevo.

El olor lechoso de los niños permanecía en la punta de su nariz como el aroma de las flores.


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